13 de julio de 2018
13.07.2018

Un opositor eliminado se pone en huelga de hambre frente a la sede del tribunal en la Isla

González seguirá con la protesta hasta que la consejera reconozca que el proceso es injusto

13.07.2018 | 00:46
José Francisco González Socas, ayer ante el IES Los Tarahales.

El opositor José Francisco González Socas, que no superó la primera prueba de las oposiciones para ser profesor de Secundaria en la modalidad de Educación Física, inició en la mañana de ayer una huelga de hambre frente al IES Los Tarahales, sede del tribunal que corrigió su examen, para denunciar lo que considera "un sistema de evaluación tremendamente injusto y subjetivo". González afirmó que "un sistema de acceso a la función pública debe ser lo más objetivo posible, y el que tenemos no lo es. Además, es obsoleto, con temarios antiguos".

El huelguista pone dos condiciones alternativas para abortar la protesta: o la consejera regional de Educación, Soledad Monzón, reconoce públicamente que el actual sistema no es adecuado y se compromete a proponer su cambio o se hace público su examen para demostrar la subjetividad que existe en la corrección. El sistema que ha regido las pruebas canarias es de índole nacional, por lo que Monzón no puede modificarlo, todo lo más puede solicitar que se haga.

A González no le cabe duda de la arbitrariedad en las correcciones a que da lugar el actual sistema. "La subjetividad está más que demostrada por mucho que se quiera disfrazar". Así, lamenta el grado de arbitrariedad que este sistema pone en manos de los tribunales, de forma que la misma prueba merece diferentes calificaciones en función del tribunal que la corrija. "Se establecen criterios de calificación para las pruebas por escrito, pero dependiendo del tribunal que corrija ponen una nota u otra", señala. Como ejemplo pone su propio caso: "Hace dos años, con los mismos criterios que en las actuales pruebas tuve una nota de siete. Este año hago el mismo examen con alguna mejora y me ponen un tres".

En todo caso, González Socas quiere dejar claro que no está en contra de la labor de los tribunales, pues no hacen otra cosa que realizar su trabajo en el marco que establece la regulación de las pruebas. Señala que en otros países se propone como primera prueba eliminatoria un examen tipo test, que no deja resquicio a la subjetividad.

El opositor obtuvo un 3,1 y un 5.47 en cada una de las partes de la prueba, que mereció una calificación final de 4. Este padre de dos hijos está dispuesto a aguantar e huelga de hambre "hasta que el cuerpo aguante", pues permanecerá día y noche frente al centro educativo. Además, anima a otros opositores que se sientan defraudados con el actual sistema de calificación a que se sumen a la protesta que él protagoniza. Ayer ya recibió el apoyo y la compañía de algunos.

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