11 de septiembre de 2018
11.09.2018

Los expertos denuncian la falta de respuesta institucional ante el suicidio

Los investigadores hacen hincapié en que hay que "hablar de suicidio" para conocer los factores que los aumentan o disminuyen

10.09.2018 | 23:17

Expertos del Instituto de Trabajo Social y Servicios Sociales (Intress) denunciaron ayer la falta de respuesta "institucional y política" ante un "grave problema" como es el suicidio que produce el "doble de muertes que los accidentes de tráfico", así como el "tabú" que rodea a estas muertes.

Con motivo de la celebración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, Intress ha presentado el libro Haciendo Visible lo Invisible de los autores Carlos Salamero y Mar Segovia, en el que se desarrolla la gestión técnica de esta entidad ante la realidad del suicidio. Estos expertos han hecho hincapié en que hay que "hablar de suicidio" porque "hablar sobre él no lo provoca sino que ayuda a las personas a poder de dialogar y expresar emociones en situaciones difíciles".

Según los expertos, es de "gran importancia" conocer los factores que aumentan o disminuyen los riesgos suicidas para poner en marcha las estrategias de intervención pero, sobre todo, recalcan la necesidad de hablar y "hacer que el suicidio no sea un tabú".

Un "silencio" que hace que no se desarrolle "una estrategia estatal de salud" y que provoca que no haya "una respuesta institucional ni política, ni leyes concretas", además de hacer que los trabajadores de este campo "no gocen de una capacitación ni recursos completos", lamenta Salomero.

El suicidio produce el doble de muertes que los accidentes de tráfico en España. En 2016 hubo 3.569 casos de suicidios en el país, superando los 1.160 fallecidos en accidentes en la carretera. "Sin embargo, son cifras invisibles para la opinión pública", han criticado desde Intress. Destacan que el suicidio es un "problema de Salud Pública" ya que se ha convertido en la "primera causa de muerte extrema" en los grupos de población de jóvenes hasta los 39 años.

Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recordó que a través de "intervenciones oportunas" y de bajo coste se pueden reducir las tasas de suicidio en el mundo, que ascienden ya a uno cada 40 segundos, lo que supone que 800.000 personas se quiten la vida el año.

La organización explicó que cada suicidio es una "tragedia que afecta a familias, comunidades y países enteros y tiene efectos duraderos" entre los afectados. Pero, el suicidio no solo ocurre en países de altos ingresos, sino que es un fenómeno global en todas las regiones del mundo. De hecho, más del 79 por ciento de los suicidios globales ocurrieron en países de ingresos bajos y medianos en 2016.

Asimismo, el vínculo entre el suicidio y los trastornos mentales -en particular, la depresión y los trastornos por consumo de alcohol- está muy establecido en los países de altos ingresos, muchos suicidios suceden de forma impulsiva en momentos de crisis con una interrupción en la capacidad de lidiar con estreses de la vida, como problemas, ruptura de relaciones o dolor y enfermedad crónica, han asegurado desde la OMS.

Incluso, las tasas de suicidio también son altas entre los grupos vulnerables que sufren discriminación, como los refugiados y los migrantes; gente indígena; personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, intersexuales (LGBTI), y prisioneros.

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