18 de enero de 2011
18.01.2011

La calima remite hoy

El movimiento del anticiclón de las Azores duplica la llegada de calima

18.01.2011 | 02:44
La calima apenas dejó ver ayer la silueta del Teide desde el municipio de Los Silos.

Los cielos de Tenerife, La Gomera y Gran Canaria aparecieron ayer cubiertos por polvo sahariano en suspensión. La calima, cuya presencia en los cielos de las Islas es cada vez más habitual, comenzó a entrar de madrugada por la vertiente sur de las Islas. Desde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) se prevé que la calima comience a despejar los cielos del Archipiélago en las próximas horas. Las temperaturas se mantendrán en torno a los 18 grados de mínimas y los 24 de máximas.

La mayor frecuencia de las calimas en el Archipiélago tiene una explicación. El desplazamiento del anticiclón de las Azores hacia el este, junto a su intensificación y su alongamiento a partir de la década de los años 80, ha hecho que en invierno se duplique la intensidad y la frecuencia de calima o polvo del desierto en la zona subtropical oriental del Atlántico norte, en la que está Canarias, dentro de la capa de mezcla marina. El cambio en el anticiclón de las Azores hace que se incremente la intensidad y la frecuencia de los vientos de componente este en el Sáhara Occidental y en el norte de Mauritania.

Esto es lo que ha explicado en una entrevista a Efe Silvia Alonso, del Centro de Investigación Atmosférica de Izaña, en Tenerife. El anticiclón de las Azores es una estructura de altas presiones cuasi-estacionarias, que forma parte del cinturón de altas presiones subtropicales que circunda todo el hemisferio norte a la latitud de entre 30 y 40 grados norte, y que se corresponde con la zona de circulación descendente de la circulación general de la troposfera (baja atmósfera).

En su flanco suroriental induce un flujo semipermanente de dirección noreste que, en combinación con la baja africana en superficie, se intensifica sobre Canarias y transporta aire fresco y húmedo a las costas y medianías de las Islas, siendo por ello el responsable directo del clima estable y templado en cualquier época del año.

Preguntada por los motivos por lo que se desplaza el anticiclón de las Azores, Silvia Alonso respondió que se precisan muchos más datos para saberlo, series mucho más largas para realizar un estudio climatológico completo.

Con respecto a los cambios en la tendencia de intrusiones de masas de aire africano sobre la región subtropical oriental del Atlántico norte en zonas bajas en invierno, éstos coinciden también con el cambio de tendencia identificado en el Índice de Africanidad, que da cuenta de la frecuencia de las intrusiones de masas de aire africano.

Los investigadores no han encontrado cambios significativos en la concentración de partículas ni en los vientos en superficie en otras zonas fuente del norte de África. De este modo los investigadores han encontrado que el promedio de las concentraciones de partículas de polvo del desierto en la región de estudio en invierno se han duplicado en el periodo 1981-2006 con respecto al 1958-1980.

Por otra parte, la calima que afecta al Archipiélago no trae desde el continente africano sólo arena, sino también bacterias, virus, hongos, insectos, esporas o diatomeas (pequeños organismos marinos). Este fenómeno atmosférico puede provocar diferentes enfermedades respiratorias en la población, como asma o broncoespasmos, según explica la profesora del Departamento de Química de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (Ulpgc) María Dolores Gelado, que desarrolla un seguimiento de este fenómeno meteorológico desde el año 1996.

150 tipos de bacterias

En total, los expertos han contabilizado más de 150 tipos de bacterias en la calima, de las cuales algunas son patógenas, por lo que pueden ser perjudiciales para la salud. En cambio, Gelado explica que la mayoría de los problemas que generan las oleadas de polvo en suspensión son causados por el pequeño tamaño de las partículas, ya que de ellas entre un 50 y un 60 por ciento tiene un diámetro menor de 10 micras (la millonésima parte de un metro).

Este tipo de partículas que llegan cuando hay tormenta en el desierto del Sahara son las que provocan o intensifican las enfermedades relacionadas con el sistema respiratorio. De hecho, hay varios estudios que demuestran los efectos abrasivos que producen en los alveolos la entrada de micropartículas de menos de 2,5 micras de diámetro. Son precisamente estas partículas más finas las que generan episodios agudos de asma y otros problemas en las personas afectadas por patologías respiratorias.

Además, la profesora de la Ulpgc recuerda que en ocasiones, si hay plagas en la región de origen, la calima puede traerlas a las Islas, como sucede con las langostas, pero en este invierno todavía no se ha detectado ninguna.

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