10 de enero de 2014
10.01.2014
La Laguna

El Obispado estudia el traslado de los restos de Guanarteme a Gáldar

El Cabildo de Gran Canaria solicita por escrito la devolución de sus huesos

10.01.2014 | 02:00
Escultura de Tenesor Semidán en el municipio grancanario de Gáldar.

El Obispado de Tenerife estudiará si se dan las condiciones necesarias para el posible traslado a Gran Canaria de los restos de Fernando Guanarteme, depositados bajo una lápida en la ermita de San Cristóbal de La Laguna.

La Diócesis Nivariense aseguró que dará una respuesta oficial al Cabildo de Gran Canaria que, a su vez, ha solicitado formalmente que se pronuncie después de que los promotores de esta iniciativa, el Instituto Canario de Estudios Históricos, hayan encontrado en los últimos años el silencio por respuesta a la misma petición.

El obispo tinerfeño, Bernardo Álvarez, reconoció que tiene en sus manos la carta enviada a finales del año pasado por el presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Bravo de Laguna, en el que se posicionaba sobre los restos del último rey aborigen grancanario, Tenesor Semidán. Los indicios apuntan a que permanece enterrado en La Laguna, después de firmar un pacto con los castellanos tras la invasión de Canarias. Tras negociar con la Corona de Castilla, colaboró con las tropas del adelantado Alonso Fernández de Lugo en la conquista de Tenerife.

Una portavoz del Obispo manifestó ayer que se está estudiando el contenido de la misiva, pero que todavía no tiene una respuesta. En este sentido, manifestó su intención de responder al escrito con la decisión que se adopte, sin entrar a valorar el sentido de esa futura decisión.
El Instituto Canario consideró "positivo" que la Diócesis emita al fin su decisión. La reivindicación incluye el traslado de los restos a Gáldar, si estuvieran aún en la ermita. Si no, los representantes del Instituto han considerado la posibilidad de obtener "una porción de tierra de la fosa de la que fue su sepultura" como recuerdo de este personaje histórico.

José Manuel Bravo de Laguna remitió hace unos días un escrito a Bernardo Álvarez para conocer su opinión sobre el posible traslado de los restos del último Rey de Gran Canaria, Tenesor Semidán, rebautizado por los castellanos como Fernando Guanarteme.
El presidente grancanario recordó en su misiva que se trata de "una demanda que cuenta con una larga tradición, si bien nunca se han podido culminar los pasos para conseguirlo".

Con esta carta, Bravo de Laguna decidió sumarse a la petición vecinal. Para ello, se ofreció a asumir los trámites para del estudio arqueológico necesario para determinar si sus restos se encuentran en la ermita de San Cristóbal.

Confían en que los huesos de Guanarteme continúen en el templo, "donde al parecer han permanecido hasta la fecha", tras ser enterrado en un primer momento en la iglesia Vieja de La Concepción. Al menos así consta en la lápida que aún permanece en el interior.

No obstante, existen dudas entre la comunidad académica sobre la permanencia de restos del Guanarteme debajo de su lápida. La iglesia, que llegó a estar en ruinas, fue sometida a un profundo proceso de reformas en los años cuarenta del pasado siglo XX. La fachada actual corresponde al año 1928, cuando fue demolida la original y su estructura fue retranqueada para dar más espacio a la Avenida Calvo Sotelo.
El Cabildo solicita un pronunciamiento de la Diócesis sobre la apertura de la tumba y la posible recuperación de los restos óseos, para luego tomar muestras que se puedan comparar con familiares que están vivos y confirmar si se tratan de Tenesor Semidán. Si fuera así, añaden, "se buscaría qué fórmulas podrían ser más adecuadas" para su posible traslado. Todo, ello, siguiente los cauces legales.
El Instituto Canario defiende que los restos deberían descansar en su pueblo natal, en Gáldar, donde es Hijo Predilecto a título póstumo desde 2008. De cualquier forma, la iniciativa tampoco es nueva. Hace cerca de seis décadas que el Ayuntamiento de Gáldar ya elaboró un proyecto para poder reclamar y recuperar los restos de Fernando Guanarteme. Los primeros y encendidos debates al respecto datan de 1967.

Desde el cabildo grancanario recuerdan que esta demanda coincide con las realizadas desde el Cabildo de Tenerife para recuperar una serie de momias aborígenes que están depositadas en varios museos del mundo, aprovechando los preceptos establecidos por la Ley de Memoria Histórica.

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