04 de febrero de 2018
04.02.2018
Entrevista | Óscar Casado

"Son los niños los que te enseñan cómo actuar, hasta dónde llegar"

"Asistimos a una sucesión de modas que parecen un carnaval de metodologías", afirma el Premio Educa Abanca al mejor docente de Primaria de España 2017

03.02.2018 | 23:42
Óscar Casado, delante de la catedral de León.
Óscar Casado

"El secreto para ser buen maestro es entrar en el aula con ganas de escuchar a los niños"

Premio Educa Abanca al mejor docente de Primaria de España 2017

 

 

Óscar Casado (León, 1986) es Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y Graduado en Educación Primaria. Tiene un Máster en Innovación e Investigación Docente y acaba de ser elegido mejor maestro de Educación Primaria.

¿Qué significa para usted ser el mejor maestro de Educación Primaria de España?

Yo no me considero el mejor maestro de España, el premio Educa Abanca es un hecho puntual que ha sucedido este año. Pero soy consciente de que hay muchos maestros en nuestro país realizando proyectos fantásticos. Pero el premio en sí supone, a nivel profesional, el orgullo de que reconozcan la labor que uno realiza, y a nivel personal va más allá, puesto que a este premio no puedes presentarte libremente, sino que lo hacen las familias de tus alumnos, En mi caso ha sucedido así: han sido las familias del colegio Ponce de León las que propusieron mi candidatura, así que, imagínate, que sean ellas las que reconozcan tu trabajo, que son las que ven el seguimiento de los niños día a día, para mí es lo mejor que me puede pasar.

¿Cuál es el secreto para ser un buen maestro?

Esta es la pregunta del millón [risas]. Es un cúmulo de muchos factores. Yo creo que hay que entrar en el aula con ganas de escuchar a los niños. Para mí es importante que todas las situaciones que se generen en la clase supongan un aprendizaje para cada uno de mis alumnos. La clave está en averiguar cómo conseguir que esas situaciones generen aprendizaje.

¿Qué papel juega la innovación en la educación?

En este tema me considero un poco crítico. Últimamente estamos asistiendo a una sucesión de modas que parecen un carnaval de metodologías y de enfoques que cada día nos van cambiando y parece que el profesor más innovador es aquel que va haciendo cada día algo diferente en clase porque es lo último que acaba de salir. Por ejemplo, salen ahora las metodologías con ordenadores y solo se trabaja con ellos, ya no existe nada más. Luego sale otra cosa y se dejan a un lado los ordenadores para pasar a lo nuevo. Yo no creo que la innovación vaya de eso, de estar cambiando constantemente el método, porque detrás de esas modas a veces hay intereses económicos de editoriales o de otros ámbitos que al final nada tienen que ver con la innovación. A mi juicio creo que debemos entender la innovación en el sentido de buscar estrategias para mejorar lo que ya existe. No solamente probar cosas nuevas, porque al final, muchas de las cosas que ahora se consideran innovadoras, como en el caso de las metodologías activas, ya existían, ya lo inventaron hace cien años Montessori, Giner de los Ríos, etc. Y parece que ahora son la panacea y que todo tiene que girar en torno a ellas. La innovación es retomar lo que ya funcionaba y ver cómo podemos adaptarlo a la sociedad actual.

¿Qué opinión le merece el uso de los dispositivos electrónicos en las aulas como herramienta didáctica?

Al hilo de lo que estamos comentando, aquí también soy un poco crítico porque a muchos profesores se les llena la boca diciendo que utilizan las nuevas tecnologías y al final únicamente se limitan a proyectar en la pizarra digital el libro de texto, por tanto no eres innovador. Sí, usas las nuevas tecnologías, pero no estás generando nuevos aprendizajes que no podrías generar con medios analógicos. Utilizar las nuevas tecnologías tiene sentido cuando realmente las utilizamos para generar nuevas situaciones distintas a las tradicionales, como por ejemplo conectar con otro colegio a través de una videoconferencia. Por lo que la innovación no viene determinada por el recurso tecnológico en sí, sino por el uso que le damos.

5-Usted suele trabajar con sus alumnos dos términos: autonomía y autorregulación. ¿Cómo consigue dotar de autonomía a los alumnos de esta generación que cada vez están más sobreprotegidos y son más dependientes?

