12 de agosto de 2018
12.08.2018

'El Chupa' ejecutó a Lionel Carrillo con un disparo "a quemarropa" en la nuca

Francisco Trujillo irá a juicio por asesinato y tenencia ilícita de armas en Gran Canaria

11.08.2018 | 22:51

Francisco Iván Trujillo, conocido como el Chupa, remató a Lionel Carrillo de un disparo en la nuca, "a quemarropa", según el informe que concreta las imputaciones contra el investigado.

La víctima, que había recibido otro disparo, estaba en esos momentos indefensa en el suelo. Murió al lado de unos contenedores en la calle Córdoba, a escasos metros de una comisaría de policía y de la Ciudad de la Justicia de Las Palmas de Gran Canaria.

Ahora, cuando se cumple un año del tiroteo que extendió el miedo en la Vega de San José, el Juzgado de Instrucción número 7 de la capital ha concretado los hechos y los delitos por los que Trujillo se sentará en el banquillo. El juicio se celebrará en la Audiencia de Las Palmas ante un jurado popular en fecha aún por determinar.

El fiscal Pedro Gimeno atribuye al investigado, de 37 años, los delitos de asesinato con alevosía y de tenencia ilícita de armas, este último porque carece de licencia para manejar armas de fuego.

La pistola usada en el crimen no ha sido recuperada por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado porque Trujillo, tras tirotear cuatro veces a la víctima, escapó en el coche de un amigo. Estuvo tres días en busca y captura, hasta que finalmente se entregó en la Jefatura Superior del Cuerpo Nacional de Policía. Asegura que tiró la pistola al mar en su huida, a la altura del barrio de San Cristóbal, y que se la había comprado tiempo atrás a un marinero.

El investigado, durante el interrogatorio judicial, sólo respondió a las preguntas de su abogado. Admitió la autoría del crimen y guardó silencio sobre la persona que le ayudó a escapar, pero introdujo una posible atenuante en su relato de los hechos. El imputado sostiene que estaba amenazado de muerte porque Lionel Carrillo le había sacado primero una pistola. Esa tarde, además, asegura que fue a buscarlo tres veces a su casa e intimidó a su madre. Después de este último enfrentamiento salió a la calle a por él.

Mentiras y silencio

Un policía local encontró una pistola de balines dentro de un contenedor cercano al lugar de los hechos. Trujillo afirma que es el arma con el que le amenazó Lionel previamente, pero el fiscal cuestiona esta versión y considera que el investigado miente o guarda silencio para salir del juicio lo mejor parado posible. De hecho no aprecia el ministerio público atenuantes de la responsabilidad penal y, además, atribuye a un amigo de Trujillo un delito de encubrimiento por ayudarlo a huir.

Según la tesis de la acusación pública, A. T. facilitó la evasión de el Chupa al dejarlo subir a su coche e irse ambos de la Vega de San José, que en pocos minutos se llenó de policías y de ambulancias. Varios transeúntes alertaron a los agentes de la fuga y les pusieron sobre la pista del supuesto encubridor, que se enfrenta a una pena de hasta tres años de cárcel por el auxilio prestado a Trujillo.

El castigo al que se expone el principal imputado, como es lógico, será mucho más grave. El delito de asesinato acarrea penas de 15 a 25 años de cárcel, mientras que la tenencia ilícita de armas conlleva hasta tres años de prisión.

Las penas, en todo caso, las concretará el fiscal en su escrito de acusación. El juicio se celebrará ante un jurado popular por los delitos de asesinato, tenencia ilícita de armas y encubrimiento, según la comparecencia celebrada a finales de junio para comunicar las imputaciones a los investigados.

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