12 de enero de 2019
12.01.2019

El campismo ilegal destroza el espacio protegido de la Caleta de Adeje

Un barco de recreo denuncia los daños causados por las acampadas y construcciones ilegales en un paraje de gran valor natural y científico

12.01.2019 | 18:20
El campismo ilegal destroza el espacio protegido de la Caleta de Adeje
Daños en la Caleta de Adeje por el campismo y las construcciones ilegales.

El campismo sin permiso y la construcción ilegal de chozas está causando un enorme impacto en uno de los parajes naturales costeros con más valor de Tenerife: el Sitio de Interés Científico de la Caleta de Adeje.

Los cuerpos de seguridad actúan cada cierto tiempo para desmontar esas construcciones ilegales y denunciar a sus responsables pero al poco tiempo vuelven a aparecer, principalmente en dos playas: Diego Hernández y Los Morteros.



La situación actual vuelve a ser preocupante, según han denunciado los responsables de un barco de recreo de Tenerife muy sensibilizado con el medio ambiente: el Bonadea II.

Esto denunció este sábado en su perfil de Facebook el Bonadea II, junto a un conjunto de fotografías que muestran los daños causados por esta actividad irregular.

"Hoy queremos mostrarles cómo se encuentra la playa de Los Morteros, en el municipio de Adeje, una zona protegida de alto valor medio ambiental que se encuentra en gran estado de deterioro, llena de basura y de gente viviendo en camping y en cuevas. Recordamos que es el hábitat de aves, tortugas marinas y demás especies costeras".



Debido a esas construcciones ilegales se ha alterado un habitat de enorme valor.

El enclave, generalmente de tipo aislado y de pequeño tamaño, que alberga elementos naturales de interés científico, especies animales y/o vegetales amenazadas de extinción o merecedoras de medidas de conservación temporales, tiene protección de categoría IV según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Medios Naturales), y es denominado de Interés Científico.



Este espacio está constituido por un sector costero de unos tres kilómetros de longitud, compuesto por pequeñas calas que se sitúan entre acantilados de origen volcánico, que han sido esculpidos por erosión marina.

Debido a su aislamiento, entre la zona turística de Costa Adeje y el pueblito pescador de la Caleta, que da nombre a todo el espacio, y a la falta de vigilancia, tan pronto como se eliminan estas construcciones y se denuncia a sus responsables, otras personas vuelven para levantar nuevos asentamientos, como se ve en las imágenes de Banadea II.

Las personas responsables de estas construcciones o acampadas ilegales se exponen a infracciones muy graves tipificadas en el Decreto Legislativo por el que se aprueba el Texto Refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio de Canarias y de Espacios Naturales de Canarias.

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