08 de marzo de 2018
08.03.2018

Histórica manifestación feminista en Santa Cruz: 20.000 personas

Gran éxito del 8 de marzo en la capital tinerfeña con una concentración masiva llenas de lemas en favor de la igualdad y en contra del machismo

09.03.2018 | 00:12
Manifestación en Santa Cruz de Tenerife por el Día Internacional de la Mujer
Panorámica de la salida de la manifestación en la zona de la plaza Weyler.

Éxito histórico de la manifestación celebrada en Santa Cruz de Tenerife por los derechos de la mujer y la igualdad de género.

Unas 20.000 personas se dieron cita la tarde de este jueves en el recorrido de la marcha, entre la plaza Weyler y la de la Candelaria, para sumarse a las reivindicaciones del Día Internacional de la Mujer.

Jamás un 8 de marzo había sido tan multitudinario en las Islas como el celebrado este jueves, con la manifestación principal en la capital tinerfeña pero también multitud de actos por todos los municipios de la provincia.

A las 19:00 está previsto el plato fuerte de la jornada en la plaza Weyler, con la gran manifestación, pero desde casi una hora antes ya están llegando los participantes en la manifestación y no cabe prácticamente un alfiler. "Esto es histórico", subraya una asistente llamada Cristina.

Los globos morados inundan la plaza, que no puede acoger a las miles de personas que van llegando según se va acercando la hora de salida.

La cabecera de la manifestación se desplaza varios metros a lo largo de la calle Méndez Núñez, con el objetivo de dejar espacio a los grupos que se siguen sumando y que llegan a cuentagotas, entre otras cosas por el colapso de los medios de transporte públicos.

"Tuve que esperar al tercer tranvía que bajaba desde La Laguna para poder subirme y todavía quedaban muchísimas mujeres en la parada y en todas por las que iba pasando. Es impresionante", cuenta por su parte Yurena.

Raquel, desde su silla de ruedas, sonríe portando una bandera morada, haciendo visible la inclusión de las mujeres con discapacidad como otra de las vías de desigualdad a taponar y a continuar reivindicando.

A su lado, Pilar, a sus casi 80 años, no puede evitar las lágrimas al mirar a su alrededor y ver tanto apoyo hacia la causa feminista. "Han sido muchos años los que han tenido que pasar para ver algo así", dice emocionada.

Tras unos minutos de espera, la manifestaciónse pone en marcha. Un grupo de adolescentes, con las caras pintadas con líneas moradas y un cartel que reza "No quiero machismos en mi clase, date el piro" gritan con la misma intensidad (o, posiblemente, más) con la que lo harían si estuvieran delante de alguno de sus ídolos.

Pero no. Tienen más que claro que "somos nosotras, las jóvenes, las que tenemos que pelear para acabar con la desigualdad".

Mientras, Cristina ha recuperado las fuerzas y vuelve a saltar con energía, siguiendo las consignas que desde los diferentes megáfonos se intentan transmitir, casi en vano.

Lo importante no es seguir unas instrucciones, sino aportar la presencia y el convencimiento de que "hoy es el punto de partida de algo nuevo".

Poco más de dos horas después de su inicio, la manifestación llega a su punto de conclusión en la Plaza de la Candelaria. Más cantos, abrazos, últimos golpes de silbato y cacerolas y rostros que, por encima del cansancio, reflejan el convencimiento de haber participado en un día histórico.

"Esto no puede quedarse así. Ha sido muy bonito, pero si esta noche todos volvemos a nuestras casas y mañana a nuestros trabajos exactamente igual, de nada habrá perdido. El día de hoy tiene que ser un punto de inflexión", dice Cristina a modo de despedida.

El 8 de marzo tinerfeño pasará a la historia por su fuerza reivindicativa y por poner sobre la mesa, de forma inequívoca y unánime, la necesidad de poner en marcha cambios que lleven hacia una sociedad más igualitaria y más justa. Por ellas. Por todos.

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