07 de marzo de 2012
07.03.2012
Santa Cruz

Excursión por las batallas del pasado

La exposición ´Soldados de España´ recoge gran parte de la trayectoria militar nacional

07.03.2012 | 12:43
La sala donde se encuentra la reproducción del cuadro Rocroi.

El Palacio de Capitanía General de Canarias ha dejado en un segundo plano sus ejercicios como sede de la jefatura militar de las Islas para convertirse en un museo que recorre la historia del ejército español. 60 uniformes, 60 reproducciones de cuadros de batallas y medio centenar de figuras en miniatura conforman la exposición que estos días ocupa el edificio y que lleva por nombre Soldados de España.

La muestra, que se inauguró ayer "con puntualidad militar", tal como expresó César Muro, teniente general jefe del Mando Militar de Canarias, continuará abierta para los tinerfeños hasta el próximo viernes 16, de lunes a domingo de 11:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas. La Capitanía abrirá sus puertas para mostrar una colección de uniformes y otros accesorios del Ejército español, cuyos fondos proceden de la Asociación Retógenes de Amigos de la Historia Militar y una serie de reproducciones de cuadros del pintor catalán Augusto Ferrer-Dalmau.

Cerca de 50 personas, entre militares, miembros de la Tertulia de Amigos del 25 de julio, cargos públicos; así como el mismo Ferrer-Dalmau y el fundador de la Asociación Retógenes, Jesús Dolado, no quisieron perderse la inauguración de esta exposición sin precedentes en el Archipiélago.

Muro destacó que el Mando de Canarias se siente muy orgulloso por poder contar con el trabajo del "afamado pintor Ferrer-Dalmau, quien lleva al cuadro el realismo de las batallas con plena exactitud y meticulosidad en la uniformidad". Asimismo, elogió la labor de Dolado, un civil que, "tras seis generaciones de militares, ha continuado con la tarea de sus antepasados: reunir los uniformes que conforman la historia de los soldados españoles". Precisó que "no hay patrimonio militar que pague la valía de su colección".

La planta baja de la Capitanía recoge las reproducciones de los cuadros de Ferrer-Dalmau. Este artista lleva siete años dedicándose a la pintura histórica. Todas sus obras son realizadas bajo demanda. Incluso el escritor Arturo Pérez-Reverte le encargó representar la cara más dura de la batalla que tuvo lugar en mayo del año 1.643. El resultado fue el cuadro que lleva por nombre Rocroi. El último tercio, que permanece también expuesto en el piso superior del edificio de Capitanía. "En la sala también se encuentran algunos bocetos que realizó antes de llevar la obra a óleo", explica Lucas Molina, portavoz del pintor. "Ferrer-Dalmau estudia las posturas, los rostros y los uniformes y armas antes de plasmarlos. En Toledo, donde reside, siempre le encarga a un armero que le fabrique las espadas para representarlas con el mayor realismo posible", agrega Molina.

"Puede decirse que es el mejor pintor de caballos. Aquellos que han podido observar sus obras suelen asombrarse con su realismo", concretó el portavoz. "Ahora tiene trabajo para dos años. Entre sus proyectos está realizar una obra del rey Juan Carlos sobre un caballo, que regalará a Su Majestad", anticipó Molina.

En el mismo piso donde se encuentra el cuadro de la batalla de Rocroi, el pasillo está ocupado por expositores con figuras en miniatura de soldados de la misma época. Es en la sala contigua donde se exponen los uniformes, que por orden de antigüedad y de izquierda a derecha, recorren el Salón del Trono. La habitación rebosa majestuosidad. Su alto techo, cuyas paredes están decoradas con un estilo señorial, las grandes cortinas y los detalles bañados en oro hacen destacar, aún más, la colección de atuendos.

"La Asociación Retógenes cuenta con una colección de 400 uniformes", declara con orgullo Jesús Dolado. "En la muestra hay expuestos 60 de ellos, que forman parte de la indumentaria de finales del siglo XIX hasta la actualidad. Todos ellos están completos, algunos de ellos son comprados y otros cedidos por la familia de los soldados. Lo más bonito es que el 90% de ellos tiene su historia", añade con satisfacción.

En la misma sala se encuentra también una bandera española de mochila. La misma que el soldado que la portaba sacó de su macuto cuando recuperaron el pico del Gurugú, en septiembre de 1.909. Está firmada por todos los militares, incluido el teniente de la sección y el jefe de batallón. "Esto no lo posee ni el museo de Toledo", declara con orgullo.

El teniente general jefe del Mando de Canarias invitó a todos los ciudadanos a visitar y conocer la Capitanía, "ya que se trata de toda una colección de tesoros".

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