15 de julio de 2018
15.07.2018

Decálogo para cazar una 'dieta milagro'

La nutricionista Amil Viéitez da las claves para reconocerlas y explica sus riesgos

15.07.2018 | 00:37
Decálogo para cazar una ´dieta milagro´

Perder peso sí, pero no masa muscular

  • Amil Viéitez explica que si se adelgaza con una dieta desequilibrada, se reduce peso a expensas de líquidos y proteínas (músculo), en lugar de quemar el exceso de grasa corporal. "Uno de los mayores riesgos de las dietas milagro es que el adelgazamiento suele estar asociado a pérdida de masa muscular, que a su vez disminuye más la velocidad del metabolismo basal, haciendo que cada vez haya que reducir más calorías o hacer más ejercicio para conseguir la misma pérdida de peso", explica. Otro riesgo es que el organismo se adapta al menor suministro de calorías, reduciendo el consumo del metabolismo basal y se hace más eficiente, es decir, optimizará sus costes y procesos para obtener más energía de cualquier alimento o bebida. "Esas calorías se almacenarán en forma de grasa", advierte la nutricionista, conocida por ser la creadora de la Dieta Coherente. Entre los riesgos de las dietas milagro, el que genera más frustración, según la nutricionista, es el efecto rebote. "Como tu metabolismo se ha hecho más eficiente, al volver a tus hábitos anteriores, engordas con más facilidad", detalla. Otra razón para no dejarse seducir por una dieta milagro es que no reeducan en los hábitos alimentarios. "Si la persona que quiere perder peso no cambia de forma definitiva sus hábitos alimentarios, es muy difícil que mantenga el peso saludable", explica. La razón es sencilla: en cuanto alcance el peso deseado, relajará sus hábitos y volverá a recuperar los kilos perdidos.

Hay, Shelton, Bervely Hills, Montignac, Atkins. Son nombres de dietas milagro, regímenes que prometen una pérdida de peso rápida y que se caracterizan por ser muy restrictivas en energía y, a la larga, peligrosas para la salud. A pesar de ello, muchas personas se dejan cegar por sus falsas promesas. "Como norma general, cualquier dieta que prohiba la ingesta o sugiera el consumo sin límites de algún alimento es una dieta milagro, pero no siempre la frontera está tan clara", advierte la nutricionista Amil Viéitez, que ofrece un decálogo para detectar estas dietas y explica sus principales riesgos.

1 Perder más de dos kilos por semana

Las dietas proteinadas o las que disminuyen o suprimen los hidratos de carbono (Atkins, Montignac) generan cetosis, ya que para obtener energía en ausencia de glucosa, el organismo metaboliza la grasa produciendo cuerpos cetónicos que son utilizados como combustible. Este estado, conocido popularmente como "acetona" por su característico olor de aliento, tiene graves consecuencias metabólicas. Falta de apetito, náuseas, halitosis, estreñimiento, carencia de fibra, vitaminas y minerales, debilidad del sistema inmunitario, menor rendimiento intelectual, aumento del colesterol, aumento de los niveles de ácido úrico y aumento del riesgo cardiovascular por el excesivo consumo de grasas saturadas (carnes rojas, quesos, huevos) son algunos de los efectos secundarios.

2 Nombre comercial atractivo

Suelen tener nombres atractivos y que sugieren efectos positivos sin esfuerzo. Por ejemplo, la dieta South Beach y la dieta de la Bella Durmiente, que sugieren que adelgazar es una tarea sencilla y placentera.

3 Embajador famoso

En muchas ocasiones, aparece algún personaje famoso como cara visible de los buenos resultados de la dieta. Esta es una de las características clave para reconocer una dieta milagro. En la mayoría de los casos es un fraude, ya que ese embajador no debe su figura a ninguna diética y lo que hace la industris dietética es comprar su imagen para vender más.

4 Monodieta

Por ejemplo, la dieta de la piña, la del sirope de arce y la de la sopa, muy hipocalóricas, por lo que reducen la velocidad del metabolismo basal favoreciendo el efecto rebote al abandonarlas. De hecho, después de una dieta tan hipocalórica tu metabolismo queda hipotecado para siempre. Este tipo de dietas no son compatibles con la vida social, además, toda prohibición genera compulsión, es decir, ansiedad por lo prohibido, que puede estallar en cualquier momento. Aún peor, la dieta de la cerveza transmite la idea de que no hay nada malo en su consumo, lo cuál es una irresponsabilidad.

5 Hipocalórica

Las dietas de 1.200 calorías diarias o menos son una aberración metabólica, pues provocan un rápido consumo de las reservas de grasa y acidificación del pH sanguíneo con presencia de cuerpos cetónicos y sustancias de desecho en la sangre como la acetona. Hay que tener cuidado con las dietas a base de batidos -muchas veces hiperproteicas, ya que lo que buscan es la cetosis- y las pobres en grasas pues desestabilizan el equilibrio hormonal y afectan al estado de ánimo. Está demostrado que hay que consumir algo de grasa insaturada para quemar los depósitos de grasa localizada y perder peso.

6 No indica cantidades

El fin de una dieta es que ayude a mejorar los hábitos alimentarios para poder alcanzar de forma sana el objetivo de peso y después mantenerse. Por eso es muy importante regular cuándo comer y cuánta cantidad de cada grupo de alimentos, para tener un guion que seguir. Si una dieta dice "come todo lo que quieras" y"cantidad libre" es una dieta milagro.

7 La misma dieta para todos

Toda dieta equilibrada debe adaptarse al sexo, edad, estado de salud, preferencias alimentarias, horarios y nivel de actividad física de la persona. Al no estar diseñadas por nutricionistas, pueden estar contraindicadas en algunas patologías o si se está tomando alguna medicación. El "café para todos" no es extensible a las dietas.

8 No enseña a combinar alimentos

Además de saber qué alimentos son los más sanos, es muy importante aprender a combinarlos de forma correcta para regular las hormonas, el apetito y la acumulación de grasa. Existen dietas, como la de los puntos o Wheigh Watchers que pueden ser peligrosas, pues como regulan un máximo de kilocalorías al día, se puede alcanzar el objetivo comiendo solo mantequilla o bombones (siempre que se siga la equivalencia de la tabla).

9 No recomienda ejercicio

Si la dieta no recomienda hacer ejercicio físico a diario, probablemente no es una dieta diseñada por un profesional sanitario. La práctica habitual de ejercicio hace sinergia con la dieta, regula la saciedad y activa la motivación para alcanzar cualquier reto.

10 Requiere tomar suplementos

Muchas de estas dietas se basan en suplementos adelgazantes o diuréticos que favorecen una pérdida de peso temporal, al eliminar más líquidos o al activar el metabolismo, mediante excitantes. Pero esta pérdida de peso no es sostenible en el tiempo y además, estos suplementos pueden tener efectos indeseados.

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