17 de junio de 2012
17.06.2012
Santa Cruz

Urbanismo obligará a insonorizar los edificios para animar las calles

El aislamiento acústico será imprescindible para pasar la inspección técnica

17.06.2012 | 03:33

La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Santa Cruz pretende obligar a las comunidades y propietarios de los inmuebles a insonorizarlos, a través de la Inspección Técnica de los Edificios (ITE), para poder dinamizar la ciudad y convertirla en un lugar atractivo sin que el ruido moleste a los vecinos.
Para el jefe de Disciplina Urbanística de la capital, Juan Pedro Valdés, encargado de redactar la ordenanza que regulará la puesta en marcha de la ITE en Santa Cruz a partir de este año, esta sería la solución para poner fin a las denuncias contra el ruido en la ciudad y para que se puedan celebrar actividades en la calle y garantizar el ocio en el municipio.
Y es que, aunque el alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, también haya planteado la modificación de la Ley del Ruidos, Valdés reconoce que esta alternativa es muy complicada porque se trata de una normativa estatal y europea.
"Los decibelios son los que son, por lo que la propuesta más viable en estos momentos y con la que se acabarían los problemas es la de obligar a la insonorización de los inmuebles del municipio a través de la Inspección Técnica, tanto de los actuales como de los que ya existen, al igual que se obligará a los propietarios a adaptar sus edificios para las personas con escasa movilidad. Además, la insonorización también supone un ahorro energético, pues en verano no haría falta utilizar aires acondicionados y en invierno no sería necesaria la calefacción", explica el jefe de Disciplina Urbanística.
En la actualidad la Gerencia de Urbanismo ya tiene listo el borrador de la ordenanza para la ITE, que ya solo tienen que ver los abogados del Ayuntamiento. Precisamente, el jefe de Disciplina Urbanística está esperando a conocer la opinión de los abogados sobre la inclusión en el documento de la obligatoriedad de la insonorización, aunque Juan Pedro Valdés informa de que, según los contactos que ya ha mantenido, será totalmente viable y se podrá aplicar en Santa Cruz.
Con la Inspección Técnica de los Edificios, el Ayuntamiento de la capital realizará un estudio sobre el estado de todos los inmuebles construidos en el municipio y sus propietarios tendrán que ejecutar todas las correcciones que Urbanismo considere necesarias para garantizar la seguridad de los ciudadanos y las condiciones adecuadas de la vivienda, incluso se podría ordenar el derribo y la nueva construcción del edificio dependiendo del grado de deterioro.
Urbanismo comenzará este año a revisar los inmuebles anteriores a 1940 y los que se construyeron en 1962. Las obras para corregir los desperfectos que se detecten en los edificios tendrán que ser costeadas y realizadas por los propietarios y en el caso de que se nieguen, entonces el Ayuntamiento mediante la orden de ejecución subsidiaria podrá llevarlas a cabo a través de una empresa. El Consorcio de Tributos se encargará de cobrar el coste de los trabajos a los dueños de los inmuebles, a los que se les embargarán los bienes si no pagan.
Precisamente, la insonorización podría ser uno de lo criterios que establecerá Urbanismo para que los inmuebles pasen la Inspección Técnica. El jefe de Disciplina Urbanística insiste en que esta sería la mejor fórmula para que Santa Cruz pueda ser una ciudad atractiva sin molestar a los vecinos.
Y es que en solo un año la Gerencia de Urbanismo, a través del servicio de Disciplina, ha resuelto 80 denuncias relacionadas con el ruido, tanto por locales de ocio y terrazas como por actividades en la calle, todas ellas puestas por vecinos de la capital. De todas formas, Juan Pedro Valdés asegura que los propietarios de los locales y los organizadores de las actividades están "haciendo más caso" a Urbanismo porque ahora las multas las pone la Gerencia y no Medio Ambiente, por lo que han pasado de pagar solo 100 euros a entre 18.000 y 20.000 euros. "Solo hay que ver La Noria, que está bastante más tranquila ahora", añade.
La Noria
Las zonas en las que se producen más denuncias por las molestias producidas por el ruido porque se superan los decibelios establecidos en la Ley, sobre todo debido al volumen de la música, son la calle de La Noria, Cruz Verde, la Avenida de Anaga, El Toscal y la playa de Las Teresitas. En este último caso, y según comentan los técnicos, los vecinos del barrio de San Andrés se quejan de las fiestas que se organizan en la playa por la noche, por lo que Urbanismo ha tenido que actuar.
Con respecto a los locales de ocio, el jefe de Disciplina Urbanística informa de que en algunos casos ni siquiera tienen licencia, por lo que están realizan actividades clandestinas. Por denuncias debido al ruido este año Urbanismo ha cerrado ya varios locales. Estos se encuentran en la calle San Martín, en Cruz Verde, en el barrio de La Salud y en Salamanca.
Juan Pedro Valdés también aprovecha para manifestar que existen otras quejas por el ruido relacionadas con la actividad que se produce en las terrazas de los negocios o por las molestias que generan aquellos que salen de los locales y siguen con la fiesta en la calle. "Contra esto ahora prácticamente no se puede hacer nada, sino pedir a los ciudadanos que se conciencien de que están molestando a las personas que residen en las viviendas de la zona. Ya es más una cuestión de la Policía y de civismo. Pero, repito, con la insonorización de los edificios esto se podría resolver", matiza el jefe de Disciplina Urbanística.

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