09 de febrero de 2019
09.02.2019

Un marinero tinerfeño salva la vida a una cría de rorcual

La cría de ballena enana llevaba un cabo en la boca tirado al mar por alguno de los arrastreros que operan en alta mar, cerca de Canarias

09.02.2019 | 15:21
Juan Carlos González pensó que la cría de rorcual aliblanco, una especie de cetáceo, tenía un pulpo en la boca y se lo iba a comer. Pero al momento se dio cuenta de que no era un pulpo sino un cabo tirado al mar por alguno de los arrastreros que operan en alta mar, cerca de Canarias, y suelen dejar un reguero de desperdicios.

Ocurrió este viernes a apenas 300-500 metros del puerto de Puerto Santiago, en el municipio de Santiago del Teide, en el sur de Tenerife. González, que con solo 26 años ya acumula una amplia experiencia en el mar, actuó con rapidez, lo que fue vital para el rorcual.

"Al ver que era un cabo y saber que si no se desprendía de la boca del cetáceo, este estaba condenado a morir, operé con rapidez", contó este sábado el marinero a LA OPINIÓN DE TENERIFE.

Juan Carlos González agarró el bichero, enganchó el cabo y al poco de tirar vio cómo este se soltaba de la boca de la cría de rorcual. "Fue un gran alivio. El cetáceo no habría aguantado mucho con ese cabo enganchado a la boca. No le dejaba comer. Sentí una gran felicidad de poder ayudarlo", relata.

Este joven marinero, proveniente de una familia dedicada al mar, había salvado a muchas tortugas, con las que se había topado en sus travesías enganchadas principalmente a redes de pesca, pero nunca se había topado con un animal como el rorcual en problemas.

Iba en el Marina Princess II, una lancha de 12 metros de eslora con permiso para hacer salidas de avistamiento de ballenas y cetáceos. Los turistas que iban a bordo terminaron aplaudiendo a Juan Carlos González por su destreza cuando comprobaron que lo que había ocurrido es que había salvado al rorcual.

Habían vivido un momento que no estaba incluido en la excursión y que no olvidarán nunca.

Teo Lucas, fotógrafo especializado en el mundo marino, vio toda la operación y pudo fotografiar al rorcual una vez que fue liberado.

"Era una cría de unos 2,5 metros. Los adultos pueden llegar a medir 10 metros. La rápida actuación de Juan Carlos fue clave porque si no no el cetáceo habría terminado varado. No podía comer y tenía algunas marcas del roce del cabo", aseguró Lucas.

El rorcual aliblanco, ballena de minke común o ballena enana (Balaenoptera acutorostrata) es una especie de cetáceo misticeto de la familia Balaenopteridae, la más pequeña de todos los rorcuales. Recibe el nombre aliblanco debido a las manchas blancas en las aletas pectorales.

"Se ven algunos por las Islas pero tampoco es muy frecuente", precisó Teo Lucas, que añadió que hay probabilidades de que este ejemplar de muy poca edad sobreviva pues al momento había recuperado el ritmo y se movía con más rapidez.

"Paso un tiempo sin poder abrir la boca por el cabo pero esperemos que se recupere pronto y puda salir adelante. Son ejemplares de una gran belleza", añadió.

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