18 de abril de 2011
18.04.2011
La Laguna

50 años con la avenida de la Trinidad

El trazado inicial de la principal vía de acceso a la ciudad planteaba llegar hasta la plaza del Cristo y eliminar muchas de las casonas y palacios

18.04.2011 | 15:02
Vista actual de la avenida Trinidad, con las torres de la Catedral al fondo.

El 6 de julio de 1961 el arquitecto encargado de redactar el proyecto de la "nueva gran vía de acceso a La Laguna", Tomás Machado y Fernández de Lugo, emitió un informe en el que comunicaba a la Alcaldía de la ciudad la finalización de la Avenida de la Trinidad. El próximo mes de julio, por tanto, se cumplirá el 50 aniversario de esta avenida que ha sido testigo de la historia y el cambio del casco.

Pese a que el proyecto data de 1953, una sucesión de retrasos derivados de problemas con las expropiaciones y permutas, además de algunas dificultades técnicas, retrasaron las obras hasta los primeros años de la década de los 60. Otra de las sorpresas que esconde la historia de esta avenida que luego se convirtió en entrada principal a la ciudad es que, inicialmente, iba a extenderse hasta más allá de la calle Obispo Rey Redondo (La Carrera). El fallecido periodista e investigador Adrián Alemán de Armas así lo recoge en el libro Con el patrimonio a cuestas.

El planeamiento de 1947, encargado también a Machado por su condición de arquitecto municipal, apuntaba ya a la unificación de la primitiva calle Trinidad -de cuyo ensanche saldrá luego la avenida-, Morales y Tabares de Cala. "Esta nueva avenida tendrá 35 metros de ancho y se iniciará en la confluencia de la autopista con la actual calle Morales y termina en la plaza de San Francisco, para enlazar luego con la carretera de Las Mercedes", detalla el planeamiento.

Interrumpido
Sobre este trazado finalmente interrumpido comenta el también aparejador en su libro: "El desarrollo de este planeamiento seguramente hubiera producido un auténtico destrozo del Patrimonio. Recuérdese que además de un buen número de edificios ambientales, están en dicha calle el Real Consulado de Canarias, la Casa Lercaro, la casa de los Jesuitas. Cualquier alineación que se hubiera tomado, significaría la desaparición de un sinfín de edificios monumentales".

La avenida Trinidad nace para su creador, el arquitecto Machado, como una hermosa solución a la necesidad de unir el casco con la autopista, que empezaba a construirse desde Santa Cruz y cuyo trazado primitivo llegaba únicamente hasta Los Rodeos.

Así lo explica, de hecho, en los expedientes que custodian los empleados del archivo municipal. La necesidad de esa vía, apunta el arquitecto, se vio acuciada "por dos nuevas realizaciones: una autopista en construcción que unirá esta ciudad con la capital y la otra, de gran trascendencia para toda la Isla, la nueva Universidad emplazada junto a la autopista".

El coste de las obras, inicialmente calculado sobre los tres millones de pesetas, se verá elevado –sumando el sobrecoste de la enorme cantidad de expropiaciones– hasta sobrepasar los diez millones de pesetas. El Consistorio opta entonces por solicitar apoyo económico tanto al Ministerio de Gobernación como al Cabildo. Esta última administración colaborará con el Ayuntamiento de Aguere con un millón y medio de pesetas.

Las obras se complicarán, explican los informes emitidos por la promotora adjudicataria de las obras, porque las características del terreno obligan a "excavar más" para poner los cimientos de la canalización del barranco Cha Marta.

El metro cuadrado de la época fue abonado a los vecinos expropiados a un precio de 50 pesetas. Los propietarios de los solares colindantes, además, participaron con contribuciones especiales en la financiación de la obra. Su protesta por el elevado coste de las mismas evitó que la avenida contara con un paseo central de cuatro metros de ancho con arboleda. "Es una obra de ornato que no beneficia a los propietarios", alegaron el su escrito de protesta.

Luego, con el tiempo, la avenida Trinidad llegaría a convertirse en lo que es 0en la actuyalñidad. Una vía principal de la ciudad en cuyo entorno se construyeron edificios y hasta donde llegó recientemente la línea del tranvía. Medio siglo después, y por fortuna, el concepto urbanístico de la ciudad ha variado para proteger un casco que, en su día, peligró por la posible ampliación de esta avenida

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