07 de abril de 2018
07.04.2018

Las claves del veredicto

07.04.2018 | 00:05

Los miembros del Jurado consideran probado por unanimidad que el acusado, Jacinto S. M., efectuó el disparo que causó la muerte de Jonás Cano en "defensa propia y de su esposa pese a que existían alternativas posibles menos gravosas para impedir el riesgo real existente en el asalto", o que se imaginaba el anciano ante la situación de angustia y temor provocada por los jóvenes que habían asaltado la finca del matrimonio y que iban enmascarados. El jurado reconoce que Jacinto actuó en defensa propia pero insiste en que "podía haber utilizado otras alternativas igual de efectivas para salvaguardar su integridad física y la de su esposa evitando la muerte del fallecido". Añade el Jurado que "ha quedado probado que el acusado efectuó un disparo con un revólver del calibre 38 asumiendo el riesgo de causar la muerte de la persona enmascarada que resultó ser Jonás Cano, pues el lugar era pequeño y podía impactar en alguno de los presentes". Se recuerda que el acusado tenía un mínimo conocimiento en armas de fuego por haber dispuesto de una licencia de escopeta para cazar y por tanto era conocedor de su funcionamiento y de las consecuencias de su uso. Se recoge también como probado que los asaltantes, con el objetivo de apoderarse del dinero que pudieran encontrar en la vivienda encañonaron al acusado en la sien con una pistola simulada y le ocasionaron lesiones, lo que refrendaron Cristian C. P. y los médicos forenses. Para el Jurado "no queda probado que después de que Jacinto disparase la primera vez y Cristian huyera, Jonás Cano se enfrentase a Jacinto con un palo, pues no se tienen pruebas suficientes y hay contradicciones en las declaraciones de los testigos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook