06 de marzo de 2011
06.03.2011
Santa Cruz

El Mencey recobra el blanco de su fachada original

Iberostar gestiona ya reservas en el hotel capitalino, cuyos trabajos de rehabilitación están muy avanzados. Los técnicos revelan que en la construcción se usaron materiales de baja calidad

06.03.2011 | 08:48
Estado de las obras del nuevo ´spa´ del hotel Mencey, en una imagen tomada el pasado viernes.

El nuevo hotel Mencey, que se pretende reabrir el próximo mes de octubre, no se parecerá al inaugurado en Santa Cruz en 1950 salvo en un detalle: recuperará el blanco en toda la fachada, el que fuera su color original. Tendrá spa, una zona de piscinas y jardines más amplia, menos habitaciones (pasará de 293 a 261), incrementará la oferta de suites a 52 (más del doble de las que había en la etapa anterior), mejorará su dotación tecnológica y la estructura tendrá una solidez que le dará una larga vida.

Las obras que realizan en estos momentos más de 400 obreros dentro y fuera del emblemático inmueble han resuelto ya los principales problemas estructurales detectados por los técnicos. La aluminosis en varias viguetas, la ausencia de una capa de compresión para asegurar la resistencia del hormigón armado de los muros y la mala calidad de algunos de los materiales empleados en las diferentes actuaciones realizadas en el recinto son defectos con los que no contaban ni el Cabildo de Tenerife, responsable del edificio, ni la empresa hotelera Iberostar, que se ha hecho cargo de su gestión, cuando comenzó la rehabilitación integral el 24 de mayo del año pasado.

En este aspecto hay similitudes entre el único cinco estrellas de la capital y la Catedral de La Laguna: la fragilidad de la base debido a la utilización de arena y agua salada en la mezcla de cemento, uno de los problemas que ha acaparado la atención de los arquitectos a la hora de diseñar la recuperación del inmueble. El consejero de Hacienda del Cabildo insular, Víctor Pérez, precisa que todo ha quedado resuelto "gracias al especial cuidado que hemos puesto en el proyecto del Mencey". "Se hizo un gran trabajo previo para detectar todas las patologías de la estructura y para ello se ha contado con expertos nacionales de primer orden". De tal modo que, según Pérez, el hotel que se estrenará a finales de año "va a ser mucho mejor que el anterior", aunque mantendrá su esencia señorial y sus características neocanarias. Será, según el consejero, una refundación.

Solera

Para la dirección, Iberostar ha elegido a un tinerfeño: Daniel Cañibano Martín, diplomado en Empresas y Actividades Turísticas por la Escuela de Turismo de la Isla y con amplia experiencia en otras instalaciones de la cadena. Cañibano señala que el proceso está "muy avanzado", tanto que ya ha comenzado a gestionar reservas de eventos para cuando el hotel entre en funcionamiento a finales de año. Destaca que la compañía ha puesto "mucho interés" en el Mencey por dos razones: porque es consciente del valor que tiene para la ciudad y porque con él abre una nueva línea por las instalaciones hoteleras urbanas cuando hasta ahora el fuerte de Iberostar habían sido las costeras.

"La apuesta por un hotel de estas características es sin duda muy importante para la cadena , que está dando sus primeros pasos en este sector urbano", explica el director, para añadir: "El Mencey servirá a la cadena de referencia para los siguientes pasos en esta línea de hoteles vacacionales ubicados en edificios históricos en entornos urbanos con gran atractivo turístico".

Además de nuevos espacios gastronómicos de primer nivel, saunas, zona de relajación, cabinas de masaje y gimnasio, el nuevo Mencey albergará unos salones mejorados –en accesibilidad, insonorización, megafonía, climatización y confort– y unos accesos exteriores reformados para evitar que la llegada de huéspedes afecte al tráfico en la Rambla y la calle Doctor José Navieras.

La rehabilitación, cuya inversión se acerca a los 20 millones de euros (incluidos los sobrecostes) y que realiza la constructora Grupo OHL (Obrascon-Huarte-Lain), se había hecho imprescindible porque, según admite el propio consejero de Hacienda del Cabildo Insular, "la instalación había envejecido y se había quedado fuera del mercado". Víctor Pérez recuerda que tardó en llegar una oferta de una cadena hotelera tras la marcha de Sheraton, pero que "la de Iberostar se adaptó perfectamente a nuestras exigencias desde el primer momento en que la estudiamos".

Aparcamiento

Unos días antes de comenzar los trabajos se estrenaba un complemento fundamental, tanto para el cinco estrellas como para la zona residencial que le rodea. El 30 de abril del año pasado era inaugurado el nuevo aparcamiento, en la parte trasera, una obra en la que se invirtieron cuatro años y 1,2 millones de euros. Alberga 370 plazas, de las que el Cabildo adquirió 40 solo para el establecimiento. Otras 136 plazas se han destinado a los residentes.

"Queremos convertirlo en el mejor hotel de Canarias", destaca Daniel Cañibano, que precisa que la decisión de devolverle el color blanco original a la fachada se tomó al atender los consejos de los historiadores que trabajaron en el proyecto. "Gran parte de las iniciativas que se están llevando a cabo tienen como objetivo acercar el hotel a los ciudadanos de Santa Cruz", matiza el director.

Unas etapas más que otras, ese ha sido el sino del Mencey, un edificio que se empezó a construir en 1945 bajo la dirección del arquitecto Enrique Rumeu de Armas y que ya ha sido objeto de varias remodelaciones, una en 1957, apenas siete años después de ser presentado en sociedad y convertirse en uno de los emblemas de la Santa Cruz lujosa y próspera. Pera ésta ha sido la mayor renovación de las muchas por las que ha pasado el Mencey de los hoteles de Tenerife. No se ha librado ni el Casino, que se mejorará junto con toda la planta inferior.

La historia

Construcción
El mismo dictador Francisco Franco y el jefe del Mando Económico de Canarias, general Francisco García-Escámez, impulsaron la construcción de un hotel de cinco estrellas en Santa Cruz de Tenerife. Las obras comenzaron en 1945. El autor del proyecto fue el arquitecto Enrique Rumeu de Armas, que diseñó un edificio señorial del conocido como estilo neocanario. El inmueble se inaugura en abril de 1950.

Primeras reformas
Las primeras obras para resolver los errores de construcción del hotel Mencey se produjeron en 1957, apenas siete años después de su presentación en sociedad. Actuaciones más o menos ambiciosas fueron el sino de un edificio en el que se emplearon originalmente materiales de poca calidad.

Dos años de cierre
El hotel permanece dos años cerrado a finales de los 90 por una crisis de la que lo rescató el Cabildo, su propietario desde el primer día, no sin muchos esfuerzos.

Rehabilitación integral
La rehabilitación integral estaba prevista para el año 2007, pero se retrasó por diferentes razones. A principios de febrero de 2009, el Cabildo de Tenerife adjudica el contrato de arrendamiento del Mencey a Iberostar Hotels & Resorts, al ser ésta la única que concurrió al concurso para gestionar la instalación. La cadena sustituía al grupo Sheraton, con quien finalizó el contrato el próximo 28 de febrero de ese mismo año. Con el hotel, Iberostar abre una apuesta por los recintos urbanos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas