20 de enero de 2013
20.01.2013

Los podencos se lucen por San Antonio Abad

Propietarios y criadores exhiben 86 perros de caza en el Mercadillo de Tacoronte

20.01.2013 | 00:10
Varios criadores muestran sus perros a los jueces.

El podenco canario es una de las razas autóctonas canarias que más arraigo tienen entre cazadores y criadores, y en los últimos tiempos también entre particulares urbanitas que nada tienen que ver con la actividad cinegética. Los parques de la capital tinerfeña son un buen escaparate de cómo los gustos han cambiado entre los propietarios de mascotas. Pero si hay escenarios idóneos para admirar a los podencos, estos están en el campo y ayer fue una de esas ocasiones en las que los criadores y propietarios de esta raza presumen de sus "sementales, hembras y camadas".

Fue en Tacoronte, en el barrio de San Juan, frente al Mercadillo del Agricultor, donde por la festividad de San Antonio Abad el Ayuntamiento logró reunir a un buen número de amantes de esta raza de perros. Así, inscribieron a un total de 86 ejemplares en las cuatro categorías de adulto macho, adulto hembra, cachorro y cachorra. En estas categorías para podencos hay también clases según el pelaje, desde el liso o el medio pelo.

Pero no solo del standard de podenco canario vive el cazador que acudió a Tacoronte, por lo que en la exposición se apreciaron grandes ejemplares de pointier, braco, algún setter, dogos mallorquines y los denominados enanos de El Hierro, que es un tipo de podenco pero con las patas muy cortas.

Santos Montañez es un gran aficionado a las exposiciones caninas y miembro de la Sociedad de Cazadores Valle de la Higuera, de Arafo. Explica que "en estos encuentros, lo más importante es el compañerismo que hay entre todos los aficionados alrededor de una exhibición de perros que son calificados por jueces según las aptitudes que vean". En esta ocasión concursa con su pointier Wendy y la podenca canaria Estrella. Dice que "antes se hacían muchas exposiciones al año, cerca de una veintena". "Sin embargo, la crisis ha afectado también a este tipo de actividades", señala y añade que "si antes se entregaban trofeos y sacos de pienso, ahora para gratificar la participación se da solo el alimento, porque ya no hay tantos patrocinadores".

¿Y qué es lo que se juzga en un ejemplar? "El aplomo y elegancia del andar, que tenga sus piezas dentales en buen estado, una trufa u hocico de color carne y de ninguna otra tonalidad, así como las pezuñas", tal y como explica el criador y cazador Vicente García González, quien acudió a la muestra desde Los Realejos con algunos de sus perros, entre los que están Capitán, Arico, Palmera, Rubia y Ligera.
Cuando se le pregunta a Vicente García y a Santos Montañez sobre si estos perros canarios pasan hambre para que sigan mejor el rastro de las piezas durante la época de caza, aseguran que eso es "incierto por completo" ya que "el perro no rendiría igual". "Debe estar bien cuidado, limpio y bien alimentado para que sus facultades de olfato y su energía para correr por el campo no se vean mermadas, subrayan ambos", matiza.

Las próximas exposiciones serán en Ravelo, el 23 de febrero; el 2 de marzo en el Camino La Luz, y el 6 de abril, en La Esperanza. "Pero a lo largo del año también se organizan en Candelaria, en San José de Los Llanos o en La Calera, entre otras, mientras dura la temporada de entrenamiento intensivo que se inicia ya el próximo mes de febrero así como la apertura de veda en el verano".

Explica Vicente García que durante el entrenamiento intensivo, "que solo se puede practicar en unos lugares determinados, acotados y controlados, los perros no cazan piezas. Solo se les saca al terreno para que hagan ejercicio. Es como una especie de pretemporada, como los jugadores de fútbol. Se les entrena en resistencia y se les lleva para que agudicen el olfato detrás de algún conejo, aunque luego éste no se capture", asegura. Y afición parece que hay para largo, como lo demostraron ayer varios niños que concursaron ya con sus cachorros de pedigrí.

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