14 de febrero de 2012
14.02.2012

El milagro anual de 'La Siervita'

Las monjas de Santa Catalina esperan la visita de 15.000 fieles para pedir favores a Sor María de Jesús

14.02.2012 | 12:38
Imagen del cuerpo incorrupto de La Siervita en febrero del año pasado.

Los devotos de La Siervita de Dios volverán mañana a llenar con sus favores el enrejado del coro de la iglesia del Convento de Santa Catalina. Como cada 15 de febrero, las calles de La Laguna asistirán a una de las muestras de fervor religioso con más arraigo en la Isla. El milagro más probado de Sor María de Jesús León y Delgado es congregar cada año a más de 15.000 personas. El 281 aniversario de su fallecimiento servirá, de nuevo, como recuerdo de la vida y obra de esta conocida monja tinerfeña.

Las puertas de la iglesia del convento lagunero de Santa Catalina de Siena abrirán desde las 5:00 horas de la madrugada para recibir la visita de miles de ciudadanos que acudirán a rendir culto. Sus restos mortales, considerados incorruptos, se muestran cada año en La Laguna con motivo del aniversario de su fallecimiento.

Como es tradición, la ofrenda floral conjunta de los alcaldes de El Sauzal y La Laguna, respectivas localidades donde nació y murió La Siervita, será a las 17:00 horas, a cargo de Mariano Pérez y Fernando Clavijo.

Desde hace días, las monjas del convento trabajan para ultimar los preparativos de uno de los días más importantes en la vida de esta congregación religiosa. Hasta 15.000 personas han llegado a pasar, en años anteriores, por delante del sarcófago de Sor María de Jesús. Se celebrará una ceremonia eucarística especial con motivo del aniversario y los fieles cumplirán con la tradición de depositar papeles con peticiones a la monja incorrupta.

Cada año, La Laguna se convierte en un verdadero centro de peregrinación gracias al convento y el gran arraigo que la figura de esta monja sauzalera tiene en toda Canarias.

María Bello y Delgado nació en 1643 en el pueblo de El Sauzal, en el seno de una familia humilde. Tras diversos avatares personales, recaló en la ciudad de La Laguna donde ingresó en el Convento de Santa Catalina de Siena. Tras muchos años de estancia en el convento de la plaza del Adelantado, falleció el 15 de febrero de 1731. El estado de su cuerpo, considerado incorrupto, ha sido tomado como hipotético signo de santidad y se le atribuyen hechos milagrosos. Actualmente se está tramitando el expediente para su beatificación.

Las portavoces de la congregación lagunera han explicado que es necesario catalogar y documentar todos los testimonios que dan cuenta de sus milagros para que la canonización sea más rápida.

El año pasado, la apertura del sarcófago de La Siervita coincidió con el arranque de las celebraciones del cuarto centenario de la llegada de la congregación a La Laguna. La iglesia de Santa Catalina de Siena consta de una única nave con cubierta de madera. Es el sitio escogido para el descanso de La Sierva de Dios.

El capitán Amaro Pargo pidió, a los tres años de su fallecimiento en 1731 (cuando contaba con 87 años), la exhumación de su cadáver. Su deseo era que descansara en un féretro de madera especialmente encargado por él. Fue durante esa operación cuando se descubrió que sus restos permanecían incorruptos y, desde entonces, son objeto de peregrinaje cada 15 de febrero.

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