07 de abril de 2011
07.04.2011

Más extranjeros que españoles en Santiago del Teide y Adeje

07.04.2011 | 13:28

Los municipios turísticos aglutinan a la mayoría de los 306.307 residentes de otras nacionalidades

Los municipios turísticos siguen siendo los preferidos por los extranjeros, comunitarios o no, para establecer su residencia, aunque por razones distintas. Mientras en el caso de los europeos las Islas se han convertido en un refugio invernal y un lugar en el que invertir de forma ventajosa –44.502 alemanes se empadronaron el pasado año en los registros municipales frente a los 17.815 que había en 2000– para el resto de las nacionalidades son una fuente de empleo, al menos hasta que la ruptura de las burbujas inmobiliaria y financiera en 2007 cambió las tornas. Tanto es así que hay localidades en las que la población extranjera y española están a la par.

En la provincia de Santa Cruz de Tenerife sucede en municipios como Arona, San Miguel de Abona, Santiago del Teide o Adeje. En estos dos últimos casos la presencia de residentes foráneos es incluso mayor que la de españoles –50,8% en Adeje y 52,02% en Santiago del Teide–.

Es el caso de Mogán, donde se contabilizan 10.543 foráneos (el 47,1% ) frente a 12.095 oriundos; en Antigua la población foránea alcanza el 43,7% frente al 56,2% de canarios; en La Oliva los extranjeros son el 43,3%, el 42,7% en Pájara, el 46,03% en Tías y el 46,88% en Yaiza.
El avance del padrón a 1 de enero de 2011, dado a conocer esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE), revela también que mientras la crisis ha cobijado en las Islas a los europeos más ricos está sacando a quienes, a mediados de la última década, aportaron la mano de obra a los sectores –construcción y servicios– que impulsaron la economía canaria a cotas hasta entonces desconocidas.

Si los residentes europeos han ido creciendo de forma sostenida –eran 47.672 en el primer año de la década, en 2010 sumaban ya 178.048 y alcanzaron 181.656 enero del pasado año–, por el contrario, la palabra la mejor define la llegada y actual salida de los oriundos de Suramérica es la de avalancha.

Los suramericanos sumaban 9.796 en 2000, en el ecuador de la década la oferta de empleo atrajo en dos años, entre 2003 y 2005, a 18.310 personas hasta alcanzar la cifra de 66.313 residentes, mientras que entre 2003 y 2008 llegaron un total de 22.695. Hoy hay en Canarias 60.560 suramericanos –el 19,7% del total de los extranjeros–. Es decir, menos que en el año de mayor bonanza económica. En tres años han dejado las Islas 10.138 personas procedentes de alguno de los trece países de América del Sur.

El adelgazamiento de estas comunidades es especialmente notoria en la de Colombia –eran 21.096 en 2005 y son la actualidad 18.799, apenas 80 personas más que en 2003– y Ecuador –sus 4.878 empadronados actuales están por debajo de la cifra que alcanzaron en 2003 y lejos de los 6.979 que eran en 2005–.

Salen también de las Islas oriundos países con los que Canarias guarda vínculos culturales y sentimentales. La llegada de unos y otros se ha considerado más el regreso de los nietos de los emigrantes que parte de la ola de inmigrantes que atrajo la prosperidad económica, pero con todo desde 2005 en adelante el número de venezolanos ha ido en caída. Era 13.301 entonces (4.575 en 2000) y son ahora 10.527. Los argentinos llegaron a ser 11.446 en 2005 y la resta los sitúa ahora en 8.122 personas.

Por contra, pese a las circunstancias, no dejan las Islas los africanos. En 2000 estaban empadronados aquí 7.382 y han ido aumentando hasta los 31.794 de 2011. Entre ellos los más numerosos son los marroquíes con 18.875 personas.

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