18 de enero de 2015
18.01.2015
Los cargos públicos en internet

Los políticos, enredados en las redes

La mayoría de representantes públicos de Tenerife suspende en el uso de las nuevas tecnologías

18.01.2015 | 03:00
José Manuel Bermúdez, alcalde de Santa Cruz de Tenerife, consulta las redes sociales.

El político y las nuevas tecnologías siguen sin llevarse bien. La mayoría de representantes políticos de Tenerife suspenden en el manejo de las redes sociales. Demasiada "política" y poca "humanidad". Aparecen cada cuatro años, no dejan entrever su personalidad y apenas interactúan con los usuarios. Los que lo hacen bien, que son más bien pocos, se muestran cercanos, humanos y activos. Organizan actividades virtuales con los ciudadanos y son sensibles con todo aquel que los nombra. No esconden sus aficiones ni tampoco algunos aspectos de su vida privada.

Esta es la conclusión a la que ha llegado el experto en gestión de redes de Canarias, Pedro Báez. Según el especialista, lo que le pasa a los políticos con la red se llama "la teoría del champiñón". "Cuando llueve, es decir, cuando llegan las elecciones crecen y se multiplican en internet", explica Báez. Y es que la mayoría de presidentes, concejales, alcaldes o portavoces están ausentes en Twitter, Facebook o Instagram tres años y aparecen, como por parte de magia, cuando necesitan votos. "Siguen creyendo que las redes son necesarias en un momento puntual, para conseguir un objetivo, y no como una herramienta fundamental para acercarse al público", aclara el especialista.
Pero los ciudadanos están bastante más curtidos que los políticos en las nuevas tecnologías y estas estrategias se las ven venir. "No puedes pasarte tres años sin aparecer en tus cuentas y luego, de un momento para otro, acapararlas pare pedir votos", critica Báez. Porque entonces, sucede todo lo contrario. "El tiro les sale por la culata, porque la sociedad no es tonta y se da cuenta de estas artimañas", afirma el isleño. Por lo tanto, el primer consejo que el experto en redes lanza a los políticos es "no usar sus cuentas como herramienta de propaganda". "Las redes sociales han democratizado a los ciudadanos. En internet todos valen igual. Cualquiera puede preguntar a cualquiera sin pedir audiencia, pero muchos políticos tienen miedo de ponerse en esa situación", detalla Báez. Y por eso mantienen las puertas cerradas. "¿Se puede concebir que un cargo público tenga todo el día cerrado su despacho? Pues el equivalente en la red es esa actitud de no contestar o simplemente no estar", añade el especialista.

Porque no solo se trata de aparecer sino también de hacerlo bien. Y con eso tiene que ver el segundo consejo de Báez. "Los políticos deben ser muy sensibles a todo lo que ocurre. Si alguien les nombra, tienen que molestarse, contestarles, ver qué quieren o simplemente saludarse", matiza el también comunity manager. Volviendo a los equivalentes en la vida real, es "como si salieran a las calle y le negaran el saludo a la gente".

En este sentido, Báez asegura que el político tiene que ser consciente de que su cargo conlleva el fin de la privacidad. Y en esto las redes no tienen por qué restar. Todo lo contrario, pueden sumar. "Los cargos públicos deben aprovechar las redes sociales para aproximarse al pueblo, que el ciudadano vea a la persona y no al político. La sociedad valora conocer la faceta humana de sus mandatorios", destaca el experto. Es decir, ser natural y no extraño. Porque a un político, igual que a cualquier otra persona, también le puede gustar cocinar, ver el fútbol o salir a pasear con la familia los domingos.

Para ello, y según resalta el especialista, la estrategia más inteligente es la que se traza a través de un blog personal acompañado de una distribución de redes sociales. "Twitter es el medio por excelencia para los políticos, porque es una herramienta de comunicación muy rápida y eficaz. Pero tampoco hay que olvidar que Facebook es la red más usada y que la mayoría de sus vecinos estarán ahí", apunta Báez. A ello se suman cada vez más herramientas. "Un canal de Youtube, donde el político cuelgue vídeos con sus eventos o reflexiones, añade un extra a su visibilidad", desvela el gestor.

A pesar de las ventajas que ofrecen las nuevas formas de comunicación para llegar a sus votantes, "la mayoría no lo aprovechan". Báez asegura que el principal problema es que, simplemente, "no saben hacerlo". "Los políticos y sus asesores de prensa siguen la vieja escuela de la comunicación unidireccional. No se enteran de que hoy en día el canal es bidireccional e interactivo", destaca el especialista.
Otros, no obstante, están a lo suyo. "Una vez elegidos se olvidan de todo y vuelven a acordarse cuando quedan unos meses para las elecciones", critica Báez. Y algunos siguen creyendo que lo de las redes sociales es una moda pasajera. "Han pasado más de siete año desde la introducción de las redes sociales en nuestras vidas y algunos aún piensan que esto se va a acabar. No se dan cuenta de la importancia que tienen y apenas tienen inquietud por saber llevarlas", señala el gestor.

Y otros pocos políticos tienen miedo de hacerlo. "Han visto cómo algunos han metido la pata y piensan que es mejor no meterse ahí y hacerlo mal", apunta Báez. No obstante, el experto recuerda que hay muchos especialistas en la Isla perfectamente cualificados para ayudarles. Además, le trae un ejemplo que puede empujarles a lanzarse a la aventura en la red. "Obama ganó las elecciones en parte por la enorme campaña que desplegó en internet y, en concreto, en las redes sociales", asevera el comunity manager isleño.

Precisamente en esta campaña estadounidense de éxito estuvo un canario, Juan Verde, asesor de Obama. "La gente busca el calor humano, ya sea en persona o a través de las redes sociales. El problema es que los políticos aún no contemplan lo de ser humanos también a través de la realidad virtual", concluye Pedro Báez.

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