13 de abril de 2018
13.04.2018

El asesino fue llevado a Gerona cuando Doris dijo que la amenazó

Desde Cruz Roja decidieron mandarlo a un piso protegido de la localidad catalana después de que ella relatase "violencia verbal"

12.04.2018 | 22:31

Doris Valenzuela Angulo tenía 39 años y formaba parte de la Consolidación de la Paz Comunidades en los Territorios (Copaz). En España, daba testimonio de su experiencia de vida en conferencias y encuentros. Y es que en su país natal, Colombia, Doris había sido llegado a ser amenazada de muerte por negarse a abandonar sus tierras y por estar en contra del reclutamiento forzado de niños por parte de los paramilitares. En esta lucha, vio cómo hombres armados pegaban tiros en la puerta de su casa. Llegó a llevar escolta y chalecos antibalas. Incluso vio cómo mataban a su hijo Cristian, cuando era menor. El miércoles era ella la que moría asesinada, presuntamente a manos de su pareja.

Pareja que también compartió con ella aquel horror en Colombia del que habían logrado escapar. El hombre se llama Ezequiel A. H. Tras dos noches en los calabozos de la Policía Nacional, hoy está previsto que pase a disposición judicial en el Juzgado de Violencia de Género, acusado de acuchillar hasta la muerte a su esposa.

"Doris huía también de la violencia de su país de origen", apuntaba, en el minuto de silencio de ayer, la edil de Cambiemos Murcia Margarita Guerrero. Violencia que sufría también en España. Y es que la mujer había contado a los responsables de Cruz Roja, de cuyo programa de refugiados formaba parte, que sufría "violencia verbal" por parte de su esposo, contaron ayer portavoces de la asociación momentos antes del minuto de silencio que tuvo lugar en una de las puertas del Palacio de San Esteban.

De hecho, el presunto asesino de Doris fue mandado a Girona cuando ella dijo que quería separarse. Allí estaba en un piso de acogida. Cruz Roja sabía que había dejado este piso, pero no tenía conocimiento de que el hombre había vuelto a Murcia. Y volvió un día después de que la víctima acudiese a las dependencias del Equipo Municipal de Atención a la Violencia de Género (EMAVI) del Ayuntamiento de Murcia. Quería información sobre cómo comenzar un proceso de divorcio.

Proceso que no llegó a empezar nunca. Tan sólo un día después, Doris moría desangrada en uno de los patios de su edificio, en la calle Puerta de Orihuela, perteneciente a la barriada de La Fama. Allí apenas la conocían los vecinos, porque llevaba muy poco tiempo. Sí la habían visto salir y entrar o llevar el carricoche de su nieto, de pocos meses de edad.

El cuerpo de la mujer permanece en el Instituto de Medicina Legal de Murcia. A la espera de los resultados oficiales de la autopsia, fuentes próximas explicaron que habría muerto desangrada, tras recibir numerosas cuchilladas, y que su asesino se ensañó con ella.

Doris trató de zafarse de su asesino. De hecho, corrió por una de las zonas comunes del inmueble en el que vivía. Algunos de los residentes allí dijeron luego, con el cuerpo de la víctima aún en el lugar, cubierto por una sábana blanca, que habían escuchado gritos. Cuando uno de los vecinos bajó, la mujer ya estaba muerta.

Por otro lado, la Comunidad Autónoma estaba ayer gestionando quién asume la tutela del hijo pequeño de la mujer asesinada, indicaron desde Cruz Roja. Fuentes cercanas detallaron que podría hacerse cargo de él su propia hermana mayor.

Los tres descendientes vivos de Doris pasaron la primera noche después del crimen con miembros de Cruz Roja en un piso de alquiler de la capital murciana.

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