21 de mayo de 2012
21.05.2012

Cochino y vino por San Isidro

Los valleros sacian su sed de fiesta con la tradicional romería en honor al patrón de los agricultores

21.05.2012 | 04:00
Lolo Domínguez en el paseo romero con su bicicleta de madera.

José Lolo Domínguez se empeñó en construir una bicicleta después de verla en una foto antigua. El tiempo se le echó encima y estuvo hasta el sábado por la noche dando los últimos retoques. Ayer la cargó con huevos duros y un botellón de vino, se enfundó el traje de mago y puso rumbo hacia la carretera general de Valle de Guerra, su pueblo. La originalidad de su invento lo convirtió en el centro de atención de las 5.000 personas que se reunieron al son de las parrandas en la romería de San Isidro y Santa María de la Cabeza.
En la veintena de carretas que recorrieron las calles abundó el vino y el cochino, "como marca la tradición", apuntó Francisco Rodríguez Armas, presidente de la peña Los Calaños. La carreta de este grupo iba decorada con una cabeza de cerdo fumando un puro, realizada en Esculturas Bronzo, que según explicaron rendía tributo a los antiguos ventorrillos que solían estar decorados con esta imagen. "Cuando hay romería, hay matanza de cochino", apuntó Rodríguez Armas.
Entre los otros 40 integrantes de la peña Los Calaños había valleros, lanzaroteños y otros amigos y familiares llegados de Cataluña y Miami. Los únicos que fallaron este año fueron los holandeses que suelen acompañarlos. "Esperamos todo el año esta fiesta porque es la oportunidad para reunirnos y pasarlo bien. Llevamos 20 años viniendo y siempre nos divertimos mucho", aseguró el presidente.
El recorrido por las calles de Valle de Guerra se inició pasadas las dos de la tarde. Aunque cayeron algunas gotas, las nubes no llegaron a aguar la fiesta, como sucedió con la verbena del sábado por la noche. Por contra, su presencia refrescó la jornada, algo que "siempre viene bien para los animales", señaló Julio Martín, ganadero de San Benito, mientras amarraba su junta de vacas a uno de los barcos.
"Sin duda, el fresco ha ayudado a que venga más gente que otros años", aseveró Concepción Rodríguez, una de las organizadoras de la fiesta. Mientras repartía comida a diestra y siniestra en el Carro Chicha admitía que los preparativos le llevaron una semana entera de trabajo. Entre las provisiones que traía había 250 huevos, papas, cotufas, gofio con almendras y miel y pan con chorizo. Todo regado con agüita del barranco, como llama al mojito cubano. "Llevo 25 años viniendo y me alegra ver que la gente participa cada vez más, pero me apena que cada vez sea más difícil sacar esto adelante", confesó.
Según explicó este año fueron los propios carreteros los que tuvieron que organizar las fiestas del pueblo porque la comisión se disolvió. "Nadie quiere tomar el relevo, pero para nosotros es un sacrificio muy grande. Este año reunimos 3.500 euros menos", detalló.
Para la consejera insular de Deportes, la vallera Cristo Pérez, los problemas de la comisión tienen que ver con la importancia de la fiesta: "Esta es una de las romerías con más historia de Tenerife. Organizarla es una gran responsabilidad", concluyó mientras marchaba al lado del presidente del Cabildo, Ricardo Melchior, el alcalde de La Laguna, Fernando Clavijo, y el teniente de alcalde, Javier Abreu.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine