12 de agosto de 2018
12.08.2018

Un regalo caído del cielo

La lluvia de Perseidas será intensa esta noche

11.08.2018 | 23:50
Lluvia de Perseidas sobre el Báltico.

En directo a través del Astrofísico de Canarias

  • Es la lluvia de estrellas más popular de cuantas se producen a lo largo del año y según coinciden en destacar los astrónomos este año no defraudarán. Si bien las Perseidas vienen atravesando el firmamento desde hace varias semanas, lo cierto es que registrará su máximo de intensidad, con unos 100 meteoros por hora, este fin de semana, coincidiendo con la festividad de San Lorenzo, de la que toma su nombre. Según el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), la noche del domingo la población podrá disfrutar, sin Luna, del máximo de esta lluvia de estrellas. Además, el evento será retransmitido en directo, desde el Observatorio del Teide (Tenerife) y desde El Anillo (Cáceres), a través del canal sky-live.tv, en colaboración del programaStars4ALL, mientras que el proyecto de ciencia ciudadana Contadores de estrellas, lanza una propuesta de observación familiar. Como cada año, las Perseidas -también conocidas como Lágrimas de San Lorenzo- muestran su pico de actividad a mediados de agosto. Si bien el máximo se espera alrededor de las dos de la madrugada del domingo al lunes, en general esta noche y mañana serán buenoss momentos para la observación de la lluvia de estrellas. Gracias a la Luna Nueva, se podrá observar una buena cantidad de meteoros, algunos de ellos muy brillantes, debido a sus altas velocidades de entrada en la atmósfera. De media, un observador podrá ver uno cada dos minutos si está situado en un lugar sin contaminación lumínica y con horizontes despejados. La Opinión

Esta noche, a partir de las 20.00 horas, coja provisiones, algo de abrigo si roza la Cumbre, busque un punto elevado, alejado de las luces de la ciudad y con buena visibilidad hacia el noreste. Si elige bien, tiene paciencia y observa bien, la naturaleza le hará un regalo caído del cielo: las Perseidas, una lluvia de estrellas que esta madrugada -hasta las 8.00 horas del lunes- alcanzará su momento más intenso.

Las condiciones de este año, en plena Luna Nueva, favorecerán la visión de unas partículas que están asociadas al paso de un cometa: el 109P/Swift-Tuttle, que tiene un periodo de unos 135 años y que pasó por última vez cerca de la Tierra en 1992. A lo largo de su órbita, el astro deja un rastro de partículas -algunas del tamaño de granitos de arena y otras incluso más pequeñas- que flotan en el espacio y que cuando chocan con la atmósfera de nuestro planeta generan el conocido fenómeno de la lluvia de estrellas.

La velocidad de las partículas que desprende el cometa 109P/Swift-Tuttle alcanza los 60 kilómetros por segundo para, después, desintegrrse debido al intenso calor producido por la fricción entre las partículas y las moléculas de la atmósfera. La altura a la que un meteoro se hace brillante depende de la velocidad de penetración en la atmósfera, pero suele estar en torno a los 100 kilómetros.

Sin embargo, el alto brillo y la gran velocidad transversal de algunos meteoros ocasionan un efecto espectacular, causando la ilusión en el observador de que están muy próximos. Los meteoroides de masa menor al kilogramo se calcinan completamente en la atmósfera, pero los mayores y más densos (de consistencia rocosa o metálica), forman meteoritos: restos calcinados que caen sobre el suelo. Su tasa de actividad puede llegar a los 200 meteoros por hora.

No obstante, el número de meteoros observables por hora es muy variable. En un sitio bien oscuro y con el radiante alto sobre el horizonte puede superar el centenar. Sin embargo, el número de meteoros observados por hora puede variar muy rápidamente según varía la densidad de fragmentos en la estela del cometa.

El máximo del máximo debería debería darse en torno a las 2.00 horas delunes "con una o dos estrellas fugaces por minuto", explicó a la AFP Florent Deleflie, astrónomo del Observatorio de París. "En cuanto caiga la noche el domingo, los observadores pueden esperar ver varias decenas de meteoros por hora", señaló por su parte la Royal Astronomical Society (RAS) en un comunicado.

Unas estimaciones que auguran un año 2018 promedio para las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo -también se conoce así al fenómeno por su cercanía a la efeméride del santo español, que s ecelebró el 10 de agosto-. La visibilidad de las Perseidas puede ser mejor que la del año pasado, pero no tan bueno como 2016, que fue excepcional.

Aunque el número esperado de estrellas fugaces no sea excepcional, las condiciones de observación serán "perfectas", según la Royal Astronomical Society. Porque "luna nueva es sinónimo de cielo más oscuro".

Para admirar el fenómeno no se necesita ningún instrumento, salvo tal vez una tumbona. Pero para tener más posibilidades, los especialistas recomiendan alejarse de las luces de la ciudad, privilegiar el mar y la montaña y tener paciencia (se requieren por lo menos 10 minuto para que la visión se acostumbre a la oscuridad). Florent Deleflie anima a "mantener los ojos en el cielo porque algunos fenómenos muy furtivos o algunas estrellas fugaces muy pequeñas solo son visibles si se mira permanentemente la bóveda celeste".

Así, su alta actividad, junto con las condiciones atmosféricas favorables para la observación durante el verano boreal, hace de las Perseidas la lluvia de meteoros más popular, y la más fácilmente observable, de las que tienen lugar a lo largo del año.

La correspondiente lluvia de meteoros parece tener un único centro de origen, un punto del que parecen surgir todas las estrellas fugaces. Ese punto se denomina radiante y su localización se utiliza para nombrar a la lluvia de estrellas. Así pues, las Perseidas tienen su radiante en la constelación de Perseo.

Para poder ver esta popular lluvia de estrellas basta cualquier lugar con tal de que proporcione un cielo oscuro. El Real Observatorio de Madrid (OAN) recuerda que es preferible observar desde un lugar que tenga pocos obstáculos para la vista (como edificios, árboles o montañas), y no utilizar instrumentos ópticos que limiten el campo de visión.

Aunque las Perseidas parecen venir de la constelación de Perseo, se pueden ver en cualquier parte del cielo. El OAN recomienda dirigir la mirada hacia las zonas más oscuras, en la dirección opuesta a la posición de la Luna si la observación se realiza antes de su ocaso, aunque indica que lo más cómodo es tumbarse y esperar a que la vista se acostumbre a la oscuridad.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook