01 de agosto de 2011
01.08.2011
Santa Cruz

Sesenta años de embarque

La procesión marítima de la Virgen de Carmen en San Andrés celebró su aniversario entre cientos de vecinos y marineros

01.08.2011 | 14:43
Comienzo, ayer, de la procesión marítima de la Virgen del Carmen, desde la cofradía de pescadores de San Andrés. Al fondo, la playa de Las Teresitas.

Aunque el pasado 16 de julio se celebró la onomástica de la Virgen del Carmen, el pueblo pesquero de San Andrés y muchos de sus marineros festejan por tradición el santo de su patrona el último domingo de cada mes. Ayer no podía ser menos dado que era una fecha muy importante para ellos.

Todo el barrio, vecinos y visitantes, se volcaron con la imagen, a la que embarcan en procesión marítima desde hace exactamente 60 años, un cumpleaños que no dudaron en celebrar con una de las mejores fiestas que se recuerdan en el barrio.

Aproximadamente a las 18:00 horas comenzaba la misa oficiada por el cura José Andrés. En la pequeña iglesia del barrio no entraba nadie más. Los que no pudieron acceder se arremolinaban por fuera. Entre ellos estaban Pedro Hernández, Sergio Rodríguez, Cristóbal Pérez, Francisco Morales, Juan Domingo Déniz y José Manuel de la Rosa. Sobre estos seis hombres más que nerviosos, marineros del pueblo, caía la responsabilidad de cargar con la imagen.

Lucían el traje de pescador de sus antepasados. Su objetivo era "recuperar las tradiciones de antaño", explicó Pedro Hernández, máximo responsable de la comisión de fiestas, promotor de este evento y uno de los portadores.

Al finalizar la eucaristía comenzó la procesión por las principales calles del barrio. Delante de la Virgen desfilaron algunos pequeños del barrio por primera vez en su historia. Ataviados también con la misma ropa que los mayores, llevaban en sus manos varios ramos y coronas de flores que después tirarían al mar para honrar a su patrona.

Uno de los momentos más emotivos del día llegó cuando hicieron la primera parada de la tarde. El lugar escogido fue la calle del Carmen, en el centro del pueblo. Allí, cientos de pétalos de rosas volaron sobre los feligreses que presenciaban la salve marinera que le cantó a la Virgen una joven del barrio.

Al llegar al puertito de la avenida todos esperaban emocionados. Uno de los niños tiró al mar una corona para homenajear a Zapatata, portador durante años de la imagen y que hace tan solo unos meses fallecía.

Al final de la calle, subido sobre el Castillo de San Andrés, Antonio Morín también esperaba. Cuando la imagen paró frente a él comenzó a cantarle el Ave María, una canción que dedicó, además de a la Virgen, a su padre enfermo.

Por último, en la cofradía de pescadores, llegó el momento más esperado. Con mucho cuidado para que no se cayera debido al fuerte viento que reinaba junto a la playa de Las Teresitas, después de 60 años consecutivos, la Virgen del Carmen volvía de nuevo al mar. Llegó hasta el pueblo de Igueste de San Andrés, donde también le rindieron homenaje tirándole flores.

Para finalizar la jornada, y a la espera de que la procesión ya en el mar regresara a San Andrés, el cantante Pepe Benavente amenizó el resto de la tarde. Los fuegos artificiales cerraron la festividad que ha durado todo un fin de semana con juegos para grandes y pequeños, verbenas, almuerzo para todos y hasta un festival infantil donde los más niños y jóvenes demostraron todo su arte. La organización aseguró que a pesar del duro trabajo comenzarán muy pronto a preparar las fiestas de cara al año que viene. De seguir Pedro Hernández entre ellos, marineros y vecinos pueden estar tranquilos. Honrarán a su patrona mientras sus fuerzas, que son muchas, aguanten.

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