29 de enero de 2018
29.01.2018

Fiestas será receptiva a las sugerencias de las murgas para cambiar el jurado

La concejal llegó a plantear a los grupos el año pasado que ofrecieran sus propios candidatos para conformar el tribunal calificador. Alcanzar un consenso es difícil

29.01.2018 | 02:15

Fiestas y el Ayuntamiento de Santa Cruz, dispuestos al diálogo. Tras percibir el desencanto del público con el fallo del jurado tras las tres primeras fases del concurso de murgas, la organización remarca su flexibilidad sobre un posible cambio en las bases. El mismo día de la final, la concejal Gladis de León recordaba que se ha insistido a las propias murgas en que sean ellas quienes propongan cómo elegir al jurado, toda vez que hay desavenencias casi todos los años y en casi todas las ediciones.

Desde varios grupos entienden que es extemporáneo el actual formato, en el que se incluye un amplio porcentaje de músicos y figuras vinculadas al mundo del espectáculo; y no se tiene en cuenta que necesariamente conozcan bien el género murguero. De hecho, una de las propuestas que emanan desde algunos conjuntos es que a todos los componentes de jurados venideros se les consulte, antes de ofrecerles participar, si conocen las murgas y han asistido al menos a un determinado número de finales. Se evitarían así situaciones sonrojantes -de las que es conocedora la propia organización- en las que algunos miembros del tribunal calificador se sientan a puntuar en el jurado sin haber visto nunca antes un concurso de murgas.

Gladis de León explica que se ha ofrecido a los conjuntos participantes ubicar a dos representantes, sin voz ni voto, para que puedan vigilar el proceso de puntuación. Y también que se les planteó que cada murga diese un candidato a jurado; y que luego la propia organización compusiera el tribunal a partir de las sugerencias recibidas. En este mismo sentido, el alcalde de la ciudad manifestaba el pasado viernes que ha recibido la sugerencia de un jurado compuesto por exmurgueros o críticos murgueros, pero se hace difícil llevar esta iniciativa a la práctica "porque habría recusaciones". "Es difícil encontrar un jurado sin vinculación con ninguna murga", aduce.

Desde la organización no disimulan que estuvo mal el gesto de una de las componentes del tribunal elegido para este año, concretamente Esther Alfonso, quien publicó un largo comentario en Facebook tan solo dos horas antes de la final. Pese a que se les había advertido a los jueces de que no podían incurrir en este tipo de comportamientos, Alfonso subrayó que puntuaron condicionados por el retardo de los auriculares, matizó que no disponían de las letras de las canciones interpretadas y se quejó de la labor de los medios de comunicación (en alusión velada a las entrevistas publicadas al director de Bambones el día después de las tres fases).

Para futuras ediciones, tanto las murgas como los organizadores saben que hay detalles por pulir. En el pensamiento de los responsables del concurso existe la convicción de que éste es el certamen que más llena y mayor repercusión alcanza -fue primera tendencia nacional en Twitter y arrojó una audiencia extraordinaria en televisión-, de ahí que vayan a tener en consideración todas las sugerencias para mejorar.

En las reuniones con las murgas se pondrán muchos asuntos encima de la mesa. No solo la composición del jurado, también la conveniencia de cambiar la final a siete o dejarla en ocho participantes. El pasado viernes, la ampliación del número de murgas participantes en la jornada final alargó la espera para conocer el veredicto hasta altas horas de la madrugada. Otra sugerencia desde algunos grupos será volver al viernes.

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