14 de abril de 2017
14.04.2017

Un año de la mayor tragedia de Arona

Un edificio de la calle Amalia Alayón se vino abajo y causó la muerte de siete personas. Más de 250 efectivos participaron en un operativo sin precedentes

14.04.2017 | 12:41
Un año de la mayor tragedia de Arona

El Ayuntamiento recuerda hoy a los fallecidos en el suceso

  • El Ayuntamiento de Arona celebrará hoy un acto en recuerdo de las personas que fallecieron en el derrumbe del edificio número 12 de la calle Amalia Alayón de Los Cristianos hace ahora un año. El Consistorio quiere mostrar su afecto y apoyo a los familiares de las víctimas y a las 9:31 horas, momento en el que se produjo el derrumbe, depositarán flores en el muro perimetral que hoy rodea el espacio que ocupaba este inmueble. Los presentes harán también un minuto de silencio en recuerdo de las siete personas fallecidas. La Corporación local invita a la ciudadanía a participar en este acto en recuerdo de la mayor tragedia vivida en este municipio del sur de Tenerife. Además, el Ayuntamieto está ultimando el expediente para la concesión de la medalla de la ciudad a los diferentes cuerpos y colectivos que participaron en el operativo de rescate, seguridad y emergencias de aquel fatídico mes de abril de 2016. Fueron tres días de intensas labores de rescate y uno de los momentos más difíciles para un municipio que se volcó en ofrecer la ayuda necesaria y que mostró su agradecimiento por el apoyo mostrado por toda la ciudadanía de las Islas y del país.

9:31 de la mañana, un estruendo sacude la calle Amalia Alayón de Los Cristianos. Una enorme polvareda se levanta en los alrededores de esta céntrica zona de la ciudad turística. Después, el silencio dejó paso al horror. Hoy hace un año que Los Cristianos vivió uno de sus días más trágicos. Parte del edificio número 12 de esta céntrica vía de la ciudad se vino abajo y sesgó la vida de siete personas.

Los primeros momentos fueron caóticos. Vecinos y familiares se congregaban cerca del inmueble de cinco plantas en el que residían 28 personas para intentar obtener información acerca del paradero de los desaparecidos. Los trabajos de rescate y búsqueda de las víctimas comenzaron pocos minutos después del derrumbe, en un operativo sin precedentes en el que participaron más de 250 personas de diferentes cuerpos de seguridad y sanitarios.

Las labores de desescombro continuaron durante todo el día y la noche siguiente, bajo la atenta mirada de los familiares de las personas desaparecidas que esperaban que un milagro les devolviera a sus allegados con vida. Los equipos de rescate trabajaron sin descanso y a contrarreloj para intentar dar con algún superviviente. El cuerpo sin vida de la primera víctima se localiza a las 16:35 horas de ese jueves, pero no fue hasta las 19:00 de la tarde del sábado cuando se localizó a la última víctima mortal.

El derrumbe de Los Cristianos se llevó por delante de vida de cuatro mujeres y tres hombres. Solo uno de ellos era canario, el resto tenían nacionalidad italiana, marroquí y finlandesa.

La hora en la que ocurrió este trágico suceso ayudó a que no se registraran más víctimas, ya que el número de muertes podría haberse elevado aún más si el derrumbe se hubiera producido en mitad de la noche.

La muerte llamó a la puerta de algunos de los que se encontraban en el interior del edificio aquella mañana. La asturiana Flor González había decidido no salir a hacer gimnasia como hacía cada día; Graziella Fagnoli estaba haciendo las maletas para regresar a Italia después de unas vacaciones; el italiano Alessandro Locatelli había comprado hacía un año el piso donde residía con su pareja; la marroquí Hanan Mrabet Fahse acababa de regresar de dejar a sus dos hijos en el colegio; era el día libre del tinerfeño Antonio García que trabajaba como subdirector de un hotel de Costa Adeje; la gallega Noemí Ruiz se estaba preparando para ir a trabajar; y Markku Tapinen, de origen finlandés estaba también en el interior del edificio donde residía desde hacía cinco meses.

Otros vecinos como Coromoto Arvelo o Daniel Mercante tuvieron más suerte. Se encontraban en uno de los locales y en la propia azotea del edificio, resultaron heridos pero lograron ser rescatados por los bomberos de entre los escombros.

Los vecinos de este inmueble de viviendas y locales comerciales aseguraron después de la tragedia que el inmueble había dado varias señales de que algo no estaba bien en la estructura. La aparición de grietas, crujidos y golpes debieron poner alerta a los residentes, pero nadie pensó que el edificio podría venirse abajo porque había superado los controles técnicos.

Aunque en un primer momento el Ayuntamiento de Arona no quiso pronunciarse acerca de las posibles causas del derrumbe de este bloque de viviendas, los vecinos lo tenían claro y apuntaron hacia unas obras que se estaban realizando en uno de los locales del inmueble, que había albergado una oficina bancaria, para reconvertirlo en otro tipo de negocio.

El pasado mes de febrero se dieron a conocer las conclusiones de dos informes encargados por el Consistorio aronero que apuntan como una de las causas del siniestro a los trabajos que llevó a cabo la entidad bancaria Banesto en 2003, cuando se eliminaron paredes y se modificó la estructura de la construcción.

Estos estudios también señalan a la mala calidad del hormigón utilizado durante la construcción del inmueble, a errores de cálculo de los arquitectos que diseñaron el edificio, a la aportación de cargas irregulares que se añadieron a la estructura y a la dejadez de funciones de la comunidad de propietarios en el mantenimiento del inmueble como otros factores que podrían haber incidido en que el edificio se viniera abajo aquella mañana del 14 de abril de hace ya un año.

Pero nada hacía presagiar la tragedia ya que en el año 2004 un estudio, firmado precisamente por el mismo perito que aseguró en uno de los informes encargados por el Ayuntamiento que el edifico de Los Cristianos tenía daños estructurales, ratificaba que la construcción se encontraba en perfectas condiciones.

La comunidad de propietarios se manifestó indignada porque se les haya culpado del derrumbe en el que murieron siete personas. En un comunicado difundido a los medios de comunicación solicitaba prudencia, ya que el procedimiento judicial aún se encuentra en fase de instrucción.

La investigación del suceso, que se lleva a cabo el Juzgado de Instrucción Número 3 de Arona, se centra por ahora en la responsabilidad de la entidad que acometió los trabajos en el local comercial en 2003. Se prevé que la juez que instruye el caso emitirá el auto a lo largo de este año.


Datos


  • Los fallecidos: Siete personas perdieron la vida como consecuencia del derrumbe de un edificio de la calle Amalia Alayón de Los Cristianos. Además, otras dos personas resultaron heridas y tuvieron que ser hospitalizadas

  • El operativo: Más de 250 personas del Servicio Canario de Salud, bomberos, policías locales y nacionales, efectivos de la Guardia Civil o profesionales de Cruz Roja, entre otros cuerpos participaron en el rescate.

  • Homenaje: Un oficio multirreligioso en el que participaron centenares de vecinos y autoridades recordó a los siete fallecidos dos semanas después del derrumbe. Hoy un nuevo acto de conmemoración tendrá lugar en el lugar donde se ubicaba el edificio.

  • Las causas: Desde el primer momento los vecinos apuntaron a unas obras que se habían llevado a cabo en uno de los locales. Dos informes encargados por el Ayuntamiento apuntaron a estos trabajos trabajos como uno de los factores.

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