03 de febrero de 2011
03.02.2011
La Laguna

Un muro pone en riesgo 15 casas en el Barranco de Santos

Los vecinos exigen al Consejo Insular de Aguas que retire un medidor que se encuentra en desuso. Las basuras se acumulan y obstaculizan el paso del agua

03.02.2011 | 13:55
Situación en la que se encuentra el barranco de Santos a su paso por Finca España.

Los vecinos del lagunero barrio de Finca España alertan de la situación de abandono en que se encuentra el barranco de Santos a su paso por esta zona de Aguere. Una antigua construcción en desuso del Consejo Insular de Aguas se ha convertido en un dique que obstaculiza el paso del agua y hace temer por las viviendas cercanas cuando el caudal del cauce crece a causa de las precipitaciones.

Aproximadamente 15 viviendas son las más afectadas por el problema, una situación que tiene a los vecinos "muy preocupados". Máxime después de las intensas lluvias vividas durante la última semana. "Se trata de una edificación que el Cabildo de Tenerife utilizaba para hacer mediciones sobre el flujo del barranco. Ya no se utiliza y este mamotreto de hormigón esta causando muchos problemas", explica el presidente de la Asociación de Vecinos de la Finca España, Jesús Melián.

La acumulación de tierra, rocas y basura procedentes de la zona alta del barranco hace que, cuando las precipitaciones aumentan, el agua se acumule y el nivel suba "alarmantemente" junto a las viviendas cercanas. Este medidor de agua se encuentra exactamente junto al colegio de la céntrica avenida de Las Palmeras, la principal arteria del barrio. El embudo producido por el cemento y los desperdicios ha tenido sus consecuencias, además, en el puente que se encuentra justo después del medidor de aguas propiedad. "Ese puente está perdiendo consistencia y no vemos que haya ningún seguimiento o control sobre su estado", explica Melián.

Y es que, mientras la infraestructura estuvo en funcionamiento, los técnicos del Cabildo visitaban periódicamente la zona para realizar el mantenimiento y sacar las basuras. "Después de las lluvias de febrero de 2010, que dejaron al barrio en una situación lamentable, los camiones ya no pueden acceder a esa parte del barranco. Por tanto, ya no se limpia y nadie se acuerda de que ahí hay un problema. Están en juego las propiedades de quienes viven alrededor del cauce", matiza el portavoz vecinal.

Hace un año, exactamente, que los vecinos se reunieron con el consejero de Aguas del Cabildo de Tenerife, Pedro Suárez, precisamente candidato del PP en las próximas elecciones municipales a La Laguna. "Hasta el momento no hemos tenido más noticias", se queja Medina. Mientras, las casas de los vecinos "están perdiendo sus cepas" por la acción continuada del agua. "No es un capricho, ni una cuestión de estética. Las casas podrían correr peligro si sigue así la situación", añade.

Desde la asociación de vecinos aseguran que la situación es general en los barrancos de su entorno, como los de Colino y Las Nieves, que desaguan directamente en el cauce del barranco de Santos. "Curiosamente, los únicos que se ocupan de ellos son las cuadrillas de limpieza que organiza el Ayuntamiento de La Laguna", reconoce Melián. "Los barrancos deben estar en condiciones, la experiencia nos lo ha demostrado en varias ocasiones. Es una cuestión de salubridad, porque los cauces sucios causan muchos problemas cuando llega el verano y, además, en nuestro barrio tiene muchas casas situadas en los bordes de los mismos", concluye.

Un susto que dura un año

Finca España vivió, hace ahora justo un año, las consecuencias de las lluvias torrenciales que causaron grandes destrozos en todo el área metropolitana. El barrio es un punto especialmente sensible frente a este tipo de situaciones que, además, han aumentado en frecuencia y virulencia durante los últimos años. No en vano, tres son los afluentes que discurren por la zona: el barranco de Santos, el barranco Macario y el de Las Nieves, que trae aguas procedentes de las cumbres de Valle Vinagre. Las lluvias de febrero del año pasado convirtieron este céntrico enclave lagunero en una "auténtico lodazal", rememoran sus vecinos. "No era una situación normal , el agua no dio tregua. El primer susto lo tuvimos a eso de las 15:30 horas, cuando los vecinos llamaron para alertar de que las alcantarillas de la calle de La Piterita estaban abiertas". Las lluvias intensas no cesaron, además, durante toda la tarde y tampoco durante la noche. El trabajo de los vecinos y la actuación de los responsables municipales evitaron consecuencias más graves y, esta semana, justo un año después agradecen que las lluvias solo se cobraran "daños materiales". "Nos acordamos especialmente de todos los que colaboraron para que se restableciera la normalidad y el barrio pudiera ser el mismo, empezando por el alcalde, que visitó el lugar desde primeras horas y estuvo con nosotros en todo momento, hasta los operarios municipales que trabajaron duro con los vecinos para que pudiéramos recuperar la tranquilidad", afirman.

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