03 de abril de 2018
03.04.2018

El IAC participa en el hallazgo de la estrella más lejana jamás observada

El Hubble puso a los científicos sobre la pista de 'Ícaro', a nueve mil millones de años luz

02.04.2018 | 23:50
El IAC participa en el hallazgo de la estrella más lejana jamás observada

Un equipo internacional de científicos, con participación de investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y la Universidad de La Laguna (ULL), ha descubierto utilizando el telescopio Hubble la estrella más distante observada hasta la fecha, a 9.000 millones de años luz de la Tierra, lo que significa que existió unos 4.800 millones de años luz después del Big Bang, cuando el universo era una tercera parte de su edad actual.

Icaro, que es como se ha denominado a esta estrella, se encuentra en una galaxia muy alejada, tras el cúmulo de galaxias MACS J1149-2223. El IAC aclara que "normalmente sería imposible advertirla, incluso usando los telescopios más potentes hasta el momento, pero un capricho de la naturaleza ha amplificado su brillo, de manera que ha podido detectarse utilizando el Telescopio Espacial Hubble". Su descubrimiento también ha servido para probar una nueva teoría sobre la materia oscura y para estudiar de qué están compuestos los cúmulos de galaxias. Los resultados de este trabajo se publicaron ayer en la revista Nature Astronomy.

"Es la primera vez que vemos una estrella individual magnificada tan lejana", explica Patrick Kelly, investigador de la Universidad de Minnesota y líder de este estudio. Y añade: "Somos capaces de ver galaxias muy lejanas, pero esta estrella está 100 veces más lejos que la siguiente estrella individual que podemos estudiar, excepto si contamos las explosiones de supernova como una estrella".

La peculiaridad cósmica que ha permitido ver esta estrella es un fenómeno conocido como "lente gravitacional". La gravedad de un cúmulo muy masivo de galaxias actúa como una gran lupa cósmica amplificando la luz de objetos más distantes. La lente natural que ha permitido ver a Ícaro está creada por el cúmulo de galaxias llamado MACS J1149+2223, situado a unos 5.000 millones de años luz de la Tierra. Combinándola con la resolución y sensibilidad del Hubble se ha conseguido analizar esa estrella lejana.

"Pudimos establecer que Ícaro es una estrella supergigante azul. Un tipo de estrella mucho más grande, masiva, caliente y, posiblemente, miles de veces más brillante que el Sol, pero que, a la distancia a la que se encuentra, es imposible observarla de manera individual, salvo que contemos con el fenómeno de lente gravitacional", comenta Ismael Pérez Fournon, del IAC y de la ULL.

Pablo Pérez González, investigador de la UCM, explica que "hasta 2016 solo era posible observar estrellas individuales en las galaxias de al lado de la Vía Láctea. Hoy ya es posible observar una estrella individual, muy parecida a Rigel, que está en el otro lado del Universo, y que de hecho ya no existe." La detección de Ícaro con el Hubble fue tan extraordinaria que, cuando fue descubierta, todos los telescopios del mundo empezaron a observarla. En España se solicitó tiempo extraordinario con el Gran Telescopio Canarias (GTC), el mayor telescopio óptico-infrarrojo del mundo que, por otro lado, fue "el único telescopio que detectó esta estrella tan lejana desde Tierra", puntualiza.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook