31 de enero de 2018
31.01.2018

Cotejan el ADN de la pareja de Gran Canaria con sangre de la ropa del detenido

La pista de Antonio y Ana María se perdió en una churrería de la calle Castillejos en la que se reunieron con otra persona

31.01.2018 | 02:15

La Policía Nacional encontró posibles restos de sangre en los registros realizados la semana pasada en la vivienda de Rogelio S. T. Se trata del antiguo apoderado del Banco Santander que sigue detenido como sospechoso de asesinar al matrimonio desaparecido de Guanarteme en marzo de 2012. Hoy está previsto que el ex empleado de banca vuelva a pasar a disposición del Juzgado de Instrucción nº 7 de Las Palmas de Gran Canaria para tomarle declaración y tomar una decisión sobre su situación personal.

El magistrado Javier García García-Sotoca interrogó a Rogelio S. T. el pasado domingo, pero decidió prorrogar su detención para practicar nuevas diligencias y tomarle declaración a lo largo de esta semana. Esto se iba a hacer durante la mañana de ayer, pero no habían llegado los análisis de ADN encargados al Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses.

El juez ordenó a la Policía Judicial que remitiera a la sede tinerfeña del Instituto de Toxicología los restos biológicos hallados en la ropa de Rogelio S. T. Los agentes registraron la vivienda que tiene en Telde y realizaron varias pruebas con luminol, un reactivo químico que se usa para detectar restos de sangre.

Los investigadores tienen el perfil genético de Antonio Quesada y de Ana María Artiles. Los restos óseos del matrimonio fueron encontrados el pasado mes de agosto por una perra de caza en el barranco Las Vacas. El Instituto de Medicina Legal de Las Palmas, tras las pruebas genéticas, confirmó que se trataba de la pareja desaparecida en Guanarteme.

Las pesquisas tomaron un nuevo impulso gracias al hallazgo del matrimonio, aunque desde 2013 se centraban en Rogelio S. T. como principal sospechoso del crimen. De ahí que el juez, tras su detención por el Grupo de Homicidios y el registro domiciliario, haya optado por cotejar los supuestos restos de sangre hallados en la ropa del detenido con los perfiles genéticos de Antonio y de Ana María.

El Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses tiene, además, un extenso banco de muestras genéticas relacionadas con hechos delictivos, razón por la que también se ha pedido la colaboración de este organismo y no del Instituto de Medicina Legal de Las Palmas, con la intención de cruzar datos y esclarecer lo sucedido en marzo de 2012.

Rogelio, por el momento, se mantiene firme al negar cualquier relación con el secuestro del matrimonio y su posterior asesinato. Admite que atendió a la pareja en la sucursal del Santander de Guanarteme, pero rechaza que los volviera a ver por la tarde. La pista de Antonio y Ana María se perdió en una churrería de la calle Castillejos en la que se reunieron con otra persona.

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