05 de septiembre de 2013
05.09.2013

La mujer que tiró a su hijo a la basura intima con la asesina de Vistabella

El ADN prueba que la vecina de La Orotava es la madre del bebé que apareció en el vertedero de Arico

05.09.2013 | 00:17

María Zenobia Luis Morales, la mujer que supuestamente mató y arrojó el cadáver del recién nacido a la basura, se equivocó de contenedor al deshacerse el cuerpo del niño. En lugar de arrojarlo al de las basuras orgánicas, lo metió en un contenedor de residuos para reciclar. Por eso, al ser manipulados los restos del contenedor en la Planta Insular de Residuos Sólidos, un operario descubrió el cadáver.

Ahora la presunta filicida ingresada en la prisión de Tenerife II comparte módulo e intima con la presunta asesina de los dos hermanos de Vistabella, cuyo juicio está previsto que se celebre el próximo mes de octubre.

Fuentes penitenciarias revelaron ayer a este diario que Luis Morales está más preocupada por lo que dicen los periódicos acerca de su historia que por la posibilidad de que sea condena como autora de un homicidio.

Como se recordará, la mujer arrojó el cuerpo de su recién nacido a un contenedor de basuras para reciclar que partió de La Orotava. Los guardias civiles del Equipo de Policía Judicial contaban con esta pista desde un primer momento. Les faltaba saber el número de embarazadas a punto de parir que había en el Valle de La Orotava.

La revelación de una doctora fue determinante para que los agentes llegasen hasta María Zenobia. La médico había atendido a la mujer un mes antes y le extrañó que no volviese por la consulta.

La autopsia practicada al bebé no sólo sirvió para averiguar a través del ADN que se trataba de su madre, sino que el feto nació con vida y presuntamente fue la mujer la que acabó con su vida.

Fuentes de la investigación señalaron a este medio que, en un primer momento, la detenida parece presentar una discapacidad aunque no la tiene reconocida.

En estos momentos y a la espera de lo que determine el juzgado competente, comparte módulo con Sonia Prieto, la madre de los hermanos Joseba, de cinco años, y Tindaya, de once, que fueron supuestamente asesinados por esta y su compañero sentimental, Jesús Cristo Ponce, en su domicilio de Vistabella, en la capital tinerfeña. Esta caso ocurrió en diciembre de 2011.

La pareja planificó el crimen y el escenario ya que según el resultado de la autopsia ambos menores fallecieron al menos dos días antes del hallazgo de los cuerpos. Después, Sonia y Jesús Cristo Ponce tenían previsto poner fin a sus vidas tras haberse conocido en 2007 en un centro psiquiátrico. Ahora, ambos se enfrentan el próximo mes de octubre a un tribunal del jurado que solicita 20 años de prisión por cada asesinato, es decir, un total de 40 para cada uno de los acusados.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine