07 de diciembre de 2018
07.12.2018

Un míster de lo más natural

Carlos Rodríguez representará a la Isla en el certamen estatal el próximo verano. El joven, de 22 años, es técnico de actividades deportivas y planea recorrer Europa con una caravana

07.12.2018 | 00:13
El joven Míster Tenerife, Carlos Rodríguez, en un entorno natural de Los Realejos.

Con la familia como loca

  • Dedicar tiempo, ilusiones y esfuerzo a una actividad como la de modelo y especialmente con el reto de ganar un certamen de belleza requiere de un apoyo extra. La familia se convierte en "fundamental", según el joven tinerfeño Carlos Rodríguez, que se muestra tan agradecido como feliz de que su gente haya hecho suyo este reto. "Todos pensamos en Cuenca", resume el Míster Tenerife de este año que asegura que desde el primer momento, cuando se presentó por primera vez a este acto hace tres años, recibió todo su apoyo. "Es verdad que es un mundo muy competitivo y la preocupación era que perdiera valores pero al final les ha gustado a todos la experiencia", afirma Carlos respecto a las primeras sensaciones de su familia. De hecho, explica que ha notado como su participación tanto en el primer certamen como en el de ahora "les ha unido mucho". "Dicen que lo celebraron hasta sin mí, que tuve que irme a descansar", bromea el realejero. En esa vorágine también se ha involucrado su pareja, según sus propias palabras, ya que entiende que al final "también es increíble para ellos". "Es una experiencia única también como pareja y se ha afianzado la relación", concluye. M. P.

Desde su 1,88 metros de altura, Carlos Rodríguez mira la vida con osadía. Lo hace a través de unos intensos ojos color verde, impregnados de la naturaleza que caracteriza el norte de la Isla. Su norte, puesto que reside en el municipio de Los Realejos y es esa localidad desde donde llegó por primera vez a un certamen masculino de belleza. "Llegué como uno novato y quedé segundo finalista", admite el joven, que entonces apenas había cumplido la mayoría de edad. Tres años después quiso volver a intentarlo y y esta vez con más éxito: logró alzarse con el título de Míster Tenerife y representará a la Isla en el certamen nacional de belleza masculina más importante del país con los 52 candidatos de todas las provincias de España.

El acto será en Villanueva de la Jara (Cuenca) el día 6 de julio pero hasta entonces el joven realejero intenta compaginar su preparación para esa fecha con su día a día, sin perder de vista ni sus aficiones ni su reto de convertirse en empresario en un futuro, siempre desde la frescura de sus 22 años. Como técnico superior en Actividades Físicas y Deportivas, es coordinador encargado de un importante complejo deportivo, donde además ejerce como monitor en las diferentes actividades, además de entrenador personal. Esto le permite al menos mantenerse en forma de cara al certamen, aunque Carlos reconoce que hay otros aspectos que sí debe cuidar.

Como ejemplo, explica que apostó por usar aparatos dentales y "quitarme una preocupación menos". Y es que se muestra convencido de que para el certamen al margen de su físico debe cuidar su mente: "La preparación también implica estar tranquilo y la verdad es que aunque no lo parezca físicamente cuesta pese a mi trabajo porque la lucha está entre la comida y el deporte".

"Conozco mis pros y mis contras", asegura antes de avisar de que al menos en lo que se refiere al certamen nacional está convencido de ir "a luchar". "Tengo ganas de presentarme allí y que vean que Canarias es número uno en belleza natural", bromea Carlos Rodríguez.

¿Pero y después? Si bien no descarta dedicarse a la moda o cualquier otra actividad relacionada con la imagen, por lo pronto no despega los pies de la tierra y define toda ese mundo como "una actividad extra". "Es verdad que en el mundo de la moda ahora se puede durar un poco más, vemos modelos con edades más avanzadas, pero sigue sin ser algo de lo que se pueda vivir toda la vida", argumenta el tinerfeño quien indica que por eso ya tiene en mente una idea de negocio "muy novedoso" que aúna alimentación sana, deporte y estética y que confía en sacar adelante.

De hecho, confía en que su incursión en este tipo de certámenes le permita ganar experiencia y contactos, dentro de un mundo particular que confiesa que le "encanta". Descubrió su pasión por ello justamente después de su primer certamen en Santa Úrsula, cuando aún sin haber logrado la victoria se topó con "un mundo genial del que disfrutar muchísimo".

Ese fue el germen, una semilla que se nutrió de su admiración por el modelo italiano Mariano Di Vaio y que terminó por florecer tras su primera experiencia. Después del certamen en el que quedó finalista, ha tenido la oportunidad de realizar diversos trabajos: "pasarela, campañas de publicidad o figuración en películas son algunas de las cosas hechas", comenta Carlos antes de apuntar que "ahora se abren puertas más grandes". Pero no lo dice solo por el certamen nacional sino por sí mismo ya que considera que aún le queda "madurar mucho, no solo en el rostro sino también corporalmente".

Si bien tiene en su trabajo en el gimnasio una ventaja, también lo es su propio planteamiento vital, alejado del sedentarismo y con hábitos de vida saludable como constante. Incluso su ocio se enmarca en esta filosofía ya que donde más y mejor disfruta de su tiempo libre es rodeado del medio ambiente. "Los fines de semana me gusta moverme en la naturaleza con mi caravana e incluso tengo idea de planear un viaje para recorrer Europa empezando en la Península y acabando en Suiza o Noruega", indica.

Aún tendrá que esperar para ello. Durante los próximos meses seguirá centrado en su trabajo, disfrutando del tiempo y preparándose para el gran día en Villanueva de la Jara. Después, dependerá del resultado, quizá le espere una vida distinta. "Todo se verá tras el verano de 2019", comenta el joven.

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