16 de mayo de 2018
16.05.2018

La red de las peleas de perros fijó apuestas de 1.000 euros por punto

El colectivo Salvando Ángeles sin Alas afirma que la presunta trama criminal constituyó un sistema para mover elevadas cifras de dinero

16.05.2018 | 10:06
La red de las peleas de perros fijó apuestas de 1.000 euros por punto
Operación de la Policía Nacional en la finca de las peleas de perros de Güímar (Tenerife)
Chalet en La Medida, en Güímar, donde se hicieron peleas de perros

La asociación Salvando Ángeles sin Alas afirma que los 23 investigados por organizar peleas de perros en el país establecieron un sistema de apuestas de 1.000 euros por punto para los dueños de los canes que participaban en los combates. Estos presuntos delitos de maltrato animal y organización criminal, según asegura, se llevaron a cabo desde al menos 2010 con la finalidad de ganar elevadas cifras de dinero. Especifica que de todas estas personas que formaban la red, desarticulada el pasado año por la Policía Nacional, ocho son componentes del grupo de Canarias -tres dirigentes y cinco cooperadores-, entre los que se encuentran un policía local de Adeje y un veterinario de la Isla.

El agente, hoy en día suspendido de empleo según fuentes oficiales del Ayuntamiento, fue detenido precisamente junto a siete miembros más cuando se celebraba la convención (tipo de lucha con más afluencia de perros y participantes) que tuvo lugar en Güímar en febrero de 2017.

El colectivo, que ejerce la acusación popular en esta causa, manifiesta que el funcionario acudió a ese encuentro con 2.000 euros en efectivo para apostar y que otro de los arrestados, que viajó desde Gran Canaria a la cita porque su can peleaba ese día, también portaba 1.360 euros. Según su escrito de calificación, este último tenía en su casa de Las Palmas 13 perros que eran utilizados para los combates y la cría cruel, hasta el punto de indicar que llegó a pisotear a unos cachorros nacidos muertos y a decir que la madre no servía "de nada, más que para reventarle la cabeza".

Aparte de estas dos personas, seis más fueron detenidas durante la convención de Güímar, en la que se encontró el cadáver de uno de los perros aún caliente metido en una bolsa plástica. Salvando Ángeles sin Alas menciona que figuran el supuesto líder de la organización criminal a nivel nacional, uno de los tres cabecillas de la presunta trama en Canarias, el promotor de Alicante (con 1.000 euros en efectivo) y tres miembros más de la trama regional (uno de ellos con 700 euros pese a llevar tres años y medio en paro, según la acusación popular).

Gracias a los registros realizados en la Isla por la Policía Nacional, se rescataron a un total de 116 perros, aunque seis de ellos fallecieron luego a causa de las supuestas condiciones higiénicas y sanitarias lamentables en las que se encontraban, tal y como defiende la asociación. Salvando Ángeles sin Alas declara que la finca en peor estado era la del policía local de Adeje, en donde incluso tenía una puerta que iba a dar a un acantilado por la que supuestamente arrojaba a los canes. De hecho, afirma que se encontraron cadáveres en descomposición.

El colectivo pide la pena de cárcel más alta precisamente para el agente, que además figura como uno de los tres dirigentes de la organización en Canarias: un total de 54 años y medio de prisión. El grupo de Podemos en el Cabildo de Tenerife, también personado en esta causa como acusación popular, solicita de igual forma para él la mayor condena de prisión: 30 años y tres meses.

De forma global, Salvando Ángeles sin Alas reclama para los 23 investigados 781 años y cuatro meses de prisión, 218 de ellos para los ocho encartados a nivel regional. Podemos, por su parte, fija 471 años para el conjunto de la red, 125 de ellos para los encausados en la trama a escala autonómica. En sus escritos, las dos partes personadas piden la apertura de juicio oral al hallar indicios suficientes de delitos de maltrato animal y organización criminal para sentarlos en el banquillo.

La asociación explica que se trata de una red de carácter cerrado donde incluso los apostantes firman un contrato en el que constan, entre otros aspectos, el peso máximo que ha de tener el animal (ya que si se pasa hay que pagar una penalización que suele coincidir con la apuesta) y el precio de la apuesta. Considera acreditado que los dueños de los perros apuestan por puntos, correspondiendo un punto a 1.000 euros, mientras que lo normal es que los asistentes pongan menos dinero.

El grupo de Podemos en el Cabildo también plasma que la organización criaba y preparaba a los canes para que presuntamente pelearan a muerte apostando cantidades de dinero, de lo que "muchos hacían de estas actividades ilegales un modo de vida, sacrificándolos cuando ya no eran útiles".

La formación morada añade que "el lucro personal derivado de los beneficios obtenidos de la organización de las peleas ilegales y de la cría de perros de pelea se destina aparentemente a sufragar el nivel de vida o de bonanza económica, en adquisición de inmuebles, vehículos y adquisición y mantenimiento de perros".

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