11 de octubre de 2010
11.10.2010
Tradiciones

Embarcaciones de tierra adentro

La Laguna quiere que su carrera de barcos sea un Bien de Interés Cultural

11.10.2010 | 10:35
Los niños corren con uno de los barcos infantiles.

Todos los meses de septiembre y octubre, dos de los barrios con más historia ganadera y agrícola de La Laguna -Valle Tabares y Valle Jiménez- cumplen con la tradición de sus carreras de barcos. Una fiesta única que une a las dos localidades en una misma pasión, la de conservar y mantener una costumbre de cuyo origen no hay constancia cierta pero que puede remontarse varios siglos.
Recientemente, el Ayuntamiento de La Laguna ha decidido iniciar los trámites para que la fiesta de los dos valles sean declaradas Bien de Interés Cultural (BIC). Para lograrlo, además de contar con el aval de una tradición centenaria arraigada al máximo en el corazón de los vecinos, el consistorio ha encargado un estudio histórico a la Universidad de La Laguna (ULL) sobre las peculiaridades de las carreras de barcos.

Mientras, los habitantes de los valles están encantados con la iniciativa. No en vano, son ellos los que cada año organizan estas fiestas y garantizan su continuidad. Horacio Melián es uno de estos vecinos, nacido en Valle Jiménez, y lleva tiempo interesado en recuperar y compilar documentos sobre las fiestas de su barrio.

"La peculiaridad de los barcos de los valles es el hecho de que se organice una carrera, no van en romería como el resto. Se dan tres vueltas alrededor de la iglesia y otra de honor al final", indica Melián. Actualmente, existen seis barcos y cada año participan en esta peculiar competición. "Hay tres barcos en Valle Tabares, dos en Valles Jiménez y uno en Los Campitos", detalla. Asimismo, los más pequeños de la zona también participan en el día de fiesta con sus tres barquitos pequeños, que corren en una carrera aparte y sin yuntas.
Respecto a la procedencia de esta curiosa tradición, distintos historiadores han abundado en la posibilidad de que -como en el caso de municipios como Garachico o Tegueste- sean el resultado de promesas religiosas en épocas de epidemias. "Alberto Galván Tudela ha escrito sobre esa posibilidad", explica Melián. Otros los han asociado a la participación de los isleños en la Batalla de Lepanto. "Se dice que pudo ser una promesa a la virgen del Rosario a cambio de volver ilesos de la guerra", añade.

Lo cierto es que hay constancia escrita de la celebración de las populares carreras desde el siglo XIX en periódicos como El progreso. No obstante, se calcula que pueden haberse celebrado ya desde el siglo XVII, momento en el que se construye la ermita de Valle Tabares (1675).

Mientras el proceso de declaración como BIC sigue su curso, los vecinos de Valle Tabares acaban de celebrar la última de sus carreras en honor a la virgen del Rosario. "Los barqueros son, definitivamente, el sustento de toda esta tradición. Son los que cuidan, restauran y engalanan los barcos", concluye Melián. Mientras, el próximo mes de septiembre, los barcos con rueda volverán a girar a toda velocidad para deleite de todos los laguneros.

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