06 de mayo de 2018
06.05.2018
Vuelta al mundo con la opinión de tenerife Oceanía (XXXI)

Gold Coast, el paraíso de los surfistas

Las más de 40 playas de la costa dorada australiana poseen una belleza singular, aguas cristalinas y una arena fina y dorada

05.05.2018 | 22:56
Gold Coast, el paraíso de los surfistas

la opinión de tenerife invita a sus lectores a dar la vuelta al mundo. Este es un nuevo reportaje del serial sobre la experiencia de un periodista tinerfeño, Fernando Palarea, que realiza una vuelta completa al globo junto al empresario Pablo Oramas y el viajero César Sar, para la realización de la segunda temporada del programa de viajes El Turista. Visitarán más de 50 países de los 5 continentes en 14 meses. Esta vez visitamos las playas paradisiacas de Australia.

Seguramente cuando pensamos en Australia nos viene a la cabeza la imagen de la Ópera de Sydney, de sus famosos canguros o también de un australiano con una tabla de surf preparado para deslizarse sobre las olas en alguna de sus playas de película. En estas dos semanas por la costa este de Australia, debemos exprimir el tiempo y aprovechar cada kilómetro que recorremos con nuestra caravana para intentar que no se nos escape ninguna historia para esta segunda temporada de El Turista. Recoger cómo son los aussie, término con el que se conoce a los australianos, y los tesoros que acoge el continente más pequeño de nuestro planeta es nuestra misión en este tramo de este viaje de 14 meses alrededor del globo terráqueo que nos llevará a visitar más de 50 países.

Tomamos la Pacific Highway para conectar Sydney con Brisbane, nuestras puerta de entrada y salida a este país en el que habitan casi 25 millones de personas. En nuestra ruta encontramos la región vinícola más antigua de Australia, con casi 2 siglos de antigüedad, Hunter Valley. En estas tierras, situadas a 160 kilómetros de Sydney, comenzó la producción comercial del vino australiano y en la actualidad existen más de un centenar de bodegas que producen una amplia gama de vinos excepcionales, especialmente, producidos gracias a su vid autóctona, que consideran una joya gustativa, el Semillón. Las variedades de Syrah y Chardonnay favorecen el reconocimiento y prestigio de esta zona vinícola, tierra de buenos vinos, que aspira a situarse a la altura de los vinos españoles, franceses o californianos.

Los enólogos tienen gran libertad para experimentar y elaborar sus vinos, ya que no existen las denominaciones de origen como sucede en España, y sólo se rigen por un sistema de indicaciones geográficas que permite exponer en el etiquetado la zona donde se ha elaborado si contiene, al menos un 85% de uva específica de ese lugar.

La gastronomía australiana no destaca por su variedad y riqueza, aunque los carnes a la parrilla siempre sabe mejor acompañada de estos deliciosos cultivos. También quisimos poner a prueba nuestro paladar y degustar el que se considera el mejor pie del mundo. Este pastel de carne, uno de los platos más famosos de la gastronomía local, posee como ingrediente principal carne picada que se introduce en una base elaborada con harina, manteca y sal; y se se suele acompañar con la denominada salsa gravy.

Ya se sabe, barriguita llena, corazón contento. Así que felices seguimos rumbo norte en busca de esas playas que quitan la respiración. En nuestro camino nos sorprenden los Big Things, las cosas grandes que utilizan muchos comercios para llamar la atención mientras sumas millas conduciendo por las inmejorables carreteras australianas. Vacas, piñas, plátanos, bolas de billar o de golf, almejas, gambas, ruedas, hachas? Todo vale para conseguir informarte de que allí ofrecen algún servicio o simplemente, se han sumado a esta ruta de cosas gigantes que se ha convertido en todo un reclamo turístico y beneficia que los viajeros más curiosos se adentren a zonas que no visitarían a no ser que fuesen en busca de la siguiente sorpresa gigante que tienen en su camino, como si de una yincana se tratase. Nosotros, cómo no, nos sumamos a esa moda y decidimos contarlo como una de las curiosidades australianas que te puedes encontrar en ruta.

Playas que quitan la respiración

Y sí, ¡las playas australianas quitan la respiración! Cada una de las más de 40 playas que se encuentran en esta costa dorada posee una belleza singular pero con un denominador común, aguas cristalinas y una arena fina, dorada? Idílica para cualquier fotografía y que te invita a divisarla desde cualquier punto de vista. Desde un mirador, junto a un faro, caminando mientras sientes la arena escaparse entre tus dedos o, por qué no, desde el aire volando en ala delta. Y así, lo decidió ver mi compañero César Sar, practicando deporte en la hermosa bahía de Byron. El punto más oriental del mundo continental, según reza el cartel que puedes encontrar en su faro -que ha iluminado el océano Pacífico todas las noches desde 1901, si acudes a disfrutar de sus preciosos atardeceres; es un lugar ideal para sentirte como un pájaro.

