07 de mayo de 2012
07.05.2012
Santa Cruz

La importancia de poder comunicarse

Sid Ahmed Sidha trabaja como traductor e intérprete de árabe y francés en procesos administrativos y judiciales

07.05.2012 | 04:00
El intérprete mauritano, Sid Ahmed Shida.

Cuando Sid Ahmed llegó a Tenerife sin saber una palabra del castellano en 2003 jamás pensó que terminaría trabajando como intérprete en juicios. Este mauritano aterrizó en la Isla para estudiar un doctorado de arquitectura de ordenadores en la Universidad de La Laguna. En un principio pensó en mudarse a Francia, ya que manejaba el idioma pero pronto lo descartó. Amplió fronteras y por su mente pasó emigrar a Estados Unidos, pero la idea se vino abajo porque los trámites para entrar en el país se complicaron mucho.
A su llegada a la Isla todo fue muy difícil debido a la barrera lingüística. Aunque hablar francés le ayudó bastante gramaticalmente, decidió apuntarse al servicio de idiomas de la Universidad y obtener una buena base. Por otro lado, le ayudó bastante que muchos de los artículos de los estudios estuvieran en inglés y que se tratase de un doctorado científico. "Si hubiera sido una carrera de letras, lo habría pasado fatal", reconoce.
Para Sid, no fue complicado integrarse en la comunidad tinerfeña. Él ya había viajado mucho y por lo tanto no sufrió el "shock cultural" que sienten muchos al aterrizar en un sitio completamente distinto a su lugar de origen. Lo que más le gusto e impactó fue el recibimiento de la gente. "Me trataron como a otro más, con un gran contacto humano", explica el mauritano. Sid confiesa que "la gente aquí habla muy rápido y al principio me quedaba callado cuando me hablaban". " Además, hay una gran diversidad de acentos que lo hicieron más complicado. "Pero ya estoy acostumbrado".
Empezó a trabajar como intérprete de árabe y francés cuando en 2009 un amigo le envió una oferta de una empresa que subcontrataba a traductores para trabajar con la Administración. De esa manera, cobra por trabajo realizado, por lo que hay temporadas con más demanda y otras con menos. Igualmente, se trata de un proceso muy rápido, de un día para otro, o de cuestión de horas y resulta muy complicado organizarse. Sid afirma que es un oficio en el que "se gana bien, sobre todo si contrata la Administración directamente. Si interfiere una empresa en medio, ésta se queda con un porcentaje del mismo", comenta el mauritano.
Sid cuenta la necesidad de que el intérprete esté formado, ya que para este oficio no basta con solo hablar bien un idioma. "Hay muchas carencias en este aspecto", critica. En esta profesión hay que saber como hacer una interpretación profesional sin perjudicar a ninguna de las partes y se debe conocer también la cultura del país. "Hay que saber tomar notas y seguir un código ético específico", explica. Por esto, él estudió un curso de iniciación a la interpretación en la ULL, que actualmente oferta también el curso de experto universitario en interpretación para los servicios comunitarios en el que se da cabida al inglés, francés, alemán y árabe.
Trabajar como intérprete no es fácil. Hay que interceder entre las partes de una manera neutral. "A veces acuden a mí como un aliado y no es así". "Hay que ver al intérprete como una herramienta entre las dos partes", explica. Además, pide a las administraciones que exijan que los intérpretes estén preparados y así poder tener confianza en ellos. "En España, tanto la Administración como el usuario no están acostumbrados a esta figura, a diferencia de otros países como Australia o Canadá donde es un funcionario más", concluye Sid Ahmed.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine