18 de febrero de 2015
18.02.2015
Santa Cruz

SOS por el Semáforo de Igueste

Un vecino de la capital crea una comunidad en las redes sociales con el objetivo de promover la restauración de este edificio histórico de Anaga y convertirlo en museo y albergue de montaña

18.02.2015 | 12:46
El Semáforo de Igueste de San Andrés, deteriorado y olvidado.

Ahí sigue, al filo de un imponente risco sobre el Atlántico como un vigilante extraño e imponente, un guardián receloso de la Isla. Pero el Semáforo de Igueste de San Andrés ya solo es un fantasma del pasado. En este faro, que data del siglo XIX para facilitar las comunicaciones marítimas y construido para que se divise desde la Comandancia de Marina, ya no ondean las banderas ni sus luces en el océano dan paso a los barcos. La toba roja que lo cubre se corroe y las paredes guardan silencio. El Semáforo se apaga y con él parte de la historia de Santa Cruz. Es un olvido que algunos vecinos de la capital luchan por evitar.

Un grito desesperado por salvar una de las edificaciones más pintorescas, históricas y desconocidas de la capital. Sergio Gómez Espejo, vecino de Santa Cruz, ha decidido hacer una llamada de emergencia para socorrer al Semáforo de Igueste de San Andrés. Este chicharrero ha creado una comunidad en Facebook con el objetivo de sumar voces y promover la restauración del faro santacrucero. Se trata de una iniciativa ambiciosa que aspira a convertir lo que ahora es escombro y abandono en un museo y albergue de montaña.

"La idea es darle utilidad a un edificio tan singular como este y que la gente conozca su historia y pueda disfrutarlo como refugio", detalla Gómez. El montañero explica que el faro podría interconectarse, a través de los senderos de Anaga, con el albergue Montes de Anaga y otras edificaciones que se prevén restaurar en la zona. "También serviría de base para visitar andando la hermosa playa de Antequera", añade el santacrucero.

De momento es solo una propuesta. Pero además de presentarla al proyecto del Cabildo tinerfeño, Visionarios de Tenerife, la iniciativa ha cogido fuerza en las redes sociales. Y es que es ahí, en Facebook, donde Gómez ha creado una comunidad para potenciar el conocimiento del emblemático faro. "Recopilo información y publico todo lo que voy encontrando acerca del Semáforo en esta página para la gente que, como a mí, le interesa la historia de la edificación y de Santa Cruz", apunta el montañero.

La plataforma se denomina Salvemos el Semáforo de Igueste de San Andrés, lleva en marcha casi un año y cuenta con más de 200 seguidores. "El objetivo final es que las autoridades competentes -el faro es propiedad del Estado- reconozcan el lugar y hagan algo por no dejarlo en la ruina", señala Gómez.

Probablemente esta comunidad también servirá para que muchos descubran uno de los lugares con más encanto de la ciudad. Y es que este santacrucero intenta trasmitir la pasión que siente por el Semáforo en todo aquello que hace. "La primera vez que lo vi estaba cogiendo olas en Igueste y después me fui de pateo con mi hermana para verlo de cerca", recuerda el chicharrero. Fue entonces cuando se quedó prendado del lugar. "Me gustó muchísimo y, sobre todo, me despertó curiosidad por conocer su historia", confiesa Gómez.

A partir de ahí, el montañero comenzó a indagar en los recuerdos, en los anales de una atalaya olvidada que brilló hace ya dos siglos. Quizás ahora con sus búsquedas, otros vecinos logren responderse a la pregunta: "¿Qué hace este edificio aquí?"

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