04 de mayo de 2012
04.05.2012

Un cumpleaños "sin rencor"

El obispo insta a "vivir sin odio" durante la misa por el 518 aniversario de la ciudad

04.05.2012 | 04:20

El silencio absoluto llegó a las puertas de la iglesia de La Concepción pasadas las siete de la tarde. En la calle, la Compañía de Honores del Regimiento de Infantería 49 se mantenía en formación. Al lado, las autoridades políticas también esperaban. Frente a ellas, un centenar de ciudadanos se unieron al mutismo. Y así aguantaron todos, hasta las siete y media, cuando se oyeron las sirenas de la Policía Local anunciando la llegada del alcalde, José Manuel Bermúdez, en representación del rey Juan Carlos I.

Tras el himno nacional, Bermúdez pasó revista a la unidad militar, que acto seguido realizó un pequeño desfile. La Banda de cornetes y tambores, la Unidad de Música, la Escuadra de Gastadores y el Regimiento de Infantería 49 marcharon hasta el Museo de la Naturaleza y el Hombre, y vuelta a la iglesia de La Concepción.

Mientras tanto, el concejal José Carlos Acha sostenía el pendón de Santa Cruz, concedido por Carlos IV después de que la ciudad derrotara al almirante inglés Horatio Nelson en 1797. Al lado del edil había otras autoridades, como el subdelegado del Gobierno de España, Guillermo Díaz Guerra, y el presidente del Parlamento canario, Antonio Castro. Además, también acudieron algunos consejeros del Cabildo de Tenerife, concejales de Santa Cruz y, en representación del Ayuntamiento de La Laguna, Javier Abreu.

La misa comenzó media hora después, oficiada por el obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez. Durante el oficio, el obispo pidió a los feligreses que olvidaran el rencor y la venganza contra los que "nos hacen daño". El mensaje de la homilía estuvo centrado en el perdón sin condiciones. El obispo puso como ejemplo un robo con agresión en una casa. "Tu deber es denunciar, pero un cristiano no puede denunciar con ansia de venganza", indicó. "Hay que dejar enfriar la primera reacción y actuar desde la serenidad", aconsejó.

Bernardo Álvarez habló de "purificar el corazón de maldad" y abogó por vivir sin agresividad. "Celebremos que es posible vivir sin odiar, sin devolver mal por mal". En cuanto a los delincuentes, el obispo afirmó que lo correcto es desear su regeneración. ""Hay que rezar por la persona a la que se denuncia". Una vez finalizado su mensaje, continuó con el oficio religioso.

Terminada la misa, salió la procesión por la puerta lateral de la iglesia, con las campanas anunciando la salida de la Cruz fundacional de la ciudad. Delante iban la reina de las Fiestas de Mayo con sus damas de honor. Detrás, el obispo con el párroco de La Concepción, Mauricio González, el alcalde de Santa Cruz, y los otros políticos. También asistió el capitán general de Canarias, César Muro.

La procesión dio la vuelta a la manzana, bajando por la calle de la Noria para regresar a la iglesia de La Concepción. Un año más, el pendón de la ciudad no salió de la iglesia para evitar susceptibilidades, aunque el presidente de la Tertulia Amigos del 25 de Julio, Emilio Abad Ripoll, aclaró ayer al comienzo de la procesión que no se trata del pendón de la conquista –que está en La Laguna– sino que fue concedido tras la batalla contra Nelson.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas

Enlaces recomendados: Premios Cine