06 de diciembre de 2018
06.12.2018

El arte de criar a seductores con plumas

El Recinto Ferial acoge una muestra de 300 de palomas buchonas

06.12.2018 | 20:14
El arte de criar a seductores con plumas

Conseguir un ejemplar con el mejor plumaje, el porte más elegante y las habilidades de seducción más experimentadas. Esto es lo que buscan los aficionados a la colombicultura que participan estos días en la exposición de más de 300 palomas buchonas que acoge el Recinto Ferial de la capital. Se trata de un hobby que cuenta con muchos adeptos en las Islas, que exige un gran esfuerzo y dedicación a los criadores.

Arsenio Rodríguez lleva criando palomos desde los ocho año. "Vivía en la zona de Taco y San Matías y eso antes era un punto de palomeros", asegura. Aunque mantiene que ha abandonado la cría en muchas ocasiones "siempre vuelvo porque el gusanillo te llama". Ahora afirma tener solo 20 ejemplares, pero apunta que hay compañeros que poseen más de 200.

En esta exposición pueden admirarse machos y hembras de diferentes variedades de palomas como los laudinos sevillanos, que destacan por sus fuertes colores y temperamento; el buchón jiennense, una raza en la que predomina el azul; el buchón canario, que se creó en Las Palmas hace unos diez años; además del gaditano o jerezano, un palomo cortito con una cabeza pequeña; entre otras variedades.

La exposición también acoge ejemplares de buchón de la tierra de Tenerife. "Una variedad que se recuperó de las que existían antiguamente y se está intentando que se reconozca por la Real Federación Española de Colombicultura", para que pueda tener su propio concurso.

La muestra incluye también a los ejemplares ganadores del certamen insular, que se celebró el pasado domingo. Aunque Rodríguez reconoce que este año no se ha llevado ningún premio, asegura que él los presenta solo por participar, "para que no se pierda la afición".

Este experimentado criador reconoce que no se están incorporando demasiados aficionados jóvenes a esta actividad, ya que "se necesita mucho tiempo y dedicación" y es difícil compaginarlo con la vida diaria. "Es muy sacrificado", valora. Los palomares necesitan estar en sitios concretos que reúnan unas condiciones específicas para que los animales se puedan desarrollar de la manera correcta.

En los certámenes de colombicultura los jueces valoran las características físicas de cada animal, pero también su arte a la hora de seducir a una hembra y cómo se comporta cuando está con ella. "Si la acosa mucho se le dice palomo maltratador o picón, si solo la merodea para conquistarla es perfecto, todo esto se valora", indica.

Rodríguez comenta que criar un palomo ganador "cuesta mucho tiempo y esfuerzo" porque "igual sacas seis crías y solo hay una buena" y se tarda años en conseguir un ejemplar ideal. Por eso, es siempre "es mejor saber cuál es su linaje".

Para ello cada criador "tiene su librillo y casi nadie te dice". Pero Rodríguez apunta que también existe mucha picaresca en esta actividad y siempre se intenta hacer pasar por descendiente de los mejores palomos a muchas de las crías. "Hubo una vez un palomo ganador al que le decían El Niño, si todos las pichones que se ofrecían con su linaje hubieran sido suyos habría tenido más de 100", bromea.

Por eso, por algunos buenos ejemplares con genética ganadora asegura que se han llegado a pagar más de 1.000 euros. "Se mueve dinero y el que quiera ganar tiene que invertir", mantiene.

Aún así este aficionado aclara que las características mejor valoradas y puntuadas por los jueces van cambiando con el tiempo, por lo que un palomo ganador de hace años actualmente "estaría desfasado". Rodríguez pone como ejemplo la cola de los palomos, ya que antes era más valorada la que tenía las plumas abiertas y ahora "se busca que se vea como dos dedos".

Este criador explica que hay variedades más complicadas que otras de cuidar. "Por ejemplo, el palomo gaditano tiene su dificultad, por las características de su buche hay que mirarlos tres veces al día para evitar que enfermen", señala.

A pesar de la afición que existe en Canarias, Rodríguez reconoce que en comparación que la que existe en otras partes de España como Murcia o Valencia "todavía nos queda mucho camino por recorrer".

La exposición, en la que han exhibido sus ejemplares más de una treintena de criadores, podrá visitarse en el Recinto Ferial hasta este domingo.

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