03 de enero de 2010
03.01.2010
Santa Cruz
Rincones de ayer y de hoy 

El Rascacielos, un edificio de mucha altura

Hasta hace bien poco era el más alto del municipio

03.01.2010 | 03:00
La nueva cara del Rascacielos de la avenida Tres de Mayo.

Hasta hace muy pocos años, con sus 85 metros de altura, el Rascacielos de la avenida Tres de Mayo era el edificio más alto de Santa Cruz de Tenerife. Aunque las torres le quitaron ese privilegio, este edificio forma ya parte del paisaje urbano. El inmueble, que fue diseñado por el arquitecto Carmelo Rodríguez Borrella para la Cámara de la Propiedad Urbana, fue rehabilitado recientemente, lo que ha rejuvenecido su aspecto.

El rascacielos de la avenida Tres de mayo luce desde hace unos meses nuevo aspecto, tras los trabajos de rehabilitación a los que se sometió a este edificio, que durante muchos años tuvo el honor de ser considerado el más alto de la capital tinerfeña. Además de para pintar y acondicionar totalmente la fachada, que estaba muy deteriorada, e impermeabilizar la cubierta, se aprovechó la ocasión para dotar al edificio de medidas contra incendios y mejorar el entorno, creando nuevos jardines y espacios lúdicos.

Aunque desde el punto de vista arquitectónico, el edificio seguía siendo muy sólido, el inmueble hacía años que necesitaba una rehabilitación, trabajo que se había ido demorando por cuestiones económicas. Finalmente, los propietarios tuvieron que afrontar los más de 350.000 euros que costarían los trabajos, tras los reiterados apercibimientos del Ayuntamiento, que amenazó incluso con multar a los vecinos por el mal estado del edificio. Para realizar los trabajos fue necesario recurrir a obreros especializados en labores en verticalidad y se utilizaron andamios colgados del tejado, sistema que se ha utilizado poco en la Isla.

Este emblemático edificio se construyó en los primeros años de la década de los 70 del siglo pasado. Su diseño lo realizó Carmelo Rodríguez Borrella, que era el arquitecto de la Cámara de la Propiedad Urbana, quien recuerda que la mayor dificultad que se le planteó fue precisamente decidir la altura del inmueble. La idea de realizar un rascacielos fue suya y del secretario de la mencionada entidad, Ramón Truhán de Pineda. Buscaban realizar un edificio singular y que no pasara desapercibido.

Este impresionante inmueble fue construido por la empresa Dragados y Construcciones y es de hormigón armado. Cuenta con 24 plantas en total, en cada unas de las cuales hay siete viviendas, que oscilan entre los 75 y 120 metros cuadrados. En la planta baja hay locales comerciales. El edificio cuenta con seis ascensores y un montacargas. Algo curioso, que hoy en día sería impensable en un inmueble destinado al uso residencial y de esas dimensiones, es que no dispone de garajes.

Aunque durante la rehabilitación se dotó al edificio de nuevas medidas de seguridad, ya cuando se construyó se instalaron en el edificio de métodos contra incendios pioneros. De hecho, ninguno de los incendios que ha sufrido en sus más de 30 años de vida ha producido daños importantes.

Carmelo Rodríguez Borrella recuerda que cuando se empezó a levantar el edificio, "allí no había nada, sólo una ciudadela limitaba con el solar". Pero con los años, su entorno ha cambiado de manera importante. Ahora, el paisaje del barrio de El Cabo es eminentemente urbano, producto del desarrollo urbanístico de la ciudad hacia el sur. En la zona, otros edificios gigantes compiten, incluso superan, en altura al viejo rascacielos, aunque éste forma ya parte del paisaje urbano de Santa Cruz.

Rodríguez Borrella, que como arquitecto libre hizo, entre otros, el proyecto de Tabaiba, Mesa del Mar o Guajara, en La Laguna, asegura que, pese al tiempo transcurrido, no cambiaría ni un ápice del diseño del edificio del rascacielos. Este hombre recuerda que, cuando se construyó, las casas se vendieron a 500.000 pesetas. Él mismo se quedó con varias viviendas, aunque reconoce que nunca vivió en el inmueble.

Aunque las torres de Santa Cruz, con sus 120 metros de altura se han convertido en los edificios residenciales más altos de España y de las Islas Canarias, el rascacielos de Santa Cruz seguirá siendo este relativamente viejo edificio de la Avenida Tres de Mayo que diseñó Carmelo Rodríguez Borrella para la Cámara de la Propiedad Urbana.

El autor del diseño

Carmelo Rodríguez Borrella es el arquitecto que diseñó el Rascacielos de la santacrucera Avenida Tres de Mayo. Este trabajo lo hizo cuando tenía poco más de treinta años; ahora tiene 85 años y está jubilado. Este lagunero octogenario fue de los primeros colegiados de la provincia de Santa Cruz de Tenerife. En su carrera profesional abundan los edificios altos: la antigua casa sindical; las torres del hotel Maritín, en el Puerto de la Cruz ; el club náutico de Bajamar o las instalaciones del Círculo de Amistad en Barranco Hondo son obras realizadas por este profesional, al que nunca se le ha reconocido, en forma de premio, su trabajo, aunque tampoco lo echa en falta.

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