18 de abril de 2012
18.04.2012

Un honor para la investigación

Los científicos y profesores de la Universidad de La Laguna Basilio Valladares y Gonzalo Lozano forman parte desde ayer de la Real Academia de Medicina

18.04.2012 | 14:18
Nombramiento de Basilio Valladares y Gonzalo Lozano como académicos de la Real Academia de Medicina de Santa Cruz de Tenerife.

Basilio Valladares y Gonzalo Lozano son dos de los científicos más destacados del Archipiélago. Desde ayer, forman parte de la Real Academia de Medicina de Santa Cruz de Tenerife, una de las instituciones más relevantes de las Islas que tiene por objetivo velar por la salud de los canarios. Ambos han centrado sus estudios en la detección de enfermedades y en el desarrollo de tratamientos para las mismas. Sus currículos inmejorables, fruto de una dedicación plena fueron premiados ayer por la Sociedad de Medicina, una corporación que ha sabido reconocer desde 1880 el beneficio que emana de la investigación.

Que estos dos científicos ya formen parte de la Real Academia no es casualidad, y prueba de ello son los logros que han conseguido desde la década de los 70. Basilio Valladares, a pesar de que de niño "quería ser futbolista", de adolescente se decantó por Farmacia. Se licenció en la Universidad de Granada y se doctoró en la Universidad de La Laguna (ULL). Se adentró en el mundo de la investigación en 1974, lo que le llevó a crear y a dirigir el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales (IUET), un centro científico que nació del deseo de acabar con aquellas patologías que afectan, sobre todo, a las poblaciones más pobres.

Entre las 17 tesis doctorales que ha dirigido, además de ser autor de más de 100 publicaciones, Valladares presentó durante su nombramiento de ayer el estudio que desarrolla el grupo de trabajo del IUET sobre la Acanthamoeba SPP, un patógeno emergente que tiene graves consecuencias para la salud.

Su compañero Gonzalo Lozano se licenció, doctoró y fue decano de la Facultad de Ciencias Biológicas de la ULL, de la que ahora es profesor. Es, además, doctor en Marina Civil y durante su dilatada carrera académica fue director del departamento de Ciencias Marinas. Empezó a investigar en 1972 y desde entonces no ha parado de analizar cómo afecta la contaminación en el océano y qué fórmulas existen para que los resultados puedan aplicarse en sanidad. Entre sus logros –como la dirección de más de 10 tesis doctorales y las más de 90 publicaciones en las revistas más prestigiosas– destacó el estudio que expuso ayer para el nombramiento: El pescado como alimento: trazabilidad y control de calidad en el mercado.

Ahora, el conocimiento de estos dos investigadores está al servicio de la Real Academia de la Medicina, que pretende, ni más ni menos, que difundir el desarrollo de la ciencia y de la sanidad.

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