08 de mayo de 2010
08.05.2010
Marea de crudo en el golfo de México

BP estudia el 'plan Vázquez-Figueroa' para controlar el vertido

"Mantenemos contactos con la compañía británica", dice el escritor tinerfeño

09.05.2010 | 09:08
Crudo ardiendo cerca de la zona donde se hundió la plataforma de BP en el Golfo de México.

La empresa British Petroleum (BP) se ha interesado por el método patentado por el escritor tinerfeño Alberto Vázquez-Figueroa para acabar con el escape y vertido de crudo de una de sus plataformas en el Golfo de México, que amenaza principalmente la costa de Luisiana, en Estados Unidos. Así por lo menos lo confirmó ayer el propio Vázquez-Figueroa en declaraciones a La Opinión de Tenerife. El sistema se basa en cemento hidráulico, arena y grava, y valdría tanto para tapar la vía del derrame bajo el mar como para atajar la mancha de petróleo, que ya ha alcanzado las islas Chandeleur, un archipiélago de gran valor ecológico.

Según el autor de bestseller como Ébano, Tuareg o La Iguana, la desesperación de BP por encontrar una solución, unido a las fortísimas presiones de Estados Unidos, han llevado a la compañía británica a contactar con uno de sus socios. "Están muy interesados y por ahora estudian la posibilidad. Se haría con la colaboración de una importante empresa española, pero por ahora no podemos sino confirmar que ha habido contactos", señaló el escritor e investigador, quien también inventó las desaladoras por presión natural que dan agua casi gratis.
Vázquez Figueroa lanzó el método del cemento rápido poco después de la catástrofe del Prestige, ocurrido el 13 de noviembre de 2002 al hundirse el petrolero mientras transitaba cargado con 77.000 toneladas de crudo frente a la costa de la Muerte, en el noroeste España. Lo hizo tras comprobar en su piscina de Lanzarote que el cemento rápido y el normal, mezclados con sosa cáustica y otras sustancias y materiales, resultan efectivos para tapar grietas por las que emanan los hidrocarburos o para combatir las mareas negras.

Su utilidad ante este tipo de catástrofes le llevó incluso a presentar la idea a los ministerios de Medio Ambiente, Agricultura y Presidencia del Gobierno de entonces, del PP, sin lograr que consideraran la idea. Pero, la magnitud de lo ocurrido ahora en el Golfo de México y la imposibilidad de cerrar la vía que dejó la plataforma hundida han hecho que BP busque denodadamente nuevas alternativas a las que maneja ahora. Y es que Vázquez Figueroa considera que su idea sería altamente eficaz en este caso: "La aplicación del cemento hidráulico y la mezcla que he ideado sobre la marea negra solidificará los restos de crudo y los llevará al fondo del mar, evitando así el efecto contaminador de una amenaza que tampoco se resuelve con disolventes, altamente tóxicos".

Reservas científicas

Las propuestas de Vázquez-Figueroa, de todos modos, siempre han provocado reservas entre la comunidad científica. Algunos consideran que están faltas de rigor científico, aunque otros expertos han preferido dejar una puerta abierta a la posibilidad de que realmente funcionen. Hasta el momento, ninguno ha sido llevado a la práctica, aunque ahora el novelista confía en que "ésta pueda ser la gran oportunidad". "Tenga en cuenta que también valdría para acabar con el escape en el fondo del mar, no sólo para la marea negra", explicó, para precisar que los primeros contactos con la compañía responsable del vertido se produjeron "a finales de la semana pasada".

El primer intento de BP

Mientras, ingenieros de BP esperan comenzar en breve la operación para bajar la enorme caja de metal y cemento con la que harán un primer intento de obstruir un derrame de petróleo que ya ha comenzado a depositarse sobre el litoral del estado de Luisiana, informó Efe. La caja, de casi 100 toneladas y 12 metros de altura, deberá descender más de 1.500 metros hasta el fondo marino para cubrir la filtración y recoger el petróleo que será succionado hasta una nave de superficie en un procedimiento que será puesto en práctica por primera vez.
Fuentes de la petrolera señalaron que esperan que la operación quede completada el fin de semana y que el lunes podrían conocerse los primeros resultados. De funcionar, la caja podría recolectar hasta un 85 por ciento del vertido tóxico que se calcula en alrededor de 800.000 litros por día. BP, que anunció que asumirá la multimillonaria factura de la limpieza del residuo tóxico, sostiene que el procedimiento de la caja es la mejor alternativa a corto plazo para frenar el incontrolable vertido, pero teóricamente no ofrece garantías de que la gran caja resista la presión y funcione. De no ser así, habría que estudiar alternativas. Y una puede ser la de Vázquez-Figueroa.

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