09 de diciembre de 2014
09.12.2014
Misión internacional

La nueva operación contra la piratería en el océano Índico partirá de Canarias

Integrantes del 802 Escuadrón del Ejército del Aire, con base en Gando, viajarán en primavera a Somalia para luchar contra la inseguridad en el llamado Cuerno de África en un avión CN-235

09.12.2014 | 13:26
El CN-235, Delta 4, en la pista preparado para una misión.

A partir de la próxima primavera, los integrantes del 802 Escuadrón del Servicio de Búsqueda y Salvamento del Ejército del Aire (SAR), con base en Gando, en Gran Canaria, partirán en dos rotaciones hacia Yibuti, en Somalia, en el Cuerno de África. Su misión: luchar, dentro del marco de la operación Atalanta y desde el aire, contra la piratería internacional. En lo que sí difiere este cometido de los que venían realizando los anteriores destacamentos es que los vuelos se realizarán mayoritariamente sobre la costa, con el fin de determinar la partida de los esquifes y evitar los secuestros.

Desde el 24 de noviembre y por un periodo de un mes, tres componentes del 802 Escuadrón del SAR partieron hacia Somalia, donde se encuentra actualmente personal del 801 con sede en Palma de Mallorca, a los que han de relevar. En enero de 2014 había en la zona 23 pesqueros españoles faenando y no existe ningún buque secuestrado. Además el número de rehenes se había reducido a 50. Todo ello precisamente gracias a la labor del Ejército español.

Habría que remontarse hasta abril de 2008, cuando fue secuestrado el pesquero Playa de Bakio y posteriormente, el Alakrana, el 3 de octubre de 2009, para darse cuenta de que lo que representaba que la piratería no sólo era una amenaza para la seguridad internacional, sino para los intereses españoles en la zona. España participa en esta operación de la Unión Europea desde enero de 2009 y es, junto a Francia, el mayor contribuyente a la misma, con dos buques y un avión de patrulla marítima basado en el destacamento de Yibuti.
La misión española es la de contribuir a supervisar las actividades pesqueras frente a Somalia, cooperar con las organizaciones y Estados que luchan contra la piratería y asistir, cuando se desarrolle la capacidad marítima de Somalia, a las autoridades de ese país facilitando datos sobre la actividad pesquera.

El Ejército del Aire mantuvo en Yibuti durante cinco años un avión Orion P-3 de lucha antisubmarina con base en Morón de la Frontera, en Sevilla, perteneciente al ala 22. Este aparato obligaba a desplazar a un contingente de hasta 50 personas, mientras que con el avión CN-235, Delta 4, denominación oficial del Ejército del Aire, el número se reduce hasta quedar en una veintena.

Desde que el 802 Escuadrón tuvo conocimiento de que tenían que cubrir esta misión, sus tripulantes, radaristas, mecánicos y observadores han estado llevando a cabo todo tipo de ejercicios para sacar el máximo provecho a la aeronave y sus tripulaciones. Este avión de dotación oficial en todos los escuadrones SAR es, según los pilotos militares consultados, "de lo mejor que hay para volar; lo que sucede es que se trata de un avión de principios de los años noventa y que en breve quedará obsoleto".

La joya del Delta 4 es la cámara térmica que porta en las proximidades del morro y que le permite identificar a los barcos que se cruzan en su camino. El radarista localiza el objetivo y si el buque lleva un aparato similar al transpoder de los aviones –sirve para averiguar la bandera bajo la que navega, a dónde se dirige, de dónde partió y qué carga lleva– los datos que facilitan a los tripulantes, normalmente cinco personas, son bastante exactos. Con esta cámara térmica y las cámaras fotográficas de a bordo se podrían localizar fácilmente los objetivos. Por eso, esta misión se trata más de una labor de inteligencia que de disuasión como las anteriores. Los pilotos canarios se verán apoyados por el buque de la Armada española destacado en la zona. En este caso se trata del Buque de Acción Marítima (BAM), Rayo con base en el Arsenal de Las Palmas de Gran Canaria y que navegará por la zona durante un periodo de seis meses.

Los ejercicios desarrollados en aguas del archipiélago Canario han consistido en la búsqueda y localización de barcos que se aproximan a puertos de las Islas. Las navegaciones tanto diurnas como nocturnas, así como las denominadas Vigma (Vigilancia Marítima), tienen una duración que van desde las tres horas hasta las seis. Este desembarco del 802 Escuadrón en Yibuti significa que el mando confía plenamente en la capacidad y preparación de sus hombres.

Bajo mandato de la UE

El 10 de noviembre de 2008, el Consejo de la UE aprobó la Acción Común 851 que autorizaba, en apoyo de las Resoluciones 1814, 1816 y 1838 del Consejo de Seguridad de la ONU, la realización de la operación Atalanta para luchar contra la piratería en aguas somalíes. El 8 de diciembre de 2008, el Consejo de la UE aprobó su Decisión 918, autorizando, con esa fecha, el lanzamiento de Atalanta para contribuir a la protección de los barcos del Programa Mundial de Alimentos que transportan ayuda humanitaria a Somalia. En consecuencia, el Consejo de Ministros ordenó la misión mediante acuerdo de 23 de enero de 2009, según el cual España contribuiría a Atalanta con un contingente máximo integrado por dos buques, un avión de patrulla marítima y hasta 395 efectivos. España fue uno de los países pioneros en apoyar el empleo de seguridad privada a bordo de los buques que faenan en dichas aguas. Para ello, el Ministerio de Defensa colabora en la formación de los vigilantes de seguridad privada encargados de la prestación del servicio de seguridad en buques que naveguen bajo bandera española.

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