13 de enero de 2019
13.01.2019
Delincuencia

Alarma en El Rosario tras una oleada de robos en domicilios y comercios

Entre las víctimas de los asaltos figura el exalcalde del municipio, Macario Benítez, después de que entraran en su casa dos veces y le sustrajeran dinero - Durante la madrugada de este domingo varios bandidos intentaron entrar a otro bar de La Esperanza

12.01.2019 | 23:42
Revientan un bar en La Esperanza
Alarma en El Rosario tras una oleada de robos en domicilios y comercios

En el último trimestre del año pasado y principios del actual, el municipio de El Rosario ha sufrido una oleada de robos, más de una quincena, entre negocios y domicilios particulares. Se da el caso de que una vecina propietaria de un negocio, a la que todavía los ladrones han respetado, duerme en su interior junto con su pareja, "ya que todo lo que tengo en la tienda lo he pagado con mis ahorros y no me puedo permitir que me lo roben. Solo llevo abierta ocho meses", contó a la opinión de tenerife.

Los delincuentes, un grupo organizado que procede del municipio o bien cuenta con informadores en La Esperanza, ha actuado sin respetar ni tan siquiera a los muertos. Ese fue el caso de una vecina, Marina, que falleció y cuando no había transcurrido ni un día de su entierro, este grupo de delincuentes se introdujo en el domicilio y robó lo que encontraron de valor.

Algo parecido le pasó a Ezequiel Alonso Marrero, propietario de la cafetería Carol Nayra. "Mi padre fallece en la madrugada del pasado miércoles y dejé todo lo que estaba haciendo y salí corriendo para el velatorio. Probablemente dejé la puerta mal cerrada, pero el caso es que cuando llegué por la noche y como tenía un sueño ligero, escuché ruidos, bajé, ya que vivo en la parte alta del negocio y vi cómo dos individuos salían corriendo tras romper la caja registradora y apoderarse de una pequeña hucha. Lo único que se me ocurrió en ese instante fue gritarle a mi mujer "tráeme la escopeta, corre. Tal vez eso fue lo que les hizo desistir".

Según apuntan varios de los afectados, la Nochebuena fue un día especialmente aciago para algunos vecinos. Uno de los negocios que reventaron fue la carnicería La Esperanza, sita en la calle que da acceso al pueblo. Su propietario reconoció los hechos, aunque remitió a su hijo que es la persona que lleva el comercio. "Yo prefiero que no salga nada ya que eso es contraproducente para el pueblo". Esta persona prefirió no revelar la cuantía de lo robado.

La librería Artes, ubicada en la plaza del Ayuntamiento, fue otro de los negocios afectados. Su propietaria, Beatriz Ramírez Armas, narró a la opinión de tenerife que "llevo con el comercio abierto quince años y nunca antes había sufrido un robo. La primera vez que entraron fue en septiembre y me robaron unos 1.000 euros aparte de los daños que me ocasionaron ya que reventaron la puerta. Posteriormente, volvieron a intentar acceder, pero no lo consiguieron", relató.

Los propietarios del bar Los Teques, sito en la carretera de Los Cañadas, fueron víctimas de otro asalto, aunque los delincuentes visitaron el domicilio particular, ubicado en la parte alta del negocio. María del Carmen Ramos Gil y su esposo Dámaso Martín Martín relataron a este diario como ocurrieron los hechos.

"El día de Nochebuena salimos de casa y fuimos a La Laguna a felicitar a nuestra hija y como a eso de las 20:30 nos dirigimos a la casa de mi cuñado para cenar. Tras pasar un ratito regresamos a casa sobre las 10:45 horas. Nada más llegar encontramos la puerta rota y tuvimos miedo de entrar por si todavía estaban los ladrones dentro. Por este motivo llamamos a los sobrinos y entramos. La puerta del dormitorio estaba reventada, los abrigos por los suelos y las gavetas de los muebles abiertas como si estuviesen buscando dinero. Al final solo consiguieron llevarse unas joyas heredadas y un reloj. Lo que sí intentaron fue llevarse el armero con la escopeta de mi marido. Arrancaron el mismo de la pared donde está anclado, pero no pudieron apoderarse del arma de fuego", narró María del Carmen Ramos.

Su esposo Dámaso fue mucho más contundente. "Aquí no hay seguridad alguna, faltan policías y encima para interponer la denuncia tuvimos que bajar a Ofra. Por si fuera poco, la Policía Científica de la Guardia Civil ni apareció para tomar huellas. Esto es un desastre. Cuando se acerquen las elecciones para eso sí que vendrán con el sobrecito buscando nuestros votos", sentenció bastante indignado.

Otro de los bares, cerrado actualmente y donde entraron fue el bar Casa Enrique. El hecho de que estuviese cerrado desde hace unos cinco meses hace pensar a las fuentes consultadas que algún integrante o toda la banda sean naturales del municipio.

Otra de las víctimas de esta oleada de robos fue el exalcalde Macario Benítez, en cuyo domicilio entraron dos días consecutivos. El primero intentaron llevarse la caja fuerte y como no pudieron dejaron el escenario preparado para volver dos días después. En esta ocasión si consiguieron su propósito. Apoderarse, según una fuente cercana al suceso, de una fuerte suma de dinero, aunque despreciaron las joyas. La hija que lo cuida confirmó el robo a este periódico aunque no quiso revelar la cuantía. A raíz de esta oleada de asaltos numerosos vecinos han decidido instalar alarmas y cámaras de seguridad e incluso reforzar puertas y ventanas.

Uno de los graves problemas que presenta el municipio es que la plantilla de la Policía Local es escasa para una demarcación tan extensa que incluye zonas costeras como Radazul y Tabaiba. Además, el servicio no se presta las 24 horas, algo que los delincuentes conocen a la perfección.

Por su parte, la Guardia Civil sube con una pareja o a lo sumo dos cuando puede, pero resulta a toda luces insuficiente. De hecho, en noviembre del pasado año, tres encapuchados con arma de fuego atracaron a punta de pistola un supermercado Hiperdino en La Esperanza. Los sujetos se llevaron una caja registradora cada uno, aprovechando que poseían el arma de fuego, que utilizaron disparando al aire para asustar a los trabajadores y clientes del hipermercado. Al terminar con su cometido, los ladrones montaron en un Renault 5 de color azul y se dirigieron por la carretera TF-24 en sentido ascendente. El vehículo (un 5 GT-Turbo de color azul), figuraba como sustraído hacía apenas tres días. Según las últimas informaciones esta banda fue desarticulada.

Susto en la madrugada de este domingo


Sobre las 4:40 de la madrugada de este domingo, tres bandidos irrumpieron en el Bar Bonanza con mazos y diferentes herramientas para forzar las ventanas del establecimiento.

Una vecina, al escuchar el golpeo de este ran martillo, se despertó y fue a mirar qué ocurría en la calle. En ese momento vio a uno de los atracadores, del cual argumenta que era bastante corulento, y gritó: "¡Trae la escopeta!". Entonces, los asaltantes se subieron a un Opel Corsa y abandonaron a toda prisa el lugar.

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