04 de mayo de 2013
04.05.2013
Santa Cruz

519 años de pasión por la Cruz

El vicario Domingo Navarro invitó a los chicharreros a rezar por los miembros del Consistorio para iluminarles "en estos momentos de crisis y que puedan guiarnos"

04.05.2013 | 21:54
La Santa Cruz, en su urna de plata y cristal, minutos antes de que comenzara la procesión.

La alegría y el colorido de la mañana dio paso, en la tarde de ayer, a la parte más solemne y religiosa de las Fiestas de Mayo en la capital. La Parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción acogió la celebración del 519 aniversario de la fundación de Santa Cruz, en uno de los actos más emotivos con los que cuenta la ciudad.

La conmemoración comenzaba con un silencio absoluto pasadas las siete de la tarde. Frente a la Parroquia de la Concepción, la Compañía de Honores del Regimiento de Infantería 49 se mantenía en formación a la espera de que el alcalde José Manuel Bermúdez pasara revista a a la unidad militar.

La puntualidad fue la protagonista del acto, en el que las mujeres asistieron de riguroso negro y los hombres con sus uniformes militares. Después de unos voladores que lograron hacer el silencio en esta plaza santacrucera, un toque de corneta marcó el inicio del paseo de los militares alrededor de la Parroquia Matriz. Los chicharreros no pudieron contener la emoción y rompieron el solemne silencio con aplausos y vítores en honor a las decenas de militares que ayer se dieron cita frente a las autoridades militares y civiles.

Alrededor de las ocho de la tarde comenzó la misa conmemorativa, que contó con la asistencia de los miembros del Ayuntamiento. La Cruz Fundacional presidió el acto. Fue testigo de la llegada de los cientos de chicharreros que se acercaron hasta la céntrica Parroquia para no perderse el acto más emotivo de las Fiestas de Mayo. Mientras los devotos no paraban de entrar y presentar sus respetos a la Santa Cruz, el vicario general Domingo Navarro se encargaba de dar comienzo al oficio religioso, en el que destacó la ausencia del Obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez.

Domingo Navarro resaltó la importancia del madero que le da nombre a la capital. "Éste es un símbolo de victoria", afirmó el vicario, que aseguró que el de ayer era un bonito día de celebración, en el que muchas calles chicharreras se engalanan con cientos de cruces para conmemorar, además, la resurrección de Jesús.

Navarro aprovechó para destacar la importancia del trabajo del Ayuntamiento en estos momentos de crisis. Pidió que todos los fieles incluyeran en sus oraciones a los miembros del Consistorio capitalino. "Ellos no son solo gestores de la crisis, también deben encargarse de crear y desarrollar nuevos caminos para la población", afirmó el vicario.

En la misa no faltó, tampoco, el momento para dar las gracias por el buen camino que ha llevado la ciudad a lo largo de sus 519 años de vida. La población también estuvo presente en las oraciones que se realizaron en la misa cantada que tuvo una duración de una hora y que contó con la participación del coro Nova Pax. Carmen Báez es uno de los miembros de esta agrupación coral, que fue la encargada de poner la música a la misa en honor a la Santa Cruz. "Es una pena que cada año acuda menos gente a esta conmemoración", aseguró a la salida de la eucaristía. Sin embargo, reconoció que había una mayor afluencia de fieles que el año pasado.

Al son del tambor salió la Santa Cruz de la Parroquia de la Concepción en procesión por las calles Santo Domingo, La Noria, Antonio Domínguez Alfonso y Padre Moore. Las campanadas de la Parroquia, que marcaban las nueve de la noche, ahogaron por un momento los golpes de la baqueta en el instrumento. Al aspa fundacional le precedieron la Hermandad del Santísimo y, tras ellos, marcharon la Reina de las Fiestas de Mayo, Ana Deisy Sabina, junto a sus damas de honor. Seguidamente apareció la Cruz y el silencio volvió a hacerse entre los chicharreros que se congregaron a la salida de la Concepción. Protegida por una urna de plata y cristal siguió el paso de la procesión, recordando a los habitantes de Santa Cruz el origen de la ciudad.

Unos pasos por detrás de la Cruz desfiló el presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, junto con los miembros del Consistorio capitalino. Después de que pasaran el resto de las autoridades allí presentes, marchó la banda de música municipal, que fue la encargada de amenizar esta solemne procesión que tanta admiración y devoción provoca en los santacruceros. En la actualidad, los chicharreros saben a dónde acudir para ver la Cruz Fundacional, pero su historia es larga. En 1494, el Santo Madero llegó a la ciudad de manos de Fernández de Lugo. El conquistador la colocó y por eso la ciudad recibe este nombre. Pero el símbolo religioso ha pasado por muchos lugares e, incluso, en ocasiones ha sufrido desperfectos y un gran abandono. Por eso, hoy, se guarda en la urna de plata y cristal con la que sale cada año de procesión.

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