02 de julio de 2018
02.07.2018

Videojuego, la adicción sin sustancia

La OMS incluye en los desórdenes de salud mental el enganche a los juegos electrónicos

02.07.2018 | 00:09

La Organización Mundial de la Salud (OMS), tras 28 años sin hacer cambios en su listado de patologías, ha incluido la adicción a los videojuegos como un trastorno mental. Cada vez son más los jóvenes que pasan horas y horas delante de sus pantallas de ordenador o videoconsolas jugando, ya sea online o de forma convencional. Tradicionalmente se consideraban adicciones aquéllas que estaban relacionadas con el consumo de sustancias ya sean el alcohol, el tabaco o las drogas, pero siempre ha habido un movimiento científico que defendía que se ampliase este rango para considerar adicciones también a la ludopatía, que en realidad sólo difiere de la adicción a los videojuegos en que los ludópatas invierten y juegan con dinero.

Explica Roberto Secades, catedrático de Psicología, que hay pautas preventivas que se pueden aplicar en la familia y que nos hacen saltar las alarmas ante la posibilidad de que uno de nuestros hijos pueda estar "enganchado a los videojuegos". Si los padres se percatan de que sus hijos pasan cada vez más horas frente al ordenador, que han dejado de realizar algunas actividades al aire libre que antes les gustaban o que incluso han bajado en su rendimiento escolar deben de poner el caso en manos de los expertos ya que podemos estar ante una adicción.

En este tipo de conductas lo importante es actuar a tiempo, ya que cuanto antes se ponga el caso en tratamiento, ya sea psicológico o psiquiátrico (según la gravedad del caso), antes se podrá superar la adicción. El psicólogo clínico Eduardo García considera que cuando un niño juega más de una hora al día a este tipo de juegos estamos ante una adicción. "Cada vez me encuentro con más casos de este tipo en la consulta. Adolescentes que están enganchados a los videojuegos y al móvil, que dejan incluso de comer con sus padres para hacerlo encerrados en su habitación".

Es importante matizar, tal y como dice Secades, que "no se trata de ningún trastorno mental, sino de un trastorno de conducta" y que al igual que para dejar el tabaco o el alcohol se necesita llevar a cabo una terapia de deshabituación, que llevará al menos unos meses y que implicará separarse de todo tipo de móviles, ordenadores o consolas. Hay que romper el hábito.

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