10 de noviembre de 2013
10.11.2013
Santa Cruz

La chicharrera Marta Esteve, entre las 100 mujeres más influyentes del país

La empresaria que ha hecho fortuna con sus páginas web vuelve a sus raíces santacruceras con su familia para conocer los lugares donde vivió de niña

13.11.2013 | 16:00
Marta Esteve promociona su nueva página web para comprar por internet en supermercados de forma sencilla: Soysuper.

"Sin un gran equipo, es difícil salir airoso de una gran aventura". Así de contundente habló de emprendimiento Marta Esteve en su visita a Santa Cruz, su ciudad natal, la semana pasada. Esta emprendedora que vive en Madrid se encuentra embarcada en su nuevo proyecto empresarial, Soysuper, después del éxito de sus anteriores páginas web: Toprural y Rentalia, ambos portales de alquiler de inmuebles para vacaciones.

Esteve nació en la capital porque sus padres se trasladaron por trabajo en una época de auge de la construcción. "Un amigo de mi padre le propuso llevar unos edificios que estaba haciendo y aceptó", recuerda la hija del también empresario emprendedor. "Terminaron marchándose por la crisis de entonces", comenta Esteve, que tenía tres años cuando viajó a Madrid.

Marta regresó a Tenerife de visita con 22 años. "Me fascinó que se puedan ver todos los climas de España en dos horas", recuerda. Después de eso, no había vuelto a pisar la Isla hasta hora, con 40 años. "Mi padre me ha estado enseñando los sitios donde habíamos vivido", cuenta. Aunque también han recorrido lugares donde habían ido de pequeños. "Hemos ido al Lago Martiánez donde tenemos fotos de pequeños mi hermano y yo y hemos estado en el Teide, claro", explica. Con esta última visita, Marta ha reforzado su impresión: "Me encanta la Isla, tiene una energía especial".

A los 13 años, y tras eliminar de su cabeza la idea de ser astronauta, Marta tuvo claro que quería ser emprendedora. "Es curioso como se reciben las cosas en una casa porque mi hermano mayor vio que mi padre era emprendedor y dijo que no quería serlo y, en cambio, yo me dije: quiero hacer eso". Esteve supone que esto ocurrió porque "mi hermano vio los riesgos y yo vi las cosas tan originales que puedes llegar a hacer, ver si las locuras funcionan y ver que puedes tener una idea y llevarla a cabo para comprobar cómo funciona". Así, Marta estudió Empresariales en la Universidad Autónoma de Madrid y además un MBA (Máster en Administración de Negocios, de las siglas en inglés) por la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica.

El emprendimiento viene de familia, pero no internet. "Mis padres entienden bien lo de seguir una idea pero lo de internet no lo entendían". Cuando decidió montar su propio negocio Marta tenía un buen trabajo en Coca Cola Enterprises en Bélgica y su novio entonces y marido actual, François Derbaix, estaba en The Boston Consulting Group. Un día le dijeron a los padres de Esteve: "Oye, que dejamos los trabajos y nos vamos a España a montar una página web de turismo rural".

Tras la impactante primera impresión comprendieron que "tampoco hay tanto riesgo por dejarlo tiodo para empezar y probar un sueño". Esa es la parte en la que les apoyaron "pero no porque pensaran que de internet se pudiera conseguir un modelo de negocio", asegura Esteve entre risas. "Mi madre nos decía: pero, ¿de dónde vais a cobrar si lo dais todo gratis? No lo entiendo". Y así era en parte. "Para el usuario de Toprural era todo gratis, la gente enviaba guías de papel y nosotros regalábamos en internet toda la información con una forma de buscarlo mucho mas fácil, con fotos y opiniones", explica. "El modelo de negocio era tipo Páginas Amarillas: si quieres destacarte, pagas un poco más".

Durante los tres primeros años de vida de la página web Toprural, François hizo las labores de presidente mientras que Marta había buscado un empleo online, de cuyo sueldo vivían. "La empresa estuvo dentro de casa dos años y, cuando ya ocupamos todo el salón, tuvimos que buscar una oficina, que la propia empresa podía pagarse", cuenta Esteve. En ese momento François comenzó a cobrar de Toprural y Marta montó la otra página web, Rentalia. "Había una necesidad, no solo de turismo rural, sino de casas vacacionales porque no había sitio donde buscarlas fácilmente, con fotos y de forma fiable con gente que contrastasen la existencia de esas casas", comenta.
Así, Toprural le prestó un espacio en la oficina a Rentalia, "de la misma manera que nosotros habíamos prestado nuestra casa para Toprural". Y continuó la aventura de forma inversa: vivían del sueldo de François mientras Rentalia crecía y hasta que demostró que podía pagar las facturas y el sueldo de más gente.

Estas dos empresas "han sido las primeras webs del panorama español que han publicado opiniones negativas. Y lo siento mucho si me paga el propietario pero es que el usuario es más importante y lo es para todo que las opiniones de aquí sean fiables", destaca. Otra acción importante es la de observar: "hay que estar muy atento todo el rato a cómo interacciona la gente, el número de visitas, y mirar muy bien cada uno de los correos con recomendaciones que recibes porque así ves si estás siendo útil o no".

En 2008 las dos empresas iban muy bien y sus fundadores percibieron que el sector de viajes se estaba agrupando, así que decidieron asociarse. "Cuando ves movimientos de concentraciones y tú eres pequeñito, es peligroso. Por eso, decidimos asociarnos con el Idealista, que entró en el capital de Rentalia en 2008 y, a plazos, compró el total, en 2012". "Es duro desprenderse", reconoce Marta, que lo compara con dejar que un hijo estudie en el extranjero a riesgo de que se quede a vivir allí. "Te tienes que aguantar, le has dejado crecer el tiempo que necesitaba, le has dado todas las herramientas que tú conoces y tu tiempo ha pasado, le toca a otro hacer que siga avanzando", explica.

Al mes de la venta, ya estaban manos a la obra con Soysuper, una página web que facilita la compra online en supermercados. En este portal puedes comparar los precios de los productos de seis supermercados. Marta compraba online y se dio cuenta de que, aunque las entregas se hacían bien, las páginas eran muy complicadas y fue entonces cuando se planteó por qué no hacer una página fácil, donde se pueda cambiar de un supermercado a otro, "como lo hacía mi madre", con transparencia en precios y que se pueda usar desde el móvil. Así nació Soysuper, una página en la que trabajan doce personas y muchos colaboradores y en la que se utiliza una comunicación fresca y cercana. "Queremos que la compra del supermercado sea divertida", anuncia. "Lo bueno de la red es que digas lo que digas siempre te estás enfrentando al público: Tienes que ser lo más transparente, auténtico y tú que puedas", expone.

Del emprendimiento, Marta destaca poder "inventarte tu propio empleo", que, a su vez, "aporta libertad a cambio de dedicación y atención exclusiva". Esteve reconoce que "es un camino muy duro y lo tienes que tener muy claro, pero si de verdad lo tienes ahí yo creo que hay que probarlo, o te sale del estómago o tampoco te enfrasques", recomienda la empresaria.

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