02 de junio de 2011
02.06.2011
Santa Cruz

'El Grito' se calla

La escultura en honor a los héroes del 25 de Julio de 1797 se rehabilita en un taller de La Laguna

02.06.2011 | 13:28
Francisco Rodríguez señala las partes que más hay que trabajar para limpiar de El Grito.

El dolor y la desesperación de una madre por la pérdida de un hijo reflejada en El Grito ya no lucirá nunca más en la salida del puerto de Santa Cruz de Tenerife.

La estatua ha sido retirada de su antiguo emplazamiento, junto con las piedras del antiguo puerto que conservan el impacto de uno los cañones de Nelson y las lápidas conmemorativas, por las obras de la vía litoral y para lavarles la cara. Hace unos días, la reconocida escultura llegó al taller Bronzo de La Laguna para someterla a los procesos pertinentes para que vuelva a lucir tan esplendorosa como en 1997, fecha en la que el artista Manuel Bethencourt realizó este monumento en honor a los caídos del 25 de julio de 1797, en la victoria sobre el almirante Nelson.

Durante casi un mes, estos profesionales del bronce llevarán a cabo una limpieza exhaustiva de la pescadora embarazada. Después de que se realice esta actividad, El Grito se instalará en la batería de San Francisco, en las inmediaciones del Auditorio Adán Martín.
En el taller, la estatua reposa en el suelo junto al escudo de la ciudad. Esta insignia también está elaborada de bronce e igualmente va a recibir una buena capa de chapa y pintura, aunque bien es cierto que está mucho mejor conservada.

El proceso que requiere la limpieza no es complicado, pero sí es necesario que los trabajadores dediquen un buen tiempo. Todos los tratamientos de restauración conllevan varias fases. Así lo cuenta Francisco Rodríguez, uno de los socios de la empresa Bronzo, quien matiza que la primera consiste en lavar la pieza "con agua y jabón y pasar un cepillo de plástico". Así se conseguirá quitar la suciedad más superficial como los excrementos de paloma y la grasa.

El color verde de la figura se corresponde al óxido de bronce. Es un efecto buscado, que además sirve de protección, pero en estos momentos la tonalidad que luce es consecuencia de la suciedad, polución y de las "desavenencias climáticas". En este sentido, Rodríguez indica que la ubicación al "lado del mar" es uno de los grandes inconvenientes para la preservación de las piezas elaboras con bronce.
El siguiente paso es recuperar la "textura" que Bethencourt otorgó a El Grito para darle más realismo. Pulir es uno de los procedimientos para llevar a cabo esta fase. A simple vista parece que la escultura no ha sufrido ningún desperfecto, pero en caso de encontrar alguna "fisura" soldarán el metal agrietado por el paso del tiempo. Un producto tan simple como la cera de abeja logra lustrar las piezas y además le aporta "una resistencia extra".

La obra del artista canario es lo más llamativo del conjunto monumental en honor al 25 de julio de 1797, pero hay otras piezas. El escudo de la capital tinerfeña solo necesitará una buena limpieza para recuperar la grandeza de tiempos pasados. Al quitarlo del lugar en el que estaba, los anclajes se rompieron por lo que "es lo único" que van a tener que reparar. Para que todos los elementos de bronce estén en el taller solo falta que los medallones de Nelson y el General Gutiérrez lleguen a este taller. Y lo harán en los próximas días.

La historia de la ciudad cambiará en los próximos meses de lugar, pero eso no impedirá que los santacruceros sigan recordando La Gesta. El Grito se calla, pero pronto volverá a chillar.

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