Actualmente estoy realizando mis estudios de doctorado sobre este tema: cómo dotar de autonomía a los niños. Yo lo que planteo es que caminamos hacia las metodologías activas porque parece que eso es lo que está demostrado que funcione y realmente esa es la innovación, que está demostrado que funciona y se adapta mejor a los tipos de aprendizajes que se deberían dar en el aula y en la sociedad en general. El problema es que todos sabemos esto pero aún no está implantado en el contexto educativo. Y la pregunta que yo me hago es: ¿Por qué? Si ya tenemos muy claro que eso es lo que funciona, ¿por qué aún no se ha implantado? Por lo tanto, lo que yo propongo es una metodología intermedia, una metodología de transición entre los enfoques más tradicionales y las metodologías activas. Para ello lo que hago en la investigación es analizar cuáles son los requisitos y condicionantes que exigen esas metodologías activas. Lo que he descubierto es que todos los condicionantes que se necesitan para trabajar con estas metodologías están estrechamente relacionados con la autonomía. Si no educamos a los niños a ser independientes nos seguiremos encontrando a alumnos que realizan la matricula de la Universidad con sus padres o que son incapaces de hacer determinadas gestiones por sí solos.

En relación a la autorregulación, ¿considera que la educación emocional o en valores es la asignatura pendiente de nuestro sistema educativo?

Yo creo que últimamente está más de moda y se está trabajando bastante en los centros. Es algo fundamental porque condiciona el desarrollo del proceso educativo y del aprendizaje. Hay que seguir trabajando, pero se está yendo en la buena línea. Con respecto a los valores, yo pienso que los valores más que enseñarse hay que transmitirlos. Predicar con el ejemplo. Integrar en las situaciones de aprendizaje esos valores en los que ellos se vean implicados.

Usted cursó estudios on line, concretamente en la Universidad Isabel I. ¿Cree que los jóvenes que estudian de forma no presencial tienen una formación más completa que los estudiantes de universidades presenciales por el esfuerzo que requiere estudiar a distancia?

No creo que los estudiantes que cursan estudios no presenciales tengan una formación más completa, lo que sí considero es que tienen que tener un compromiso mayor porque dependen de sí mismos. No tienen un profesor presencial que les pone falta ni un horario determinado. En consecuencia, la formación on line lo que conlleva es un compromiso y una responsabilidad más sólida.

¿Qué consejo les daría a los jóvenes maestros que entran por primera vez en un aula?

No creo que sea nadie para dar ningún consejo, ya que hay gente con mayor experiencia que podría dar mejores consejos que yo. Pero, para responder a tu pregunta, lo que yo les diría a estos nuevos maestros es que traten de aprender muchísimo. Donde yo más he aprendido es en clase. Da igual cuántas carreras tengas. Son los niños los que te enseñan cómo actuar, hasta dónde llegar, etc.

¿Podría darnos alguna receta educativa para motivar a los niños en el hábito lector?

Las recetas son muy complicadas, no existen las recetas. En mi caso utilizo algunas estrategias, que me funcionan a mí, pero pueden no funcionarles a otros. En el sistema que yo utilizo -en el primer trimestre- les dejo la lectura libre, no pongo ningún libro. Les digo que vayan trayendo a clase algún libro, del tipo que ellos quieran, da igual que sean cómics, revistas, lo que cada uno quiera aportar, y vamos haciendo una pequeña biblioteca. Y esto genera que se hagan recomendaciones entre ellos. Otra de las estrategias que uso el proyecto Kuentalibros, que no me lo he inventado yo, está en internet. Lo crearon una serie de profesores de primaria y lo hacen a través de un canal con recomendaciones orales. Es muy ameno para los niños entrar al canal y ver ellos mismos las representaciones.

España siempre va a la cola de todos los informes de calidad educativa. ¿En qué cree que estamos fallando?

Esos informes lo que demuestran es que en el contexto español hay muchas diferencias entre comunidades autónomas. Parece ser que la comunidad de Castilla y León está a la altura de Finlandia y países punteros, pero que hay otras comunidades que están muy por debajo. A mí lo que me gustaría saber es qué factores explican esas diferencias. En cuanto a en qué estamos fallando creo que eso es un problema de todos, de familias, de alumnos y de profesores. Las familias porque sobreprotegen a los niños y no los dejan desarrollar herramientas para enfrentarse a situaciones problemáticas, así que cuando tengan que enfrentarlas solos aparecen emociones como la frustración, sentimientos de inferioridad, etc. En el caso de los alumnos, pues vienen muy cómodos en ese tren de todo dado, de mamá y papá nos lo solucionan, y al final no se molestan por ser autónomos. Y en relación a los maestros, a veces nos equivocamos porque actuamos como padres y les damos todo masticado y, al mismo tiempo, la Administración debería dar más formaciones prácticas y aplicadas, no tan teóricas.

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