14 de octubre de 2018
14.10.2018
Visita de la Patrona a Santa Cruz y La Laguna

"Que los niños se acerquen a La Morenita"

Los pequeños de catequesis de los arciprestazgos de Ofra, La Salud y Santa Cruz Centro visitan a la Virgen de Candelaria en la iglesia de La Concepción

13.10.2018 | 23:02
"Que los niños se acerquen a La Morenita"
"Que los niños se acerquen a La Morenita"

La Virgen de Candelaria permanecerá una semana en la iglesia matriz de La Concepción de Santa Cruz de Tenerife después de su peregrinación desde la villa mariana en la que permanece siempre dentro de su basílica. A la multitud de personas que se acercaron el viernes para acompañar a la Madre de todos en su entrada a la capital tinerfeña, se unieron ayer por la mañana cientos de niños y niñas que preparan su catequesis en las distintas parroquias santacruceras. La Virgen de Candelaria les miraba desde su trono colocado en el presbiterio mientras los pequeños, que acudieron al templo con sus catequistas y familiares, realizaban una jornada de ejercicios espirituales, con representación incluida de algunas de las enseñanzas que María y Jesús legaron al mundo.

Hasta la iglesia llegaron los niños y niñas de los arciprestazgos de Ofra, La Salud y Santa Cruz Centro. El arcipreste de Santa Cruz Centro, Francisco Javier Fuentes Martínez, explicó que "los niños que están en catequesis han sido convocados junto a sus padres y hemos desarrollado los cinco momentos más importantes de la Virgen María en relación con esta peregrinación de la Virgen de Candelaria, como son la Anunciación, la Visitación, el Nacimiento, el primer milagro de Jesús en las bodas de Canaán, y la Cruz", subrayó.

Recreación

"Los niños han representado estas escenas", ataviados con ropas que recordaban cómo se vestían en el Israel de hace dos milenios. "Los pequeños, entre el público, tenían unas hojas en las que había que escribir cuáles eran cada una de las enseñanzas que se trasladaban de aquellos cinco hechos", añadió el arcipreste.

Y por los altavoces de la iglesia se escuchaba la voz de un cronista que adentraba a los presentes en el texto que se iba a representar: "Por esos días, María partió apresuradamente a una ciudad ubicada en los cerros de Judá. Entró a la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Al oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre". El relato señala la visita que realiza la Virgen María a su prima Isabel, quien no había podido tener hijos hasta que por milagro pudo ser madre. Isabel le exclamó a María: "Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. ¿Cómo he merecido que venga a mi la madre de mi Señor? Apenas llegó a mis oídos tu saludo y el niño saltó de alegría en mis entrañas. Dichosa por haber creído que de cualquier manera se cumplirán las promesas del Señor", relató el narrador.

La Visitación de María

Así se representaba el capítulo de la Visitación de María. A cada uno de los hechos que ayer se conmemoraban en la iglesia, le seguían los acordes de las guitarras y las voces de los coros.

Posteriormente, la experiencia catequética animó a los niños a participar en una pequeña celebración. Fuentes Martínez explicó que este acto consistía en cómo "María nos muestra a Jesús. Nosotros le traemos a Jesús también y le entregamos nuestro corazón. Es un acto simbólico en el que cada parroquia ha traído un corazón de cartulina con el nombre de cada una de las parroquias y se lo han ofrecido a la Virgen de Candelaria".

Cantando diversas canciones con coros y guitarras, chicos y grandes, celebraron con alegría la visita de la imagen de la Virgen de Candelaria, algo que no se produce todos los días, ni siquiera todos los años.

Luego, todos los niños tenían post-it de colores en forma de corazón en los que debían escribir dentro de ellos lo que querían pedirle a la Virgen. Todos eran deseos de "amor y de paz", unos pequeños corazones de papel que quedarían pegados sobre unas grandes letras de poliestireno blanco que formaban la palabra "María".