En un vuelo, acompañado del instructor, sentirás las diferentes corrientes de aire mientras te deslizas sobre kilómetros de arena blanca, acostado boca abajo y comprobando como el tiempo es relativo, pasa más rápido cuando disfrutas, y los minutos parecen que se convierten en segundos en esta experiencia mágica.

Con esas vistas y esa sensación entiendes el porqué el 89% de los australianos vive en la costa y cómo Byron Bay ha cautivado a infinidad de celebrities que la han escogido para vivir o residencia de vacaciones.

Con una canaria

Y del cielo, al agua. ¡No podíamos irnos de Australia sin practicar surf! Y qué mejor que aprender a deslizarnos sobre el agua con una tabla que con una paisana tinerfeña. María E. Diepenbrock, canaria afincada en la Gold Coast, se aventuró a dejar nuestras Islas y cambió la cámara por una tabla de surf. Como una buena anfitriona nos recibió en Currumbin Beach, a escasas millas del paraíso del surf, Surfer Paradise; y nos dio unas nociones básicas para que en pocos minutos ya estuviésemos en el agua disfrutando sin límites. Canarias posee grandes campeones en el mundo del surf y bodyboard; y es que al igual que en Australia disfrutamos de grandes condiciones climáticas y escenarios idóneos para coronar las olas. Gracias a la lección de María pudimos deslizarnos por algunas olas y sentirnos un australiano más, y es que es habitual que los locales se levanten de madrugada para ir a la playa y coger unas cuantas olas antes de acudir al trabajo. Toda una tradición, sana y fiel apuesta por los hábitos saludables, que deja una estampa única al amanecer con varios surfistas en el agua, comenzando el día con una sonrisa.

El deporte acuático agota, pero también da hambre, así que para terminar la jornada como si fuéramos australianos aprovechamos las barbacoas públicas y nos aventuramos a degustar una deliciosa hamburguesa de carne de canguro. Quizás resulta chocante por no estar habituados, pero su consumo es como el del cerdo o vaca en otras partes del mundo.

Aguas cristalinas

Los rascacielos de Brisbane se divisaban en la lejanía, pero decidimos sobrepasar la ciudad para alcanzar Noosa. Para muchos es considerado el paraíso australiano, o quizás lo era antes del boom turístico, que lo ha copado. Sus playas de aguas cristalinas dan paso a frondosos bosques de los que emana el fresco olor del eucalipto y donde, con suerte, podrás encontrar algunos koalas en libertad. Ese era otro de nuestros objetivos, pero, a veces, un turista acude a una localización mágica como esta con un objetivo y no lo consigue, así que, esa fue la experiencia que nosotros filmamos, la búsqueda frustrada del koala en libertad en un rincón paradisiaco en Australia. ¡No saben nada los koalas, donde han decidido vivir en libertad!

El calendario nos indicaba en rojo que en dos días debíamos coger un nuevo vuelo, así que retomamos el camino hasta Brisbane. Por población es la tercera ciudad más importante del país y aunque es costera no dispone de playa, al menos natural, porque sí han creado una artificial en el corazón de la urbe. La capital de Queensland destaca por el contraste de sus rascacielos, de la zona financiera, y los edificios históricos que perduran bajo sus sombras. Habitualmente, es una ciudad de paso, sin grandes atractivos turísticos, aunque a nosotros nos regaló sentirnos como en casa al comprobar que disponen de un barrio llamado Teneriffe. ¡Cómo se extraña la islita cuando llevas meses viajando!

Majestuosa belleza natural

Australia nos deja infinidad de historias variadas, para esta segunda temporada de El Turista, sobre la idiosincrasia de su gente; la majestuosa belleza natural que pudimos disfrutar caminando, sumando millas a cuatro ruedas con nuestra caravana, pero también desde el aire o inmerso en el agua de sus paradisiacas playas; su vida salvaje entre canguros y koalas; su gastronomía con influencia británica pero mejorada al calor de sus parrillas públicas y sus pulcras ciudades, referentes en el mundo. Nuestro viaje prosigue y con ilusión nos adentramos a uno de los territorios más preciosos de nuestro planeta, la cinematográfica Nueva Zelanda, que descubriremos desde su isla sur hasta la isla norte. Seguimos a cuatro ruedas, conduciendo por el lado izquierdo de la carretera, para captar muchas más historias alrededor del mundo que compartir.

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