23 de marzo de 2012
23.03.2012

Encantados con el 'nuevo' Cristo

La limpieza de la talla satisface a los laguneros tras la sorpresa de verla más clara

23.03.2012 | 01:49
a primera imagen tomada ayer en la presentación de los resultados de los trabajos del equipo de restauradores del Instituto Real de Bruselas.

El repique de campanas y una salva de voladores anunciaron ayer a todos los vecinos el regreso al culto de la talla del Santísimo Cristo de La Laguna. Tras 112 días de trabajo, el equipo formado por varios expertos procedentes del Instituto Real de Bruselas (Irpa) dio por concluida el proceso de limpieza y fijación de policromía de la venerada talla de origen flamenco.
Las puertas de la iglesia se abrieron al público a las 11:30 horas. A esa hora, decenas de personas esperaban para poder comprobar en persona los resultados de la primera restauración del Cristo de La Laguna.
Las opiniones, en su mayoría, fueron de agrado por el resultado, al menos a la salida del templo. Los cambios más evidentes se observan en el rostro. Han vuelto a ser visibles los restos de sangre en los brazos y la cara y el paño de pudor ha recuperado las letras de sus bordes. Benito Lugo, un vecino que acostumbra a visitar el santuario todos los jueves, aseguró que la talla "ha quedado preciosa, antes estaba muy oscura".
Susana Ávila, por su parte, explicaba emocionada cómo llegó a "sentir miedo por si lo dejaban muy cambiado pero creo que ha quedado como era originalmente y que lo más importante de todo es que ya esté en casa de nuevo".
No obstante, también empezaron a escucharse ayer voces contrarias al resultado obtenido. Uno de ellos es el historiador lagunero Julio Torres que explica que el nuevo color de la imagen "no ha respetado el tono devocional ni se ajusta a las descripciones históricas que en el siglo XVII lo califican de moreno". Torres alude, como argumento, a las referencias al color oscuro de la imagen que realizó "hace más de 100 años el presbítero y cronista lagunero José Rodríguez Moure, que lo describe como moreno o trigueño".
Mientras, la directora del equipo de restauración, Myriam Serck-Dewaide fue la encargada de explicar el proceso llevado a cabo para consolidar la policromía original y limpiar la imagen.
La restauradora del Irpa destacó el buen estado en el que se encontraron la policromía original, que se conserva en un 98% de su totalidad. Un extremo, explicó, muy raro "sobre todo en las tallas que se conservan en Bélgica, en Canarias la estabilidad del clima ha favorecido su conservación".
Los daños
La experta indicó que la limpieza se ha llevado a cabo con "extrema prudencia" y tras realizar ensayos y pruebas científicas que fueron presentadas ante la Comisión de Seguimiento de la Restauración, compuesta por representantes del Cabildo de Tenerife, el Obispado y el Ayuntamiento de La Laguna. "Se ha respetado la pátina original y el desgaste de la policromía causado por el uso y la piedad de los fieles", indicó.
La escultura, continuó, había sufrido una serie de alteraciones a lo largo de sus más de 500 años de vida. "La madera se ha secado y agrietado, faltaban fragmentos a parte de la corona, había un mechón partido y para ocultar la sustitución de algunos dedos se procedió a dar betún a la imagen", relató Serck-Dewaide.
Otro de los motivos del oscurecimiento de la imagen ha sido la aplicación, hasta la pasada década de los 90, de aceite de almendras dulces para proteger al Cristo de las lluvias durante las procesiones. "Este aceite no hace daño a la imagen pero se convierte en la superficie como una cubierta pegajosa que atrae y adhiere la suciedad a la talla", relato la restauradora.
Además de la limpieza, para la que se han empleado disolventes especiales, se han ejecutado "reconstituciones" en las fisuras con polvo de madera, carbonato cálcico y cola animal. "Son intervenciones mínimas y totalmente reversibles", aclararon. El trabajo se completó con la aplicación de una capa de cera microcristalina para proteger la talla durante las procesiones.

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