Todas estas secuencias se siguieron en una iglesia atestada de personas que tenían que ver con lo que allí se celebraba, pero el templo también acogió a centenares de turistas que llegaban en excursión hasta allí. Móvil en mano, unos; cámara de fotos y mapa, otros, todos se sorprendían con el gentío que había dentro de aquella antigua iglesia de la ciudad a la que habían llegado en su viaje de vacaciones. Algunos de los grupos llegaron con su correspondiente guía que les indicaba el por qué había acudido tanta gente. "La Patrona de Canarias, la Virgen de Candelaria, ha peregrinado desde la basílica en la que habitualmente está. Por es un hecho muy señalado este encuentro, después de que el ya fallecido obispo Felipe Fernández hubiera institucionalizado estas visitas marianas a las ciudades de Santa Cruz y de La Laguna cada siete años, alternándose una vez cada municipio". Lo que ha ocurrido en esta ocasión es que aunque la visita debió de hacerse en 2016 a la capital de Tenerife, se decidió retrasar esa visita y adelantar la de La Laguna para hacerla ahora de manera conjunta por el bicentenario de la Diócesis Nivariense, que se conmemora el próximo año.

El vicario de Santa Cruz de Tenerife, Juan Manuel Yanes, agradeció la presencia de todos los que se habían acercado a la iglesia y se sentaban a los pies de la Virgen de Candelaria. Luego, el sacerdote explicó quién fue Antón Guanche.

Afirmó que "Antón Guanche era un joven cristianizado de Fuerteventura y que llegó a Tenerife con la conquista. Entonces, los guanches mayores de la Isla tenían la imagen de la Virgen de Candelaria que se les había aparecido en las playas de Chimisay hacía años, pero aquellos guanches no sabían quién era en realidad aquella Señora", relató.

Antón Guanche

El vicario Yanes continuó diciendo que "fue Antón Guanche quien les dijo que aquella imagen era Chaxiraxi, la Madre del Sustentador del Cielo y la Tierra", explicó para añadir luego que "Antón Guanche fue el primer catequista de la isla de Tenerife, porque les enseñó a los antiguos pobladores quién era la Virgen de Candelaria" comenzando la evangelización de los moradores que cayeron con la ocupación de los castellanos a finales del siglo XV.

Pequeños y mayores

Juan Manuel Yanes, tras hacer mención de esta historia, señaló a los pequeños y a los mayores que estaban allí para que también hicieran en estos días una labor catequética para "decirles a los demás que la Virgen de Candelaria es la Madre de Jesús y nuestra Madre", concluyó.

Y es que como señala el propio obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez, con motivo de la peregrinación de la Virgen de Candelaria: "Viene a nosotros la imagen de la Virgen de Candelaria. Su nombre y su figura están profundamente arraigados en el corazón de los canarios, que la honramos como nuestra Patrona y protectora. Por fe y por sentimiento, ella es, de verdad, nuestra Señora. Viene a nuestro encuentro y queremos acogerla con fe, amor y devoción. En la imagen de Nuestra Señora de Candelaria nos sentimos visitados por la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra que, como hace siempre, quiere socorrer a los débiles, curar a los enfermos, invitarnos a la conversión, recordarnos que debemos hacer lo que Cristo nos dice, y a darnos la esperanza de que, al final de nuestra vida, podremos reunirnos con ella en el cielo".

Álvarez señala que "Cristo nos ha dado como hijos a su Madre, la Virgen María. Ella nos ha aceptado y ha asumido la responsabilidad de ser nuestra Madre. Relacionarnos con ella nos enriquece. Por la fe estamos seguros de que no nos abandona en nuestras necesidades y, cuando ponemos nuestro corazón en ella, la sentimos cercana y nos llenamos de alegría, de confianza para afrontar el futuro y de ganas de vivir haciendo el bien. Acojamos a la imagen de la Virgen María de la Candelaria, su presencia entre nosotros es fuente de bendición", asevera Álvarez quien añade que como dice el Papa Francisco: "Conversar con ella nos consuela, nos libera y nos santifica. La Madre no necesita de muchas palabras, no le hace falta que nos esforcemos demasiado para explicarle lo que nos pasa. Basta musitar una y otra vez: Dios te salve, María. Virgen de Candelaria, Santa Madre de Dios y Madre nuestra, te esperamos y queremos acogernos a tu amparo. Muéstranos a Jesús y enséñanos a conocerlo, amarlo y seguirlo para que, como tú, seamos sus discípulos misioneros en el mundo de hoy", concluye.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook