13 de junio de 2018
13.06.2018
Exorcismo judicial

La denunciante de la "posesión paranormal" en Gran Canaria explica su situación

"Entro en trance y me obliga a cosas que no deseo, como si estuviera poseída", asegura la denunciante

13.06.2018 | 13:57
La denunciante de la "posesión paranormal" en Gran Canaria explica su situación

Regresiones en una escuela de quiromasajes de Vecindario; una extraña experiencia vivida en Cuba, de donde la denunciante es natural, y, sobre todo, los remedios caseros de Elías, a quien conoció en Facebook y desde entonces le ayuda a tratar de expulsar a un tal Roberto de su cuerpo. La historia de la mujer poseída en el sur de Gran Canaria tiene pocos precedentes en los juzgados isleños, tanto que la Audiencia de Las Palmas ha archivado el caso ante la imposibilidad de practicar un "exorcismo judicial" a la querellante.

El auto, del que es ponente el magistrado Pedro Herrera, ratifica el archivo del Juzgado de Instrucción número 1 de San Bartolomé de Tirajana, aunque califica su sobreseimiento provisional de generoso y abogado por haber rechazado la causa desde el inicio. Los hechos, "desde la más elemental lógica humana", son inverosímiles.

La historia comienza una mañana de marzo, hace ya tres años, cuando la mujer poseída se presenta en el cuartel de la Guardia Civil y relata a los agentes de Arguineguín que un tal Roberto, sin previo aviso, "se ha metido" en su "cuerpo" por la cabeza, a través del "chacra corona", para luego "salir por el estómago", mediante lo que se denomina "plexo solar", entre el ombligo y el corazón.

Los momentos que siguen a esa presencia son muy malos para la afectada. "Comienzo a encontrarme muy mal, con dolores de cabeza, vómitos malestar general, mareos, desorientación e hinchazón de estómago", relata a los agentes.

La denunciante cree que Roberto la invade de esa manera brutal, a lo Tom Hardy en Taboo, la serie televisiva de HBO, porque vive "obsesionado" con una niña con trenzas, una niña que ésta vio en las regresiones practicadas por el profesor de quiropráctica.

Y es que la mujer comenzó en 2009 a viajar al pasado para resolver conflictos no resueltos. En una de esas excursiones mentales se vio con seis o siete años, en Pinar del Río, Cuba, donde se crió a la sombra de un almendro.

El árbol le dice que va a conocer a Roberto, un hombre que viste de blanco, alto, con bigote y una verruga en el ojo. "Ten cuidado porque se va a obsesionar contigo, te va a dar muchos problemas y te va a humillar con una mujer de pelo negro", le espeta otro hombre de ojos verdes que irradia energía en forma de luz, todo mientras ella permanece arrodillada en la tierra y pide ayuda.

Hasta el almendro, según su denuncia, se acerca una mujer rubia, que le aconseja cómo peinarse para sacarle partido a su parecido con una artista, pero ésta le contesta que no va a dedicarse a la interpretación. Luego se ve al cuidado de una persona mayor que iba a sufrir un accidente.

"Todo lo vivido en ese momento", asegura la mujer, se ha ido "cumpliendo" a lo largo de su vida, hasta el punto de que el tal Roberto sigue obsesionado con la niña de las trenzas, erre que erre con el acoso espiritual.

"Cuando estoy en casa se mete en mi cuerpo y entro en trance. Tengo espasmos y hago cosas que no deseo hacer, como si estuviera poseída", revela la denunciante. "Lo único que deseo es que me dejen en paz para seguir con mi vida normal", imploró a la Guardia Civil.

Los jueces, atados de pies y manos por el Código Penal, no han podido ayudarla, pero Elías, el amigo del Facebook, sí ha logrado limpiar su aura. Desde entonces ha encontrado un poco de paz física y espiritual.

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