18 de enero de 2018
18.01.2018

Roban 1.200 kilos de aguacates para plantar 4.000 árboles en La Orotava

Los ladrones dejan al vivero de AgroRincón sin semillas de la variedad ´Orotava´ de la que hay escasez en toda la Isla

19.01.2018 | 04:00
Imagen de archivo de aguacates incautados por la Guardia Civil.

Cifras

  • 70.000 kilos sustraídos: Según la Plataforma Agraria Libre de Canarias (Palca), con los ataques en las fincas isleñas de este año se pueden haber llegado a sustraer alrededor de 70.000 kilos de aguacates.
  • 60 cajas: La Guardia Civil estima que en el robo del vivero de AgroRincón los ladrones salieron con 60 cajas de aguacates de la variedad ´Orotava´ que se usan para semillas.
  • 2,85 euros el kilo: AgroRincón compró los aguacates ´Orotava´ a un precio de 2,85 euros un kilo, un coste que, probablemente, se incrementará después de este hurto debido a su gran demanda.

El sector del aguacate de la Isla vuele a sufrir otro importante varapalo que deja a los agricultores en una situación insostenible y cerca de quedarse sin existencias de una de las variedades de este fruto. El vivero de AgroRincón –una empresa especializada en la comercialización de aguacates–localizado en la Orotava sufrió la madrugada del miércoles al jueves un nuevo robo. En esta ocasión, los ladrones se llevaron 1.200 kilos de aguacates de la variedad Orotava que iban a ser utilizados como semillas para plantar casi 4.000 árboles de esta fruta. Un ataque que deja a la empresa tinerfeña sin una sola semilla de esta planta de la que hay escasez en todo el Archipiélago.

Así lo explica la directora de AgroRincón, Esperanza Hernández, quien alerta que en apenas diez días han hurtado en su finca y la de su familia alrededor de 3.000 kilos de aguacates. "Estamos muy preocupados, en los últimos años los daños en el sector se están agravando", asegura la empresaria, quien agrega que, "particularmente, no se como vamos a hacer frente a este nuevo robo". En concreto, y según detalla Hernández, los delincuentes sacaron del terreno 60 cajas "por lo que estuvieron un buen rato". "Sospecho que serían las mismas personas que entraron el fin de semana y que se llevaron aguacates de la variedad Hass", sostiene la afectada.

La importancia de este robo tiene que ver con el uso de este tipo de aguacate, que apenas se emplea para el consumo, pero si como semilla para otro tipo de variedades. Esto es precisamente lo que Hernández estaba realizando en su vivero. "Se llevaron aguacates que estaba madurando para sacar sus semillas y usar como patrón en las plantaciones", detalla la agricultora. Esto quiere decir que con estos 1.200 aguacates, el vivero iba a sacar semillas que darían lugar a entre 3.000 y 4.000 árboles.

Además, la Orotava es una variedad muy difícil de conseguir. Así lo destaca Hernández quien agrega que "prácticamente no hay en todo el Archipiélago". Para recolectar esta tonelada, la empresaria tuvo que recorrerse todas las Islas y los últimos 500 kilos le llegaron la misma noche del robo. "Tengo clientes que tenían pedida la planta desde el año pasado", señala. Esto también significa que, ahora, la demanda de la variedad subirá, y con ello, su precio. "Imagino que los ladrones los venderán a otros viveros", sostienen desde AgroRincon, donde detallan que estos aguacates Orotava fueron comprados a 2,85 euros el kilo.

Hernández reconoce que es la primera vez que le roban aguacates para semillas, algo que hace pensar al vicepresidente de la Plataforma Agraria Libre de Canarias (Palca), Jesús Corvo, que detrás de este ataque "haya gente relacionada con el sector". "Tiene que ser alguien con conocimientos, que sepa que este aguacate no se comercializa, que se utiliza para las plantaciones y que puede sacar mucho dinero con ello", recalca.

Preocupación

Desde Palca consideran que los hurtos en los aguacateros tinerfeños "están alcanzando una gravedad extrema". "Calculo que en lo que va de año, han robado unos 70.000 kilos de aguacates ya que a los hurtos que salen a la luz tenemos que sumar muchos otros que los agricultores no llegan a denunciar nunca", detalla Corvo. El vicepresidente apunta que tiene constancia de que muchos productores de la Isla están abandonado sus terrenos debido a esta crisis. "La situación es insostenible", concluye el también presidente del Consejo Regulador del Valle de La Orotava.


Oleada de ataques en las fincas tinerfeñas



  • El principal motivo que se encuentra detrás de la tendencia en alza del hurto de aguacates es su rentabilidad económica en el mercado. Desde el sector explican que el alto precio que está alcanzando el fruto estos meses motiva los robos. Y es que coincide la época de recolección de los aguacates de variedad Hass con la Navidad, un periodo en el que aumenta el consumo de aguacates.

    Los perjuicios de los hurtos de aguacates están, principalmente, en los bolsillos de los agricultores. Aunque aún no hay una cuantificación exacta, las pérdidas económicas por los robos superan los miles de euros y llevan a la ruina a los agricultores afectados por los delitos. A todo ello se suma los riesgos sanitarios que puede conllevar el consumo de aguacates robados.

    En cuanto a quién está detrás de ello, los robos de aguacates han pasado de ser un delito de una o dos personas a estar organizados por auténticas bandas o mafias. El sector recalca que, actualmente, detrás de estos hurtos hay grupos estructurados. Ante esto, muchos agricultores han optado por vallar sus fincas y colocar cámaras de seguridad.

    En cuanto a la zona, estos robos se han llevado a cabo en distintas zonas agrícolas de la Isla, fundamentalmente en La Matanza, Santa Cruz, Güímar, La Orotava, Buenavista del Norte o Arona.

    Para el sector, el problema de los hurtos de aguacates tiene que ser abordado con urgencia y desde diferentes ámbitos. Desde Asaga se ha pedido más presencia de lo cuerpos del Estado así como un mayor número de inspecciones en los puntos de venta habituales. En esta línea, desde Agro-Rincón se detalla que los productos robados suelen acabar en fruterías y mercadillos municipales y recuerdan que aceptar productos procedentes de un robo supone un delito de recepción de mercancía robada. Las inspecciones en este tipo de establecimientos son constantes, por lo que recalcan que es preciso probar el origen de los productos adquiridos guardando las correspondientes facturas de compra.

    En cuanto a los consejos que desde el sector dan a los ciudadanos ante esta situación, los agricultores piden que se desconfíe de los frutos a un precio muy bajo y con un tamaño o calibre que no se ajuste al normal.


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